Las erosiones y úlceras son pérdidas localizadas que ocurren en los revestimientos cutáneos y mucosos. La erosión es una pérdida superficial que en el caso de los epitelios estratificados llega hasta la capa basal, la que se mantiene intacta. En las mucosas con epitelio simple la lesión afecta la porción superficial del corion, como por ejemplo en la mucosa gástrica. La úlcera es una pérdida profunda de tejidos, que llega hasta las capas musculares de los órganos que lo constituyen. Es regularmente la continuación de una erosión.

Diversos factores locales y generales concurren para el desarrollo de estas lesiones. En líneas generales se trata de un desequilibrio metabólico entre las secreciones digestivas y los mecanismos protectores de la mucosa. El aumento de las secreciones de ácido clorhídrico y de pepsina, y la disminución de la secreción de mucus constituyen los principales elementos de aquel desequilibrio.

Los forrajes fibrosos ingeridos por animales muy jóvenes son elementos traumáticos para la mucosa. Existen además factores nerviosos-humorales (hipófisis, corteza adrenal) que se liberan en situaciones de estrés, común en los seres humanos pero que también ocurre en los animlaes, como sucede en los terneros que son cambiados de ambiente al llevarlos a centros de crianza colectiva.

En los lechones recién destetados el cambio de alimentación puede estar representado por una dieta con deficiencia proteica y rica en ácidos grasos insaturados; se supone que ambos factores producen distrofias epiteliales. La administración de vitamina E es beneficiosa en esta situación, lo que hace posible inferir que también existiría una carencia concomitante de esta vitamina.

La isquemia y hemorragia de la mucosa constituyen algunas de las alteraciones circulatorias determinantes de áreas superficiales de necrosis. Estos trastornos circulatorios se producen por toxemias infecciosas.

Las localizaciones principales de las erosiones y úlceras son la región aboral-pilórica en los animales jóvenes, y en la región fúndica en adultos. La incidencia aumenta con las variaciones de alimentación a que son sometidos estos animales.

Diversos agentes químicos, víricos, bacterianos, parasitarios y micóticos tienen acción necrotizante de las membranas mucosas.

El ácido láctico producido en el rumen a consecuencia de una alimentación predominantemente hidrocarbonada determina un estado de acidosis ruminal, lo que produce degeneración del epitelio con formación de vesículas, erosiones y úlceras. Estos puntos vulnerados de la mucosa son puertas de entrada a bacterias y hongos oportunistas -por ej. Fusobacterium necrophorus, Corynebacterium pyogenes, Mucor- que complican e incluso afectan otros órganos (hígado).-

Los virus de las familias Picornaviridae (virus Aftosa) y Pestiviridae (virus del complejo de las Enfermedades de las Mucosas) constituyen ejemplos de algunos agentes que erosionan mucosas digestivas. Su acción se ve facilitada por traumas de la mucosa lo que explica las localizaciones de las lesiones en estas enfermedades.-

Los parásitos pertenecientes a los géneros Ostertagia, Haemonchus y Trichostrongylus son irritantes de la mucosa gástrica y producen desde fenómenos inflamatorios leves hasta erosiones y úlceras.

La úlcera mucormicótica que también ocurre en animales jóvenes se localiza en el divertículo gástrico, región cardial y fúndica; juega un papel importante el debilitamiento orgánico producido por otras enfermedades y la infección por este hongo.-

Las erosiones y úlceras son depresiones focales, de formas irregulares: lineales a ovoideas, de bordes delgados (erosiones) o gruesos (úlceras, en general de pocos milímetros. Presentan un color rosado a rojo oscuro; puede encontrarse sangre adherida a estas lesiones y también en el contenido del órgano. Los exudados cubren la superficie y le dan un color color grisáceo-amarillento, y un halo hiperémico rodea a estas lesiones.-

En la úlcera mucormicótica es posible observar microscópicamente necrosis de la mucosa y una reacción inflamatoria caracterizada por la formación de una corona de células gigantes de cuerpo extraño, trombosis e hifas en los vasos sanguíneos.

Las erosiones y úlceras pueden curar completamente, aunque es más probable que ocurra en las erosiones. Las úlceras pueden mantenerse activas e incrementan su profundidad. La perforación de la pared es una consecuencia grave para la vida de los animales.