En distintas regiones de Argentina aun hoy nos encontramos con graves problemas de salubridad por la ausencia de agua potable en muchos hogares.

Es una comodidad presente en muchos hogares y es difícil pensar como seria la vida en estos tiempos si cuando abrimos una canilla no obtenemos agua.

El agua potable de suministro público para consumo y uso domestico se define como aquella que posee las características básicas del agua: incolora, inodora e insípida y que, además, no contiene ninguna sustancia que pueda causar daño a la persona que la consume. Para cumplir con estas premisas, el agua debe ser sometida a rigurosos controles para verificar que es apta y libre de microorganismos patógenos y/o sustancias orgánicas, inorgánicas y radiactivas.

Control Microbiológico

En el agua encontramos una enorme diversidad de microorganismos y se nos hace muy complicado poder determinar cuales son los buenos y cuales son los malos. Es por este motivo que se establecen distintos criterios para determinar si el agua es apta para uso humano y el más importante desde el punto de vista microbiológico es la presencia de de bacterias coliformes. Las características generales que distinguen a éstas bacterias es que todas las pertenecientes al grupo son similares morfológica y fisiológicamente, bacilos cortos gramnegativos, anaerobios facultativos, fermentadores de la lactosa y formadores de ácido y gas. Estas bacterias son las que se encuentran generalmente en el tracto intestinal, tales como Escherichia coli, y se utilizan como indicador de contaminación debido a que si se encuentran presentes en el agua, esto significa que hay desechos fecales en el agua y no puede ser considerada agua potable para consumo.

El método más utilizado para realizar el análisis del agua potable se lo conoce como técnica del Número Más Probable (N.M.P.), el cual es un método estadístico que sigue una distribución de Poisson y que considera el número de porciones de muestra que siembra en un medio de crecimiento apropiado y el número de coliformes presentes en dicha porción.

La determinación de que medios de cultivos utilizar esta dada por las características antes mencionadas acerca de estos microorganismos. Mediante el N.M.P. vamos a poder realizar el conteo de coliformes totales presentes en la muestra de agua y luego, si hay coliformes en la muestra, también podremos distinguir entre los coliformes de origen fecal y los de origen no fecal. El microorganismo característico que indica la presencia de coliformes de origen fecal es Escherichia coli, mientras que el grupo de coliformes no fecales esta dado por un mayor número de representantes que pertenecen a las enterobacterias, tales como Escherichia sp., Klebsiella, Enterobacter y Citrobacter, y cuyo hábitat generalmente es el suelo y la vegetación.

Metodología e Interpretación del N.M.P.

Durante la primera parte del método se siembran 3 diluciones seriadas en base 10 de la muestra de agua a analizar en un tubo conteniendo medio de cultivo Brila Fluorocult y la conocida “campana” de Durham. La siembra de cada dilución se hace por triplicado. El medio de cultivo utilizado se caracteriza por contener lactosa como fuente de carbono. Entonces, si hay coliformes, fermentan la lactosa con la producción de gas como producto de la fermentación y se observa la presencia de aire en el interior de la campana. El número de coliformes totales se puede determinar eligiendo el triplete de diluciones seriadas en el cual se observa ausencia de crecimiento en alguna de las réplicas de la mayor dilución y crecimiento en todas las réplicas de la menor dilución, encontrando una situación intermedia en la segunda dilución.

Una vez confirmada la presencia de coliformes, se intenta identificar en la segunda parte del método si hay o no coliformes fecales. Existen variantes para poder confirmar el resultado. La forma más rápida es utilizando los mismos tubos sembrados anteriormente en el medio Brila. Otro de los componentes de este medio de cultivo es el MUG, 4-metilumbeliferil-B-D-glucurónido, un compuesto que puede ser sustrato de la enzima B-D-glucuronidasa para dar otro compuesto, el 4-metilumbeliferona. Este producto final es fluorescente al ser excitado por luz ultravioleta. De todos los coliformes nombrados anteriormente, solo Escherichia coli es capaz de sintetizar esta enzima, por lo tanto, si colocamos los tubos bajo la luz ultravioleta y vemos fluorescencia, es un indicador de la presencia de coliformes fecales.

Para confirmar el resultado se calcula el N.M.P. de coliformes no fecales sembrando las muestras, en las mismas diluciones que antes y por triplicado también, en tubos con caldo Citrato de Koser. Este medio se caracteriza por utilizar el citrato como única fuente de carbono y que solo los coliformes no fecales pueden utilizar.

El N.M.P. se calcula mediante tablas de estadística que establecen la cantidad de bacterias según la cantidad de tubos de réplica positivos y la dilución utilizada.

En base a los resultados de estos análisis se establece el siguiente criterio para la aceptación del agua potable para consumo:

Coliformes totales: <2,2 coliformes totales/100ml

Coliformes fecales: 0 coliformes/100ml

Control Fisicoquímico

En este control se verifican las características generales del agua que se esta analizando en cuanto a color, olor, sabor, pH y presencia de iones.

El color del agua esta determinado por la presencia de sustancias orgánicas y/o minerales. El análisis se realiza comparando la muestra con un patrón que contiene distintas cantidades de platino. El rango de aceptación es entre 0,2 y 1,2 mg de platino por litro de agua.

Con respecto al olor, el agua analizada no debe tener ningún olor perceptible. En el caso de poseer algún tipo de olor se puede ir diluyendo la muestra con agua ya aprobada hasta determinar el valor límite (mínima dilución necesaria para que el olor de la muestra sea imperceptible).

La medición del pH se realiza utilizando métodos potenciométricos y estableciendo el rango de aceptación en 6,5-8,5. Como puede verse se tolera que el agua sea ligeramente alcalina pero no se tolera la acidez.

Los parámetros químicos de mayor relevancia son la presencia de amonio, nitrito, nitratos y cloruros, todos excelentes indicadores de contaminación ambiental que se complementan a los estudios bacteriológicos. Todos estos compuestos son desechos intermediarios en la degradación de microorganismos.

Además se realizan mediciones de la dureza y alcalinidad del agua. Se dice que un agua potable, o no, es dura cuando tiene alta concentración de sales de calcio y magnesio disueltas. La alcalinidad del agua esta dada por la presencia de carbonatos y bicarbonatos.