Hubo uno vez, en tierras distantes(tomando como referencia geográfica cualquier metrópoli europea) un vasto y rico continente, continente dónde

arquitectos famosos supieron diseñar edificios de inmensa sofisticación y belleza, pero también de alto nivel de dificultad en la parte de ingeniería. Ese continente hoy lo conocemos como América y esos edificios son a nuestros días, ruinas. Hubo una vez, en una ciudad de dicho continente, un acontecimiento que marcaría la historia de una nación, ese acontecimiento resultó ser el encuentro de un grupo de élite que buscaba através de una decisión crear una urbe o ciudad en el medio de la nada. Esa nada se trataba del planalto central del Brasil, el proyecto fué originado a partir de la inspiración de políticos de la talla del Marques de Pombal(quién ya en el año 1761 proponía modificar la capital del império portugués establecida en Brasil para el interior del mismo), José de Bonifácio,(Patriarca de la Independencia) quién en el año de 1823 fué el primero en referirse a dicha capital con el nombre actual: Brasília.

Pero fué en la figura de Juscelino Kubitschek que el emprendimiento tomó forma y se materializó, ya que el presidente del Brasil utilizó este monumental proyecto como plataforma política en sus discursos propagandísticos, con la intención de ganar las elecciones presidenciales del año de 1955.

Una vez electo y respetando la promesa de transferir la capital brasileña hacia el interior de su territorio(hecho además que figuraba en la constitución) logró reunir a un brillante grupo de arquitectos famosos e ingenierios. De este encuentro ocurrido en la ciudad de Rio de Janeiro(el que marcaría un antes y un después en la historia brasileña del siglo veinte) surgirían los esbozos iniciales de Lúcio Costa, quién diseño el trazado de las calles y Oscar Niemeyer, el arquitecto de los edificios trabajando para la empresa Novacap, quién ya había implantado un plan piloto para el inicio de las obras.

Muchas fueron las razones para que dicha empresa sea llevada a cabo, pero centrándose en las más importantes debería decirse en primer instancia que tratóse de una cuestión de poblamiento del interior en busca del desarrollo integro del territorio nacional.

En segundo lugar hubo como intención alejar las instituciones gubernamentales de las concentraciones de actividades y de las presiones populares representadas en marchas y manifestaciones.

Como último objetivo podría decirse que esta además de ser una promesa cumplida del presidente electo, también simbolizó al Brasil de la nueva era, al Brasil de la modernización arquitectónica, al Brasil que abrió su economía al capital extranjero y logró modernizar su industria pasando a ser un país urbano-industrial.

Del concepto modernista aludido a dicha capital, podrían agregarse otros, pero es en el genio y figura de Niemeyer que la misma logra destacarse una vez que es nombrada como una de sus obras o realizaciones.

De este brasileño nascido en Río de Janeiro en el año de 1907, y que en base a su visión y talento logró formar parte de un privilegiado grupo de arquitectos famosos, se destacan hechos de su vida que pueda sorprender a algunos, como el que dice que pudo graduarse en el colegio secundario recién a los 21 años o la famosa frase de Fidel Castro que reza: ''Niemeyer y yo somos los únicos comunistas que restan en el planeta''.

La vida de Niemeyer realmente describe una série de acontecimientos distintivos, ya que más allá del talento visionário natural con el que contaba, hubieron hechos fortuitos que favorecieron aún más(para suerte de la arquitectura) su desarrollo profesional. En princípio logró ser aceptado en un bufet de arquitectos famosos brasileños muy prestigioso, grupo que se ocupaba del diseño de los edificios más importantes construídos en el país en la época, que tenían como objetivo demostrar la voluntad Brasileña de transformarse en potencia industrial. Es así que se embarca en grandes proyectos con nombres como Lúcio Costa(posterior colaborador de la construcción de Brasília) y Le Corbusier, considerado uno de los Arquitectos vanguardistas de la época.

En el proyecto 'Pampulha' fué dónde conoció a J.Kubistchek, intendente en la època(1940) de Belo Horizonte, quién pretendía desarrollar un sector de dicha ciudad. Su trabajo obtuvo buenas críticas en algunos sectores(internacionalmente aclamado) y malas en otros(la iglesia católica).Es en este trabajo dónde encuentra la esencia que marcaría el resto de su carrera aquitectónica.

En segundo lugar el hecho de que los países centrales hubieran dedicado su potencial industrial para afrontar la segunda guerra mundial, posicionan a la arquitectura brasileña en un sitio privilegiado, vanguardista.

El próximo gran desafío que afrontó fué diseñar la sede de las naciones unidas(1947), colaborando con un grupo de arquitectos famosos, en el cuál su genio pudo destacarse de manera tal que en 1950 se pública el primer libro sobre su trabajo en Estados Unidos.

Luego de realizar diferentes obras en su país, el presidente que lo conociera en tiempos pasados lo llama para encabezar el proyecto arquitectónico más ambicioso de Brasil, la ya mencionada transferencia de su capital hacia el interior.

Mientras Lúcio Costa se encargaba de la planificación de las calles y avenidas, Niemeyer diseñaba através de su estilo único los palacios, edificios gubernamentales, residencias privadas y comerciales, que le darían la fachada universal y exclusiva aún hoy reconocida, a la reluciente nueva capital administrativa de la Nación.

Luego de su etapa en el exílio (dada su ideologia comunista y la dictadura militar que pasó a gobernar el país en los 60) dónde se radica en París trabajando para todo tipo de clientes aumentando su reputación internacional, vuelve a Brasil en los años 80 junto con la vuelta de la democracia.

A partir de aquí y pese a su avanzada edad, continúa su trabajo en el país que lo vió nascer y desarrollarse, siendo que obras como el 'Memorial de América Latina' en San Pablo o el 'MAC'(museo de arte contemporáneo)de Niterói, son consideradas como brillantes exponentes de su genio arquitectónico.

Para finalizar este artículo sobre uno de los más grandes artistas latinoamericanos reconocidos en el mundo, cabe apenas una de sus habituales frases:

''Si no se puede justificar una idea en un párrafo uno debe desistir de la misma.''

Así solía justificar sus obras, uno de los arquitectos famosos más geniales del siglo veinte.