En Educación > educación rural
La educación rural (Segunda parte)
“El arte de la vida es hacer
De la vida una obra de arte”
Mahatma Ghandi
MI EXPERIENCIA EN LA EDUCACIÓN RURAL VENEZOLANA
La educación rural liceísta o la que pertenece a la tercera etapa educativa del ciclo básico y al ciclo diversificado y profesional, respectivamente, fue para mí muy importante porque tuve la oportunidad de impartir cátedra a alumnos inscritos tanto en humanidades como en ciencias. En el bachillerato humanístico di clases de historia del arte, donde siempre fue importante estimular la capacidad de análisis y de observación del alumnado, así como despertar la sensibilidad artística en cada uno en cualquier área y sub área del mundo artístico, a saber: literatura, pintura, escultura, música, canto y danza. En el sistema educativo diseñado para alumnos y alumnas que seleccionaron la opción científica, tuve el gusto de dictar clases de Literatura en el último y penúltimo años del ciclo diversificado. Recuerdo que la coordinación general me solicitó un informe sobre mis concepciones evaluativas y sobre el rendimiento de cada curso. Hice la redacción de lo encomendado sin percatarme de que tras esta acción se estaba armando una intriga gigantesca. Pero antes de develar el contubernio, componenda, confabulación o como sea que se denomine la acción abominable de tramar lo que en el argot naval se expresa como un vulgar motín contra mi persona. No sólo en la educación rural sino en todo el sistema educativo, muchos colegas se prestan al cotilleo en vez de hacer todo aquello para lo que se les paga: trabajar, o hacer lo que un espíritu probo elige: actuar con ética y moralidad. No obstante, las divergencias en los estilos de enseñanza siempre han sido la comidilla extra muros del mundo docente, pero lo importante es llevar a un nivel intelectivo esas diferencias para analizarlas de la manera más objetiva. La educación rural venezolana es apasionante, tanto como la urbana, pero curiosamente se revela en la primera una legión incansable de educadores dispuestos a entregar lo mejor de sí a los más necesitados, a los que usualmente desertan del sistema educativo porque el trabajo del campo los llama cuando apenas son unos infantes. La educación rural durante el gobierno bolivariano logró reducir, en alto porcentaje, la deserción escolar porque convino en que educación y alimentación son un binomio que atrae alumnos y los aleja de trabajos forzados a tan temprana edad. Por supuesto, el sol de las equivocaciones y malas improvisaciones, no se puede tapar con un solo dedo. La idea de la escuela bolivariana es excelente, pero pretendió implantarse sobre la marcha, en tiempo récord, cuando en realidad tal transición debió pasarse por el tamiz de la discusión colectiva durante al menos un par de años. Tal discusión colectiva debió incluir la preparación mediante foros y talleres dirigidos a la comunidad educativa y a los docentes en general. Todo esto se acometió pero, lamentablemente, de una manera tan veloz como el rayo, es como atender a un paciente herido de bala en el hígado con una mano temblorosa y sin la menor asepsia. La profilaxis educacional es una alternativa introductoria muy beneficiosa para adelantar la asimilación de propuestas educacionales radicales. A continuación transcribiré textualmente el informe solicitado. Fue escrito en el año 1997:
PREÁMBULO
Es realmente confuso para la mente de los alumnos, acostumbrados a la didáctica de su profesor titular, que existan encuentros con otros educadores suplentes quienes aun siguiendo estrictamente el contenido programático, traen consigo un estilo propio, muy singular de impartir clases y, por si fuera poco, su auténtica perspectiva pedagógica. Bajo estas circunstancias, un suplente tratará en lo posible de dar clase, estableciendo poco a poco ciertas técnicas de dominio de grupo, hasta tanto pueda conocer los patrones conductuales de todos y cada uno de los discentes, así como el reconocer los líderes, los gustos particulares y comunes; y aquellos que desde el punto de vista del desarrollo psicológico-cognoscitivo, vienen acarreando una serie de problemas que solicitan una pronta atención, porque si a ver vamos, es sobre ellos que debe recaer todo el conocimiento pedagógico, ya que, los más intelectivamente aventajados sólo necesitan que les den un estímulo extra, no que los levanten; por ello, será siempre un error ignorar o expulsar del sistema educativo a los niños y jóvenes “problema”.
PRIMERO DE HUMANIDADES. HISTORIA DEL ARTE
Estos alumnos son personas muy creativas y muy dadas al diálogo analítico y muchas veces revolucionario. Un alto porcentaje de estudiantes de esta sección posee inclinaciones artísticas definidas, quizá ésta sea la causa de su inestabilidad emocional, de lo que la psicología reconoce como variabilidad emocional, es decir, ciclotimia… unos días están concentrados, atentos y otros, distraídos e inquietos. En ellos sí que hay una constante de mal comportamiento y no es otra sino la de su desorden y falta de respeto y atención a la clase, razón por la cual tomé la decisión de evaluarlos continuamente, proporcionándoles cada día un grado más elevado de exigencia, aspecto que resultó positivo por lo que la enseñanza-aprendizaje sigue tornándose mucho más seria y retroalimentativa. Con frecuencia, hacía una evaluación escrita corta al finalizar la última hora para reafirmar un poco más los conocimientos, así se le dio cabida a las intervenciones, aclarando que una excelente intervención podría ser merecedora de un visto bueno en lista de cotejo relacionada con los rasgos personales.
SEGUNDO DE CIENCIAS. SECCIONES C Y E. CASTELLANO Y LITERATURA
Son mucho más ordenados y con una personalidad un poco más definida. Sus habilidades poéticas y ensayísticas son verdaderamente creativas, dignas de ser orientadas con la mayor delicadeza posible. Estas dos secciones o grupos los he venido trabajando en paralelo. Sus mayores problemas los encontramos en la grafía y en la ortografía, más que en la redacción. Sus aspectos mejorables en relación con la normativa ortográfica son comunes, por que extraigo de sus exámenes unos seis modelos para aclararlos y explicarlos utilizando y aplicando procesos de comprensión etimológica, visual, auditiva y práctica. No me acostumbré a tachar todos los errores, a medida que avanzaba la revisión corregía otros, así se fijan para siempre.
CONCLUSIONES
El valor de la experiencia in situ es mucho mayor que el valor del conocimiento libresco, porque lo que se obtiene de la vida misma se enseña para la vida, mientras que al enseñar la teoría sin haberse transformado mediante el contacto con la realidad, el maestro no hace otra cosa distinta que arar en el mar y, además, perder la ocasión de fomentar un aprendizaje significativo, trascendental y útil en la práctica. Ya Arturo Úslar Pietri habló de la utilidad de la enseñanza en su libro “Educar a Venezuela”, sin duda, Úslar Pietri es el humanista más destacado del siglo veinte venezolana, así como lo fue para el siglo diecinueve Andrés Bello.
La educación rural está repleta de muchos escollos, pero será siempre preferible andar entre tormentas sabiendo lo que hace que moverse entre la tromba a ciegas. Llegará el día en que las facultades de humanidades y educación eleven el nivel de exigencia para la admisión de futuros educadores, porque si queremos una excelente educación será perentorio seleccionar a los mejores y de esta manera dignificar el status moral y económico del docente.
La educación venezolana es un sistema pervertido por la apatía y la corrupción. Ningún mandatario le ha dado la atención necesaria, empezando porque jamás se ha resuelto el problema de exceso de alumnas y alumnos en las aulas, sobre todo en los primeros grados donde se requiere que el maestro preste la mayor atención posible a cada individualidad para forjar sus hábitos de estudio y estimular el aprendizaje significativo para que cuando ingresen a otras etapas del sistema educativo no lleguen con un cúmulo de debilidades casi imposibles de solventar. Es la pequeña y gran infancia donde el ser humano se prepara para la vida, luego las modificaciones conductuales que puedan hacerse no podrán desprogramar aquello que quedó grabado en hacer y en el pensar del individuo, salvo aquello que represente para la conductualidad lo supérfluo. Si todo esto pudiera hacerse realidad, bien podrían los docentes de bachillerato asumir la responsabilidad de dictar cátedra a un grupo numeroso de alumnos porque conto seguridad ya vienen de un sistema educativo previo que los preparó a cabalidad.
Si eres un usuario registrado, puedes hacer comentarios sobre este artículo.
|
![]() |
||||||
|
![]() |
BúsquedaInformación de este artículo
Vínculo Más artículos sobre educación ruralMi experiencia en la Educación Rural. Primera parte Ideas culturales para la educación rural Más artículos de este autorCaida del cabello.Solución casera Radiodifusora Brisas de Cienfuegos (cuento) 50 atractivos turísticos en Miami, Florida. USA. Un amor que desalma. Antología poética El arte de negociar puede ser educado |