Si nos referimos a los principios generales por lo cuales se rige la literatura, significa que estamos haciendo referencia a la teoría de la literatura. Pero también la teoría literaria se ocupa de los criterios y categorías con los que pueden realizarse estudios científicamente literarios. Ahora, si mencionamos a la crítica literaria, estaríamos estableciendo un orden referencial en el que la valoración de las virtudes y los defectos de una obra concreta, se convierten en los objetos específicos de alta rigurosidad analítica para el crítico. También la historia de la literatura posee sus diferencias, puesto que ella se preocupa por las obras de determinada época, por la persona que las escribe y el entorno en el que se desenvuelve, así como las probables influencias de un tiempo, de otro autor, de las circunstancias histórico/culturales. La dialectica aplicada a estas tres categorías literarias, nos dice que de alguna manera es imposible concebir la teoría literaria sin la crítica o sin la historia. Ángel Rama comentaba en una entrevista que le hicieran hace más de tres décadas los estudiantes de la Universidad Central de Venezuela, que todo acto de creación literaria lleva implícita la semilla de la crítica, de que deducimos que es la sociedad y su historia, la que constantemente proporciona el material necesario para la producción de textos literarios, dejando entre líneas que todo es de caráter cíclico, un ir y venir necesario para la evolución, la misma involución y los sucesos individuales y repentinos.