Existen muchas formas de mejorar el hogar para hacerlo un lugar más cómodo y positivo en donde vivir. La forma en la que decoramos nuestra casa, los elementos que la conforman y muchas otras cosas más pueden tener una gran influencia en nuestro estado de ánimo y vida, por eso es recomendable realizar todos los cambios necesarios para que nuestro hogar se convierta en el mejor lugar del mundo. Pero ¿Cómo se logra esto?

Para comenzar a cambiar nuestra casa y convertirla en un lugar acogedor, podemos empezar con la pintura de las paredes. Está comprobado que los colores tienen un efecto importante en nuestra persona. Por ejemplo, el blanco no es un color muy recomendable para las paredes. A pesar de que todos piensan que esta es la mejor opción para que un ambiente luzca más amplio, lo cierto es que el color blanco en las paredes da una sensación de sofocamiento. Es preferible experimentar con distintos colores.

Sin embargo, la elección de colores dependerá de muchos factores: la iluminación, el estilo de los muebles, el uso de la habitación y sus dimensiones. Una pieza pequeña es preferible pintarla con colores claros que den sensación de espacio. Los techos bajos también deben pintarse de esta forma para que no dé una sensación de encierro. Las habitaciones amplias tienen más posibilidades. Puede pintarse las paredes de colores claros si queremos que el ambiente luzca más amplio, pero si tenemos pocos muebles, hacer esto le daría al lugar una sensación de vacío. Entonces lo mejor es pintar las paredes con colores oscuros, como el marrón o el bordó. Los techos altos, comunes en casas antiguas, pueden pintarse de colores oscuros también para darle una sensación más acogedora. Si la habitación es pequeña, es recomendable pintar las paredes y el techo del mismo color, así se pierden las líneas donde terminan las paredes y comienza el techo, y causa un efecto de mayor amplitud.

En las habitaciones de descanso, como los dormitorios o sala de estar, lo conveniente es usar colores cálidos y relajantes, como el verde y el azul, que tienen un efecto sedante. Para lugares más activos pueden usarse colores más osados, como el naranja o el rojo. Como verás, no tienes que pintar todo tu hogar del mismo color, sino analizar la situación de cada habitación antes de tomar una decisión.

Con respecto a la iluminación, hay muchas maneras de hacer una casa más iluminada. Por su puesto, la mejor opción es agrandar las ventanas. Si las ventanas ya son amplias, entonces asegúrate de que prácticamente no tengan marco, es decir, que sean en su mayoría vidrios transparentes. Si tienes cortinas, éstas deben ser muy claras, preferentemente blancas, para acentuar los rayos de sol. Si tienes pocas ventanas en tu hogar y las habitaciones del medio no tienen entrada de luz, entonces puedes optar por dos opciones: una es hacer un tragaluz en el techo. Por su puesto que si vives en un departamento esto es imposible, por eso existe otra posibilidad: remplazar algunas paredes que separan los ambientes con tabiques de ladrillos de vidrio. Esto permitirá que la luz del sol que entra por las ventanas en otros dormitorios llegue a otras habitaciones. Los ladrillos de vidrio funcionan perfectamente como paredes porque en realidad no transparenta mucho gracias a su grosor y rugosidad.

Tus muebles también pueden lucir mucho mejor. Lo aconsejable es renovar tus muebles viejos en vez de comprar nuevos. Esto no sólo te permitirá ahorrar dinero, sino que también estarás contribuyendo con el medio ambiente al realizar este tipo de reciclaje.

También puedes darle vida a tu hogar con plantas. Las plantas le dan un toque natural al hogar y ayudan a oxigenar los ambientes. Puedes usar plantas con flores, que le darán un toque de color a tu casa. Las flores tienen un efecto terapéutico en el hogar. Gracias a sus colores, fragancias y formas, se vuelven un elemento relajante que pueden ayudar a combatir el estrés. También producen un ambiente amigable y de bienvenida para los visitantes. Si tienes una oficina en tu hogar, este es un lugar estratégico para colocar una maseta con plantas o flores. Generalmente los lugares de trabajo, que para muchas amas de casa es la cocina, son lugares negativos y estresantes. Tal vez la decoración es perfecta y alegre, así también como la iluminación, pero a veces el valor negativo se agrega cuando pasamos tanto tiempo allí cumpliendo con obligaciones y responsabilidades. Colocando flores o plantas cambiarás positivamente el aire del lugar.

Sin embargo, no es muy recomendable poner plantas en la cocina, porque estas se ven perjudicadas por el calor del horno y el vapor que se elimina en las frituras o cuando se hierve comida. Si sientes que la cocina se volvió un lugar estresante para ti por todo el trabajo que realizas en este lugar, puedes usar flores artificiales y aromatizar el ambiente tú misma.

Si tu hogar es muy pequeño y quieres hacerlo ver más amplios, puedes eliminar la pared que separa a la cocina del comedor. Si quieres, puedes realizar una separación con una mesada o barra, pero esto aún le proporcionará a estos ambientes una mayor sensación de espacio.

También existen tipos de muebles particulares para ambientes chicos. No es necesario usar muebles diminutos, pero sí muebles que den sensación de espacio. Los juegos de sillones generalmente abarcan mucho espacio y son muy “pomposos”, pero puedes cambiarlos por sillones ingleses que ocupan menos espacio y son hermosos. Además, al tener patas largas de madera, puedes ver más el piso, y así la sensación de espacio es mayor. Los sillones ubicados contra las paredes dejarán más lugar para caminar. También tienes que usar estanterías en vez de armarios cuando sea posible, y muebles bajos para despejar las paredes.

Hacer de tu hogar un lugar más cómodo, feliz y armónico es tan simple como todo esto. No necesitas una nueva casa o un diseñador de interiores profesional para lograrlo. Prueba estos consejos y verás que los resultados serán satisfactorios.