Siempre lo he dicho, la natación de aguas abiertas es para el verdadero nadador, porque ahí él descubre que no sólo la técnica es importante sino también el poder mental para concentrarse en medio del miedo natural que produce la desorientación, los cambios de temperatura del agua, la sensación de la corriente del cauce o del mar, los cambios de altitud de la ola, el nivel de salinidad del agua si se hace en mar abierto o flanqueando en paralelo la orilla o en el caso de la natación de aguas abiertas en ríos, cuando el caudal está contaminado, incluso cuando se atraviesan trozos de madera, algas y desechos variados que flotan a la deriva en plena ruta de nado. La natación de aguas abiertas es para un nadador con un biotipo especial. Este biotipo no se relaciona en este caso con la estructura física sino con el manejo de su nivel emocional. El nadador de aguas abiertas requiere de una preparación mental para dominar la angustia que genera todas las circunstancias antes mencionadas y también para contrarrestar el agotamiento físico y psicológico que llega repentinamente producto de un esfuerzo inesperado que debe hacer el nadador para avanzar contra la corriente, contra la ola y contra el desánimo de darse cuenta que ha perdido la ruta.

Para el nadador de aguas abiertas es muy importante aprender a navegar. Aprender a navegar significa dar brazadas levantando con frecuencia la cabeza de manera frontal y así corroborar que la ruta elegida lo conduce en línea recta hasta la meta trazada por los organizadores de la competencia. En la natación de aguas abiertas es muy probable que algún nadador llegue a establecer una lucha consigo mismo y con el agua, él se pregunta brazada tras brazada, respiración tras respiración, si es posible llegar o culminar a pesar de que la meta se ve tan lejos, tan pequeñita, que desanima al atleta más preparado; por ello, nadar en una competición de aguas abiertas, es como luchar por sobrevivir. Esta modalidad de la natación provoca en el escualo humano un nivel de concentración mayor que en cualquiera otra jornada deportiva en aguas de pileta o piscina., porque la mente fija la concentración en mayor cantidad de situaciones que muchas veces no son previsibles; siempre en aguas abiertas hay que estar preparado para solventar mental y físicamente lo fortuito que podría aparecer en cualquier instante.

La natación de aguas abiertas es siempre considerada como una proeza, como una travesía no apta para principiantes. Sorprende ver seres discapacitados cruzar a nado distancias superiores a los tres kilómetros e incluso, personas son síndrome de down que demuestran sus sorprendentes habilidades para llegar a la meta. En los juegos olímpicos no se establecen tiempos récords debido a que la variabilidad de las condiciones no permiten crear stándares en los escenarios para que puedan cronometrarse las pruebas. Es conocido que bien las competencias en aguas abiertas pueden hacerse en embalses de agua dulce, en río que usualmente se cruzan y cuya contracorriente casi siempre está a favor del nadador, también son frecuentes los pasos a nado en la confluencia de dos ríos y, por supuesto, en mar abierto. El cruce a nado del Canal de la Mancha, de los ríos Orinoco- Caroní, del embalse de Macagua en la represa que lleva el mismo nombre, ubicada en Ciudad Guayana, Venezuela, y por nombrar alguno más entre muchos otros, la distancia recorrida a nado en el mar desde la península de Paria en el estado Sucre, Venezuela, hasta la isla-país Trinidad y Tobago.

Las distancias de la natación de aguas abiertas oscilan entre los tres mil metros, pasando por la distancia olímpica de diez mil metros hasta travesías de treinta y cinco kilómetros. El nadador debe estar preparado para planificar su hidratación, su protección contra los rayos ultravioletas, su chequeo médico frecuente y el repaso continuo de la ruta a seguir para evitar extravíos innecesarios. Es fácil perder la ruta porque sino se corrige con frecuencia la línea que pretende trazarse, siempre el brazo y la pierna de mayor poder hará que el nadador comience a avanzar en círculo, haciéndolo perder un tiempo valioso para posicionarse en el primer lugar o, al menos, entre los más destacados de la competencia.

Algunos nadadores han reportado hechos curiosos y al mismo tiempo angustiosos, como cuando el mar repentinamente presenta un exceso de salinidad y en seguida aparecen flotando descontroladamente millares de medusas que atentan contra la integridad del nadador. Como es sabido, las medusas ocasionan con sus cerdas de autodefensa quemaduras de segundo y tercer grado en la piel que pueden ocasionar la muerte de la persona o aumentar considerablemente la temperatura corporal al presentar un grado elevado de febrilidad que si no se atiende a tiempo podría causar parálisis corporal o meningitis. Casos como cuando el nadador o nadadora, producto del cansancio, sobre todo en el mar, son arrastrados por una fuerte corriente de la que es muy difícil poder salir; por ello, son rescatados por los kayaquistas o lancheros que están alertas para auxiliar al competidor. Los calambres son también causa de alarma en la natación de grandes distancias, debido a que el ácido láctico comienza a faltar en la musculatura produciendo tensión y ocasionando un dolor intenso que debe aliviarse estirando al máximo la parte afectada antes de que pueda atrofiarse y generar un problema muscular mayor. Algunos nadadores han experimentado calambres en la zona abdominal que son difíciles de controlar porque presentan cuadros de asfixia y la posterior muerte por inmersión.

La natación de aguas abiertas revela el talante de un verdadero atleta que puede avanzar contrarrestando lo fortuito y venciendo su propio miedo con valor y voluntad. Una de las mejores recomendaciones para desarrollar un estilo en aguas abiertas es nadar siempre en condiciones naturales y si es posible, adversas. Es decir, si todo el proceso de entrenamiento puede hacer en aguas abiertas y no en piscinas de agua tratada, hará que el nadador pueda entrenarse en el mismo medio donde competirá. Es una sugerencia acertada porque son muchos que se entrenan en piletas olímpicas y no son capaces de resolver las circunstancias imprevistas, típicas del nado an aguas abiertas. Existen escuelas de natación que han creado una piscina de diez metros de longitud que produce corriente y oleaje. Aquí, el nadador, va contra una corriente que puede ser regulada para agregarle a su entrenamiento un grado de dificultad máximo, incluso, le son colocadas pesas en sus tobillos, cintura y manos para forzarlo a nadar en condiciones extremas y estimular también el entrenamiento y aguante mental contra el cansancio y el dolor físico.

La natación, sin duda, es el deporte más completo porque para poder desarrollarlo es necesario poner en funcionamiento todos los músculos del cuerpo. El nadador obtiene muchos beneficios de esta práctica, entre los que se destacan: expansión dela caja toráxica y por ende mayor capacidad para acumular aire producto de la dilatación pulmonar y abdominal, aumento en la elasticidad de la columna, brazos, hombros, cuello y piernas, fortalecimiento del corazón debido a que este órgano vital irriga mayor cantidad de sangre a los músculos en general porque lee que el cuerpo hace un esfuerzo igual como que si se corriera un maratón sin percatarse que el peso que está moviéndose en mucho menor en el agua; es así como este deporte es muy beneficioso para aquellas personas con afecciones cardíacas.

Como todo no es un lecho de rosas, la natación trae consigo algunas enfermedades, a saber: micosis cutánea, otitis, amigdalitis, laringitis, faringitis, hongos en la piel, irritación ocular, problemas con el esmalte dental producido por un descontrol en el ph del agua, decoloración del cabello, caspa, catarro y rara vez, inflación cervical y lumbago. Normalmente la natación es recomendada para mejorar la escoliosis y cualquier afección de columna vertebral.

En las competencias oficiales de natación en piscina intervienen diferentes tipos de jueces:

.-Jueces de vuelta o viraje.

.-Jueces de brazada.

.- Árbitro.

.-Juez de salida.

.-Cronometrador principal.

.-Cronometradores de calle.

En las competencias de natación en aguas abiertas, usualmente, existen jueces de brazada, jueces de salida, dos cronometradores principales, cronometradores de llegada y rara vez cronometradores por competidor, porque ya la tecnología ha hecho posible filmar la competición y hacer que el nadador toque una plataforma electrosensible que registra al momento de su toque el tiempo logrado.

Estas son a grandes rasgos algunas nociones generales sobre la natación en aguas abiertas, calificada como de justa mundial y olímpica y como un deporte extremo que exige técnica y concentración máxima.