La historia de la televisión data del año 1939, cuando su función primordial era la de transmitir un mensaje. David Sarjnoff transmitió por entonces el discurso del norteamericano Roosvelt. Con el tiempo, a la historia de la televisión se le fue sumando entretenimiento, espectáculo, ocio y demás.

Más tarde, el desarrollo de la segunda Guerra Mundial obstaculiza los progresos en materia de televisión, ya que toda la capacidad tecnológica de las fábricas de insumos electrónicos es puesta a la prestación de todas las necesidades de la guerra.

Pero la historia de la televisión en la República Argentina comienza en los años de la década del 50.

En el año 1950, la televisión llega a la Argentina. Fue con Canal Siete, conocido entonces como LR3 Radio Belgrano y son los locutores de la misma radio quienes se van pasar a trabajar también en el canal..

En el año 1951, se registra en todo nuestro país la renuncia de Eva Duarte de Perón, esposa del General Juan Domingo (entonces Presidente) a la candidatura política de Vice Presidenta de la Nación, y también el acto del “Día de la lealtad peronista” ya que en esa fecha se cumple el sexto aniversario de ese día y se lleva a cabo un acto multitudinario en la Plaza de Mayo de la Ciudad de Buenos Aires. Fue así como se dio la primera transmisión para todo el territorio nacional.

Quien trajo los equipos al país fue Jaime Yankelevich, pionero en el medio televisivo, algunos meses antes (más precisamente en julio del mismo año). Pero el acto de la renuncia de Evita duró ocho horas y sólo habían tres cámaras que filmaban el acontecimiento (por Enrique Tsusini). La repercusión fue mínima teniendo en cuenta estos detalles pero de todas maneras fue así, de esa forma, como se inauguró la red y se plasma la historia de la televisión. Por otro lado, cabe mencionar que por aquella época era muy poca la gente que tenía televisores en el interior de sus hogares. La mayoría de los aparatos televisivos se encontraban en bares y locales comerciales y entonces la gente se agolpaba frente a las vidrieras de los mismos en las calles para poder mirar.

Borenstein (padre del reconocido Tato Bores) fue quien compró los primeros televisores en el extranjero para vender en el interior del país.

El cuatro de noviembre del mismo año se da inicio a la programación normal, ya que desde el día 17 de octubre hasta ese entonces solamente se efectuaron ensayos. Pero el día 18 del mismo noviembre, se hizo efectiva la transmisión del primer partido de fútbol televisado: el de los clásicos River Plate y San Lorenzo de Almagro. Pero cabe decir que por parte de las autoridades, la historia de la televisión argentina nunca tuvo inauguración oficial.

La radio pasó a la televisión con las novelas tales las protagonizadas por: Pinky, Brizuela Méndez y otros. También se sumaron más adelante figuras populares como Mirtha Legrand y demás.

Aparecen los primeros teleteatros en el año 1952.

En esos primeros años, la programación estaba formada principalmente por espectáculos de tipo folklóricos, espacios musicales, transmisiones en vivo desde los circos, y cosas por el estilo.

Además aparecieron series y variedades, tiras amenas de familia, y los tradicionales noticieros informativos (éste se emitía por la noche y mostraba una síntesis de los hechos más relevantes sucedidos durante toda la jornada). Cabe destacar acá que absolutamente todos, pero todos los programas se hacían en vivo y los protagonistas entrenaban para realizar rápidos cambios de vestuario. Incluso las publicidades eran en vivo.

En el año 1960, aparecieron las primeras licencias de los Canales Nueve, Once y Trece. Todos ellos tenían capitales privados y se da entonces el surgimiento de la competencia en la historia de la televisión. Y con la competencia nacen las ya conocidas mediaciones de audiencias: Share, rating, universo y segmento, que son hoy en día términos muy utilizados en el medio.

Algo muy importante que prácticamente cambió la manera de hacer las cosas en la historia de la televisión fue la aparición del “video tape”, que permite la grabación de programas y que ya todo no se realice en vivo.

Los personajes que aparecen en la televisión consiguen mayor popularidad y se empiezan a dar a conocer la parte íntima de sus vidas personales.

A fines de los años 60 se da en la Argentina un nuevo golpe militar y, por supuesto, eso afectó el manejo de los medios de comunicación y se inició entonces a una era de censura hacia algunos programas y publicidades que, a entender de los entonces gobernantes, no eran propicios o atentaban contra ellos por la libre expresión de ideas.

En el año 1973, el General Juan Domingo Perón llegó por tercera vez a alcanzar el poder de la Presidencia de la Nación Argentina.

En el año 1974, la televisión fue estatizada.

Se creó el Comité Federal de Radiodifusión (COMFER), que tiene como propósito el de establecer las pautas para la programación y limitar el tiempo de tanda publicitaria que ese emite por cada hora en el aire.

En el año 1976 se genera un nuevo golpe militar. El peor que la historia de nuestro país ha registrado.

En el año 1976, los integrantes del Gobierno crean las famosas “Listas negras” para atentar con quienes se expresaban en su contra mediante los medios de comunicación.

Los canales estatizados, o sea todos, dejan de estar en manos de los interventores nombrados durante la anterior presidencia y pasan ahora a estar en manos de militares del Gobierno.

Por temor por las listas negras, la gente empieza a expresarse en los medios bajo seudónimos. Actores y periodistas tenían prohibido trabajar en televisión por su ideología.

En el año 1976, se dio el proyecto “Argentina 78 Televisora Sociedad Anónima”. Aparece entonces la televisión a color.

En el año 1978 se transmite hacia el exterior todos los partidos del Mundial de fútbol que se llevó a cabo en la República Argentina pero sólo en el exterior podían verse a todo color. En el territorio nacional la transmisión aún seguía siendo en blanco y negro (los aparatos que tenían los ciudadanos argentinos no estaban aptos para tal sistema). Comienza el desarrollo tecnológico de Canal Siete.

En 1980 se promulga la Ley de Radiodifusión número 22285 que hasta hoy está vigente.

En el año 1983 vuelve el sistema democrático a la Argentina con la presidencia del Radical Raúl Alfonsín.

En el 1ño 1984 se le da a Canal 9 la licencia y deja entonces de ser estatal.

En el año 1989 el Presidente Peronista Carlos Menem privatiza los canales Once y Trece, llamando a licitación.

En el año 1990, se da un nuevo proceso de privatización de los canales a partir del proceso de concentración de medio iniciado con el período de la globalización. Se deroga entonces la Ley que prohibía a los medios gráficos ser dueños de medios audiovisuales. Surgen así los Grupos de Medios o Multimedios.

Canal 13 pasa a manos de Artear (Grupo Clarín) y el 11 se transforma en Telefé (Grupo Continental).

Sólo Canal Siete siegue siendo aún del Estado Nacional.