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Con altos y bajos, con épocas mejores y peores, con temporadas más activas que otras, pero siempre con un público fiel y gran cantidad de seguidores en todo el mundo, la música de Whitesnake viene acompañándonos desde hace ya 3 décadas. Durante éste año de 2008 se cumplen 30 años de la edición del debut discográfico de ésta banda inglesa en sus orígenes, heredera de la vena más blusera por así decirlo del sonido de Deep Purple, banda en la que David Coverdale, fundador, factotum y voz principal de éste grupo, debutó en 1973, alos 19 años de edad, reemplazando al cantante Ian Gillian, quien cansado y saturado del éxito y las giras interminables posteriores al lanzamiento de Machine Head, abandonó el quinteto en su momento de mayor esplendor hasta ese momento, aunque nunca abandonó la música. De hecho, se reunió con sus ex compañeros en 1984. En la actualidad, y a los 61 años de edad, sigue siendo LA voz principal de Deep Purple. Pero volviendo a la música de Whitesnake, lo suyo era rock a secas, rock bluseado, con ciertos tintes del rock "pesado", herencia del paso por 3 de los integrantes del sexteto por Deep Purple (Jon Lord en teclados e Ian Paice en batería eran también de la partida junto al ya mencionado Coverdale). Completaban el grup Micky Moody e Ian Marsden en guitarras y Neil Murray (aunque no desde el primer disco) en bajo.
El éxito en Inglaterra y Europa no tardó en llegarles. Snakebite, Trouble y Lovehunter fueron bien recibidos por el público que tras la separación definitiva de Deep Purple después de la muerte por sobredosis de Tommy Bolin, el guitarrista que reemplazara a Ritchie Blackmore en 1975 quien había dejado la banda cansado de tener que luchar con sus ex compañeros para formar Ritchie Blackmore´s Rainbow, donde se puso a luchar con otros músicos a quienes echaba o llamaba a discreción. La consagración definitiva en tierras inglesas de Whitesnake llegaría con los discos Ready´n willing de 1980, cuyo tema principal, Fool for your loving llegó a los primeros puestos de los charts, y con su sucesor, Get`n ready, que llegó al top de los charts de Gran Bretaña, convirtiéndola en la banda más importante de las islas, justo cuando el punk, aquel movimiento musical y social que llegara a fines de la década de los `70 para minar la supremacía de los grandes grupos con su música cruda, descarnada y casi sin elaboración y su “no future”, su forma de ser nihilista y autodestructiva que tuviera su epítome en Sid Vicious, bajista de los Sex Pistols. A pesar de la embestida punk, Whitesnake comenzó a disfrutar del éxito que Coverdale buscaba junto a su banda. Pero en los años siguientes un disco apenas correcto (Saint`n sinners), el descanso que el cantante se tomó para cuidar a su hija enferma y la partida repentina de Jon Lord e Ian Paice para reunirse con sus ex compañeros de la formación Mark II (la más famosa) de Deep Purple (el bajista Roger Glover, el cantante Ian Gillian y el guitarrista Ritchie Blackmore) obligaron a Coverdale a replantear las cosas.
Whitesnake volvió con todo y de la mano del nuevo guitarrista John Sykes (ex Thin Lizzy), junto al ya fallecido y excelente baterista Cozy Powell cambió el sonido de su música y editó un disco con cortes zeppelinianos, riffs poderosos y hits asegurados. Slide it in fue un éxito, aunque todavía no a nivel mundial como esperaba Coverdale. Su actuación en Rock in Rio de 1985 es todavía recordada por los fans como un punto de inflexión en la carrear de la banda, con un Sykes en llamas a pesar de su mano derecha enyesada. Pero la consagración definitiva llegaría 3 años más con el disco epónimo Whitesnake (que en el continente europeo se llamara 1987). Aquí la influencia de Led Zeppelin era más evidente. Pero los riffs y el trabajo poderoso y contundente del guitarrista Sykes, la reescritura de antiguas canciones revitalizadas (Here I go again, uno de los hits del disco) llevaron a Whitesnake a lo más alto y al éxito internacional que Coverdale tanto buscaba. Solo en Estados Unidos el disco vendió más de 6 millones de copias y los videos pletóricos en mujeres hermosas y peinados trabajados, inundaban las pantallas de la naciente MTV. El disco trajo a la escena un aire de renovación y un poco de frescura y actitud rockera. Pero con el éxito también llegaron los problemas. John Sykes (quien más tarde formaría Blue Murder, banda donde se notaría de quien era el sonido 1987 de Whitesnake) dejó el grupo descontento porque Coverdale no le reconocía sus aportes a la nueva música del grupo. En 1989 intentando repetir el éxito logrado con 1987, Coverdale armó un supergrupo, con los guitarristas Steve Vai y Adrian Vanderberg y editó Slip of the tongue, disco que si bien consiguió el platino casi de inmediato, no conformó al público y resultó una decepción. A pesar de la gira exitosa que siguió a la edición del álbum, las cosas ya no fueron lo mismo para Whitesnake. Nuevamente llamado a retiro, Coverdale se tomó un nuevo descanso hasta que en 1993 editó junto a Jimmy Page (ex Led Zeppelin), álbum absolutamente olvidable y hasta innecesario. Recién en 1997 Coverdale trajo de vuelta a la vida a Whitesnake, acompañado por Adrian Vanderberg, único miembro que quedaba de la formación anterior. Publicaron Restless heart. Lejos de los viejos tiempos, el disco ni siquiera fue publicado en Estados Unidos. En 1998 Coverdale y Vanderberg se presentaron ante una audiencia selecta y pequeña donde interpretaron en versión acústica los viejos éxitos de la banda. El recital fue editado como video con el título de Starkers in Tokyo. En 2002 Coverdale editó un nuevo álbum solista, pero fue recién con el retorno en 2004 de Whitesnake y la edición del dvd grabado en vivo ese mismo año pero editado en 2006 Live…in the still of the night, recital realizado en el mítico Hammersmith Apollo de Londres, que las cosas parecieron encaminarse nuevamente para el grupo. Acompañado del veterano Tommy Aldrigde en batería y secundado por la sangre joven que aportaron los guitarristas Doug Aldrich (ex Dio) y Reb Keach, junto al bajista Marco Mendoza más el tecladista Timothy Drury, el dvd registra una nueva encarnación de éste Whitesnake que seguía arrasando con su música, con la reescritura de viejos éxitos de la década del `80 al estilo de lo mismo que había experimentado en 1987 y Slip of the tongue revitalizando éxitos de principios de su carrera en esos álbumes. Así, llegamos hasta este 2008 en el que editaron su nuevo y mejor álbum desde 1987, Good to be bad, donde volvieron a las fuentes de aquel recordado álbum con un nivel que hacía rato no encontraban. Por ahora, Whitesnake volvió al ruedo y se encuentra actualmente de gira, mostrando su nuevo material junto a los viejos éxitos, haciendo sonar su música con la misma fuerza a las que nos tiene acostumbrados, a pesar del paso de los años y de toda el agua que corrió bajo el puente desde aquel debut promisorio que finalmente se convirtió en una de las bandas heavys que, más allá de idas y venidas, más tiempo lleva con nosotros.
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