Hoy, más que nunca, la ciencia y la Filosofía entienden que el origen de las problemáticas que atraviesan los seres humanos se originan, no a través de factores externos que se les imponen a éstos, sino por el contrario, en las diversas motivaciones e intereses particulares que impulsan a las personas a interactuar con los demás de manera irreflexiva. Al respecto, los psicólogos coinciden en apuntar al deseo individual como producto de una constante adaptación de los sujetos ante las oportunidades que se les presenta en la vida. Estos intereses específicamente subjetivos, no solo representan la capacidad creadora de los individuos; además, impulsan a los sujetos a tomar decisiones contradictorias, negativas para todos los participantes, cayendo en un círculo vicioso y de dependencia. La Antroposofía, filosofía fundada en el nuevo espiritualismo occidental -pero también desarrollada dentro de los fundamentos de la Ciencias Naturales y el papel de la experiencia-, propone buscar el origen del sufrimiento humano en el interior del ser, reconociendo a los padecimientos humanos como trabas espirituales solucionables a través de la reflexión y la auto-educación del ser interior. En este sentido, los dilemas humanos son desarrollados por las mismas personas que los sufren, y no serán resueltos en tanto esté ausente el auto-conocimiento de los protagonistas acerca de sus deseos y motivaciones más íntimos.

La Antroposofía, una Filosofía de la educación espiritual.

A comienzos del siglo XX, Rudolf Steiner publica en Alemania sus primeras obras de Filosofía. Fuertemente influenciado por la Sociedad Teosófica -fraternidad mundial de personas que están buscando el camino para que toda la humanidad alcance un verdadero estado de felicidad espiritual-, establece los fundamentos la antroposofía e inicio un movimiento filosófico de gran importancia. La antroposofía busca elaborar una comprensión global del hombre y del mundo basándose en una metodología propia a través de la que se abordan los mundos espirituales. Este método está descrito desde un punto de vista filosófico en su libro La filosofía de la libertad. La pregunta que se hace la antroposofía es “¿Cómo se alcanza el conocimiento de los mundos superiores?” expresando el papel central del Cristo en su concepción espiritual. Asimismo, es evidente la dificultad a través del conocimiento científico de fundamentar la posibilidad de un conocimiento espiritual.

En los últimos años de la producción intelectual de Steiner hubo un interés por los contenidos de carácter social. Al entrar en contacto con los movimientos industriales y obreros de las fábricas de Stuttgart criticó los límites de la teosofía a temas meramente espirituales. En torno a 1919, estableció su teoría de la Tripartición social en la que entendía a la Libertad como principio básico que debe regir la vida cultural-espiritual; la Igualdad como pilar fundamental del ámbito jurídico-legal y la Fraternidad como sustento imprescindible para la actividad económica. Sobre esa misma fecha, también en Stuttgart inauguró el primer colegio basado en la pedagogía Waldorf, desarrollando en los niños las bases de un pensamiento claro y preciso que tienda a la libertad, sentimientos auténticos que respeten a los demás en un marco de igualdad de derechos y obligaciones y una voluntad vigorosa capaz de sustentar responsablemente la fraternidad en la vida económica del porvenir. De 1924 son sus conferencias sobre agricultura biodinámica. El contacto con profesionales médicos propició los principios de la medicina antroposófica como la euritmia curativa.

La cultura del auto-conocimiento como “tecnologías del ser”.

Teniendo en cuenta la filosofía del auto-conocimiento del ser -concretado en la revolucionaria pedagogía Waldorf y en los principios culturales básicos de libertad, igualdad y fraternidad-, las diversas aplicaciones del punto de vista antroposófico deben ser tomadas como tecnologías que moldean la subjetividad humana para transformar concientemente nuestras propias conductas y reflexionar sobre nuestros propios deseos. Como “tecnologías del ser”, éstas representan “formas en la que el individuo actúa sobre sí mismo”, expresando una manera diferente “…de estar en el mundo”. En otras palabras, expresan una manera particular de vivir la existencia cotidiana conceptualizada como culto a la salud, el conocimiento interior y la armonía con los demás.

En este sentido, saliendo de los planteos abstractos de su Filosofía, la Antroposofía ha desarrollado técnicas de agricultura biodinámica en la que se considera la manipulación de energías para favorecer el crecimiento y la vida de las plantas, buscando la correcta relación entre hombre y tierra. La agricultura biodinámica tiene sus bases en la ciencia espiritual, constituyendo un método de agricultura que trata a los campos, granjas o parcelas como un individuo, enfatizando en el balance y las interrelaciones del suelo, plantas y animales como un sistema cerrado y retro-alimentado. En este método es fundamental el papel que recibe el uso de gusanos y de abono orgánico, y a la exclusión del uso de químicos artificiales sobre plantas y suelo. Una técnica atribuida a la biodinámica incluye el uso de hierbas y minerales fermentados en preparaciones biodinamizados y aplicados al abono, al suelo y a los cultivos. También es característico el uso de un calendario astronómico para determinar horarios de siembra/plantación y cosecha.

La terapia del movimiento.

Se conoce como euritmia al hecho de moverse de modo armonioso y buscando la belleza. Este movimiento sirve para expresar los estados de ánimo y por ello se transforma en un medio de comunicación, permitiéndonos relacionar con aquello que nos rodea de una manera dinámica y extra-sensorial. Así mismo nos da la posibilidad de vivenciar las cualidades de tonos, compases, escalas, armonías, es decir, de todos los elementos musicales inscriptos en el movimiento. La euritmia también analiza la manera de hablar, no solo en sus cualidades rítmicas, sino también en sus cadencias, colorido, características, según si se trata de consonantes o vocales, de obras poéticas, dramáticas, épicas o líricas, etc. Al mismo tiempo, supone una expansión de la conciencia hacia la vivencia consciente de la palabra o de la música, y hacia la experiencia del movimiento del cuerpo, desde el caminar hasta la conformación de los movimientos sonoros a través de los brazos y las manos pasando por la configuración de formas espaciales que dibuja el cuerpo en movimiento. Para ejercitarse en este arte, existen ejercicios de tipo coreográfico con ritmos griegos que pueden servir para expresar los tres aspectos del alma: pensamiento, sentimiento y voluntad. Aparece así una realidad humana profunda y objetiva; su ejercitación posibilita el tránsito armónico hacia lo higiénico y social en favor del hombre del presente.

La euritmia curativa es una terapia del movimiento practicada por médicos educadores y es una línea de investigación en el campo de la pediatría contemporánea. Esta terapia abarca todos los planos de la personalidad humana, diferenciándose por tal razón de formas de movimiento que toman en cuenta únicamente determinadas alteraciones corporales -como, por ejemplo, la gimnasia del enfermo. En la euritmia curativa se apela concientemente al efecto reciproco de las fuerzas anímico-espirituales y las fuerzas físicas del hombre, para ser aplicadas terapéuticamente. El campo de aplicación más importante de la euritmia curativa es la pediatría, tratándose afecciones como:

• Afecciones alérgicas, sobre todo, asma bronquial y polinosis, pero también neurodermitis, a partir de los 5 a 7 años de edad

• Trastornos de la pneumatizacion y defensa infecciosa, (sinusitis crónica). Adenoides y trastornos de aireación del oído medio, bronquitis, y otros, pero no en su estado inflamatorio

• Trastornos psicosomáticos: miedos, alteraciones del sueño en edad escolar. Enuresis nocturna, migraña, bulimia y anorexia.

Con la terapia eurítmica curativa, los niños adquieren una nueva capacidad fundada en una noción conciente acerca de sus movimientos y su pensamiento, produciendo un efecto terapéutico en el ánimo del niño que conduce a su reestablecimiento.