La historia del ballet.

El ballet. De la corte al teatro.

El ballet es un estilo de baile que nace en la Italia del Renacimiento (entre fines del Siglo Catorce y principios del Siglo Dieciséis). En sus primeros momentos fue el baile predilecto en las cortes y fiestas de personajes de gran importancia a nivel social y cultural, siendo la corte su lugar de desarrollo y origen. En países como Francia y Rusia el ballet también fue improvisando en sus usos para los bailes y conciertos musicales, siempre de la clase alta. La técnica y características propias del ballet la han consagrado como una de las más finas artes y en la actualidad el ballet es un símbolo de prestigio, elegancia y técnica. Los grandes bailarines de ballet son reconocidos a nivel mundial, ya que las exigencias de este arte, a nivel profesional, no son pocas y la destreza y espectacularidad visual han perdurado y se han acrecentado con los años. El ballet consiste en el baile diferentes piezas (ballets) con coreografías trabajadas detalladamente que se mezclan con otras técnicas actorales como el mimo, la actuación, y utilizan el trasfondo musical, en casi todas las ocasiones de tipo orquestal pero también se han incluido ballets con interpretaciones vocales, para narrar sus historias a través de los movimientos tan característicos y exigentes del ballet clásico.

A nivel histórico podemos encontrar orígenes del ballet en las cortes italianas de fines del Siglo Quince, donde se utilizaban las danzas para la interpretación de diversos hechos. Luego Francia tendría un papel importante en el desarrollo y expansión del ballet en la corte del rey Luis XIV. Luego, como dijimos un poco más arriba, Rusia aportaría su granito de arena al desarrollo de este arte y las influencias serían más que notables. Sergei Pavlovich Diaghilev fue el creador de una compañía de ballet muy famosa, de la que luego emergerían grandes estrellas, llamada The Russian Ballets. Fundada en 1909 trabajo hasta la muerte de su fundado en 1929 y tuvo gran éxito en Francia. Sergei era un crítico de arte y un gran conocedor que supo fomentar las más bellas expresiones artísticas y permitió a jóvenes talentosos un lugar donde demostrar sus habilidades y cautivar al público. Muchos de los integrantes de “The Russian Ballets” eran originarios del Ballet Imperial del Zar en San Petersburgo donde erán entrenados y capacitados en las artes de la danza y la música para que sus representaciones tuvieran impacto en el público que los veía trabajar. Algunas de las obras más reconocidas de “The Russian Ballets” incluyen:

Príncipe Igor. Compuesta por Alexander Borodin, con coreografía de Michel Fokine y diseño de escenarios y vestuario de Alexandre Benois. Narra las desventuras de guerra y amor del Príncipe Igor, su guerra contra el Khan Konchak y los intentos de su malvado hermano, Galitsky, de robarle el trono. Fue realizada por primera vez en el ballet de San Petersburgo en 1890.

Scherezade. Del compositor Rimsky Korsakov, con coreografías planificadas nuevamente por Michel Fokine y vestuarios y escenarios a cargo de León Bakst. La historia esta basada en el famoso libro de “Las mil y una noches”.

Le Spectre de la Rose. Obra del aclamado compositor Carl Maria von Weber, nuevamente contando con coreografías de Bakst y escenarios de Fokine. La historia narra el sueño de una aspirante a bailarina que se duerme tras danzar y sueña que la rosa con la que practicaba se escapa volando por la ventana. Fue estrenada en el Teatro de Monte Carlo en 1911.

El sombrero de tres picos, de Manuel de Falla. Con coreografías de Leónide Massine y escenarios y vestuarios de Pablo Picasso, fue estrenada en 1919. La historia se centra en un magistrado que se enamora de la esposa de un molinero y sus intentos por seducirla. El ballet cuenta como el magistrado es primero engañado por el molinero y su esposa, para luego crear falsos cargos para arrestar al molinero y usurpar su hogar. Pero al tratar de engañar a la esposa del molinero se accidenta, ella escapa, el se disfraza como el molinero y hay una serie de enredos. El molinero regresa ve al magistrado durmiendo en su cama y cree que esta con su esposa. Le roba las ropas y decide engañarlo. Un oficial regresa a arrestar al escapado molinero pero en realidad el que esta vestido con sus ropas es el magistrado. Hacia el final se descubren los enredos y todos danzan alegremente mientras golpean al magistrado por sus malas intenciones.

El desarrollo del ballet ha continuado, y las obras y características de las actuaciones de “The Russian Ballets” han servido como inspiración a nuevos movimientos. En la actualidad los diferentes estilos de ballet dan cuenta de cómo los tiempos han influido y variado las formas de acercamiento a este tan elegante y técnico baile. Encontramos nuevas formas de acercarse al ballet bajo el nombre de períodos artísticos como ballet neoclásico, contemporáneo o el post estructural. Ahora hablaremos en detalle de cada uno de estos diversos estilos.

El ballet clásico posee dos estilos puntuales de diferente origen para su técnica. El método Vaganova, que recibe su nombre de la popular profesora rusa Agrippina Vaganova, y el método Ceccheti, por el bailarín Enrico Ceccheti de origen italiano.

Tras un primer período en que el ballet se reservaba a funciones de alta sociedad, en las cortes y fiestas de grandes personalidades, el siglo 19 significó el comienzo de la apertura a nuevos públicos. Comenzaron a desarrollarse historias puntuales para ballets y las técnicas y movimientos gráciles de los bailarines comenzaron a verse como una nueva forma de atraer a las personas a los espectáculos. El romanticismo fue rescatado para las historias más famosas del ballet, contrastando con una sociedad que se tecnificaba con el paso del tiempo y en el escenario y con la música y la danza, se buscaba rescatar las historias folclóricas, a los espíritus y todo lo bello del romanticismo más puro. En el ballet clásico la técnica y la ejecución del movimiento son factores claves. Los fundamentos del ballet constan de cinco movimientos que deben ser totalmente dominados para egresar de las escuelas de ballet. El entrenamiento y perfeccionamiento requiere de gran fuerza en las piernas y en la parte intermedia del cuerpo. Las herramientas de trabajo de un bailarín son su cuerpo y sus habilidades y el énfasis esta puesto en perfeccionar los requerimientos para una mejor aplicación de las técnicas. Además los estudiantes deben saber el origen de los movimientos, el significado de sus nombres y las técnicas precisas para realizar cada movimiento en particular. En cuanto a los métodos específicos de enseñanza que hemos nombrado vale citar algunas características. El método Vaganova se enfoca en el desarrollo de fuerza en la espalda baja, flexibilidad en los brazos, y le resistencia necesaria para las etapas del baile. Su creadora estudio y se recibió en el Ballet del Imperio Ruso, luego transformado en Ballet Soviético, y allí dio clases durante gran parte de su vida. El método de Ceccheti, inspirado en el trabajo de Enrico Ceccheti, busca reducir el aprendizaje a una ciencia exacta que permita el mejor y más completo desarrollo de las aptitudes necesarias para el correcto uso de las técnicas del ballet clásico. El enfoque del cuerpo como un todo y los pasos para el movimiento fluido en cada técnica. Ceccheti busca que los bailarines entiendan la esencia de todos los movimientos antes que imitar a sus maestros. Perfeccionando así un modo en cierto modo individual de adquirir las habilidades que el ballet requiere.

El ballet contemporáneo nace como una mezcla entre técnicas y conceptos derivados tanto del ballet clásico como de las danzas modernas. Muy influenciado por las danzas modernas introducidas en el siglo 20, el ballet contemporáneo hace hincapié en la ductilidad y movilidad del cuerpo más alejado de las formas rígidas y establecidas por el ballet clásico, permitiendo una mayor variedad y alcance en sus movimientos. Uno de los pioneros de esta forma de ballet es George Balanchine. Este coreógrafo ruso, nacido en 1904 en San Petersburgo, fue un pionero del ballet en Estados Unidos y consiguió, en base a sus conocimientos de las técnicas y formas del ballet clásico, crear una vía diferente que absorbía lo mejor y creaba nuevos caminos a explorar con el cuerpo y la música. Trabajo como coreógrafo de “The Ballets Russes”, la compañía American Ballet, Broadway y el Ballet de la ciudad de New York, entre otros.

El último estilo de ballet del que hablaremos es el denominado neoclásico. Una forma superadora, pero respetuosa, de las técnicas del ballet clásico que se anima a romper levemente las estructuras. La organización de los ballets neoclásicos es más variada pero las estructuras y su forma son el punto principal del enfoque en las piezas que componen este género. Entre los más reconocidos coreógrafos considerados parte del movimiento neoclásico del ballet encontramos al recién citado George Balanchine (Apollo, Agon, Jewels), a Frederick Ashton (Cinderella, The Dream) y a Kenneth MacMillan (Anastasia, Manon) entre otros.

En próximas aproximaciones al tema, hablaremos detenidamente de algunas obras excepcionales del ballet, sus autores y su importancia para el ballet en su conjunto. También abordaremos en detalle las formas y movimientos más famosos de este arte.

Saludos.

Juan Martínez.