Existen dos tipos de tiempo. El relativo y el absoluto. Empezaré por el absoluto. Se considera tiempo absoluto a aquel transcurrir de las horas, minutos y segundos que marca un reloj o cronómetro. No obstante, ese grado de precisión no es tan correcto, porque tiende al error cada cierto tiempo y dependiendo de la calidad del sistema mecánico, electrónico o digital que compone al reloj. Tener conciencia material de tiempo porque se escucha a un locutor decir la hora, porque se le ve en un extremo de la pantalla del televisor o porque se carga un reloj de bosillo, de pulsera o incluso, porque se observa la pantalla del teléfono celular, significa que el tiempo transcurre porque nos percatamos de ello. Ese es un tiempo matemático que difiere del tiempo que en principio se llamó tiempo relativo. Hablar de tiempo relativo traduce que ningún tiempo es igual, que ningun actúa de la misma manera en el ser humano y en la percepción que él tiene de sí y de su entorno. El tiempo es relativo porque si dos personas de ochenta años de edad quisieran intercambiarse las vidas y volver a nacer, ninguna sería capaz de cumplir lo que el otro hizo en ocho décadas o quizá le sobraría tiempo para hacer muchas cosas más. Por ejemplo, para que un ser común y corriente puede aprender todo lo que aprendío el humanista Arturo Úslar Pietri, necesitaría vivir tres veces lo que él vivió para poder tener el tiempo suficiente para alcanzar la sabiduría que el reconocido autor alcanzó. La sabiduría tampoco está condicionada por el tiempo. No se trata de ser empeñoso y vivir toda una vida tras el conocimiento, porque al dimante del genio el tiempo no le da luz sino ocasión de brillar, frase última que la recuerdo de memoria de algún libro que alguna vez leí en la biblioteca de mi Universidad de los Andes, claro está, que yo la he acondicionado sustituyendo la palabra cultura por el término tiempo. Es así como el tiempo es relativo, porque cada quien tiene una percepción del mismo muy singular. El tiempo es, además, un factor maravilloso, porque dentro de él existen otros subplanos que contienen otros tipos de tiempos. Por ejemplo, previo a un accidente de tránsito donde estamos involucrados el reloj marca las tres de la tarde, el tiempo relativo le permite al que vive el accidente tener una idea o sensación de aletargamiento de las acciones mientras que el espectador usualmente se ve sorprendido por la rapidez del cómo ocurrió todo el suceso, así pues, lo que pudiéramos llamar tiempo, aquí se ha convertido en un tiempo con tres dimensiones diferentes, medidas de forma distinta.

Alguna vez leí que el tiempo pasa porque nos percatamos de ello, de lo contrario podríamos sentirnos eternos. El tiempo es tiempo también porque el ojo es capaz de descifrar el envejecimiento de sí mismo y del entorno, por lo tanto el tiempo es medible según el grado deterioro del ser humano y de su entorno.

Así pues, que de alguna manera, el tiempo no es tal si quisiéramos ignorarlo. Son solo disquisiciones relacionadas con un tema amplio y apasionante.