En Deportes > boxeo
Los pioneros del boxeo en la argentina fueron los británicos como William “willie” Gould, desde fines del siglo XIX.
Entre los pioneros impulsores del boxeo según las normas modernas de Lord Queensberry, se encontraban miembros de la elite social argentina, como Jorge Newbery y Carlos Delcasse.
Actividad deportiva de caballeros y forma de defensa personal a la vez, sus primeros cultores entraron en el tango como aquel “cajetilla” que “calzó lo de cross” a un guapo en la porteña esquina de Corriente y Esmeralda, en los primeros años del siglo XX.
La actividad profesional comenzó poco después y en 1920 se creo la Federación Argentina de Boxeo.
En los Juegos Olímpicos de Paris, del año siguiente, se obtuvieron dos medallas plateadas y dos de bronce (la mitad de las medallas obtenidas en esa oportunidad por la legión argentina) fortaleciendo el interés del publico.
Desde entonces el boxeo fue la actividad deportiva que le trajo más títulos mundiales a la Argentina.
Diecinueve campeonatos profesionales y veintidós medallas olímpicas (entre ellas 7 doradas) así lo atestiguan.
La década del treinta estuvo marcada por la figura trágica de Justo Suárez, “el Torito de Mataderos”, que tras convocar multitudes murió de tuberculosis en 1938.
En 1932 se creo el Luna Park de Buenos Aires. Salón destinado tanto a espectáculos deportivos como reuniones políticas y sociales, su fama provendrá sobre de todo de los combates de boxeo nacionales e internacionales.
Hasta la década del ochenta, para la mayoría de los porteños concurrir el sábado por la noche al “Luna” fue un hábito inveterado.
Desde los años cuarenta, la afición tiene rasgos de fanatismo, no exento de connotaciones políticas.
José Maria “el mono” Gatica era el ídolo de los peronistas, mientras que la oposición apoyaba a Alfredo Prada.
Curiosamente, Prada también era peronista, pero su personalidad mas sobria y callada, ante un gatica amante de la espectacularidad y que dedicaba su triunfo, veces antes de comenzar la pelea,”al General y la Señora”, provocaban esas reacciones.
Fuera de discusión estaban los triunfos de la categoría mosca logrados por Pascual Pérez, medalla olímpica en Londres 1948 y campeón mundial en 1954.
En los años siguientes, pese a la notable actuación, Eduardo Lausse no conseguiría consagrarse a nivel mundial.
Desde fines de la década del sesenta, volvieron las coronas mundiales, Horacio Accavallo obtuvo la de peso mosca en 1966 y Nicolino Locche, en 1968, la de los Walter Júniors.
Los setenta trajeron el reinado de uno de los más completos boxeadores argentinos de todos los tiempos: el peso mediano Carlos Monzón. En su trayectoria de un centenar de peleas, Monzón solo conoció tres derrotas, y catorce veces defendió su titulo mundial.
En esa década, los éxitos de Víctor Galíndez, campeón mundial de los semipesados en 1974 y 1979, y la digna pelea de Ringo Bonavena con el imbatible Mohammed Alí (antes conocido como Cassius Clay) dieron emoción a los aficionados.
El asesinato de Ringo en Estados Unidos, y el posterior derrumbe de Monzón como ídolo y de Galíndez entristecieron a los amantes de boxeo.
Las décadas del ochenta y del noventa conocieron a nuevos campeones mundiales argentinos: Sergio Víctor Palma, Santos Laciar (tres títulos mosca y superrosca). “Uby” Sacco, Juan “látigo” Coggi (triple campeón en su categoría), Jorge Castro, Carlos Salazar, Raúl Balbi, Jorge Rodrigo Barrios, Omar Narváez, entre otros.
En 1987, el Luna Park dejo de albergar los encuentro de boxeos, con los que las afición perdió uno de sus más tradicionales centros.
Hoy, el Luna Park es un gran escenario de espectáculos donde se presentan artistas nacionales e internacionales
Si eres un usuario registrado, puedes hacer comentarios sobre este artículo.
|
![]() |
||||||
|
![]() |
BúsquedaInformación de este artículo
Vínculo Más artículos sobre boxeoAprender a vivir a punta de “trompazos”! Mike Tyson: Entre golpes y mordiscos Más artículos de este autorHistoria del cine nacional (1896-1980) |