Dar a un hogar el aspecto deseado puede convertirse a menudo en una dura tarea. Todo lo esencial para lograr ese espacio anhelado, personal, íntimo suele complicarse a la hora de buscar elementos que nos brinden confort y que cumplan con la combinación convincente según nuestro estilo. Sin duda el elemento más significativo para decorar un ambiente gira en torno de los muebles que elijamos, y por sobre todo el estilo de los mismos. Un amoblado no es sólo su confección o un diseño decorativo que se atiene simplemente al estudio de mercado y a los parámetros de la moda actual, hoy los estilos en decoración sugieren que los muebles pueden combinarse entre aquellos antiquísimos con los más recientes modelos.

Los tiempos han cambiado y también así lo han hecho las ideas, hace 100 años el lugar de la madera era prácticamente único, no existía en el imaginario colectivo la posibilidad de crear un ambiente distinguido y con clase en el que no predominara en escena la madera en cualquiera de sus formas, con colores oscuros y detalles en color oro. Apenas 50 años atrás las figuras metálicas en tono plata o peltre combinadas con cuero de diversos colores parecían ser el último grito de la moda en lo que refiere a muebles y daba la sensación de que era esa la imagen más futurista que se podía tener en materia de innovación decorativa.

Los años 80s tuvieron una marcada tendencia a crear muebles de cocina que hicieran que el lugar más característico de la mujer en la casa tuviera una cuota de color (por momentos exagerada) y con rasgos sicodélicos y figuras geométricas notorias. A decir verdad, como tantos otros aspectos de la vida sufren ese paso del tiempo sumamente cíclico, parece que los muebles son casi como la ropa, los zapatos, los deportes y la música (todo lo que fue moda y esplendor luego muere para dar paso a nuevas tendencia) y es así como -prácticamente- en el 2010 nos encontramos con una moda que resurge. Los modelos chatos, planos, cuadrados, con colores básicos como el azul, rojo, amarillo, anaranjado, verde; predominantes en los años 50 o 60, toman paso nuevamente en los ambientes y son el gesto puro de un modernismo que morirá en breve, tal vez para adular nuevamente a la madera tallada propia de los muebles de estilo colonial, barroco, renacentista.

Las texturas no son un caso aparte, sin embargo tal vez sea este el motor del cambio más abrupto y que marca diferencia a pesar de las similitudes en la moda que va y viene. Lo que antes era fórmica en las alacenas de una cocina hoy es reemplazado por un material realizado con madera prensada, altamente resistente pero laminado con colores fuertes y lisos, la moda actual en los muebles no permite la imitación madera, sino por el contrario, busca laminados opacos o extremadamente brillosos por la laca, de colores oscuros que puedan ser combinados con el metal (siempre presente en manijas y botones decorativos de cualquier mueble). Los bancos de acrílico con colores llamativos, esos creados para ubicarlos en las barras o comedores rápidos de las cocinas (también impensadas ya que eran propias de un bar) son el claro ejemplo de que los materiales para la construcción de muebles ha variado notablemente. La decoración de un hogar hace algunos años tenía que ver con lo básico, alacenas, muebles, heladera, mesa y cocina; hoy sin embargo va más allá, el efecto buscado con los colores que se eligen en un ambiente traspasa la barrera para buscar el detalle mínimo: vajilla al tono con los muebles; floreros y ceniceros de un mismo juego, pavas de colores, tetera, cafetera y tazas todas como de una misma familia, con colores impensados y cautivantes. Hoy la decoración tiene que ver con la simple elección de un valor (blanco o negro) y un color vivo como los son los colores primarios.

Si se desea un lugar cálido basta con elegir muebles blancos y saber combinarlos con un violenta intenso, azul o rosados, mucho más si se trata de ambientes destinados al descanso, o para niños en los que deben predominar colores que permitan relajar la mente y para ello el blanco es elemental. En cambio en los comedores y cocinas se permiten tonos más apagados siempre y cuando el principal cómplice en la decoración sea el metal para realzar detalles y dar un aspecto mucho más moderno.

El objetivo de tanto estudio no se limita solo a la energía de los colores tan defendida por las culturas orientales, es necesario saber que los ambientes toman distintas dimensiones cuando uno va escogiendo muebles, cuadros y objetos varios de decoración y es ese el punto clave dado que hoy, a diferencia de ayer, el ciudadano común debe lograr en un ambiente pequeño conjugar elementos que visualmente le causen la sensación de libertad que antes se encontraba en ambientes sumamente amplios. Por este motivo son importantes los colores, las texturas y los muebles que hoy más que nunca son funcionales, nos permiten ahorrar espacio y a su vez decorar y en algunos casos hasta nos permiten dividir espacios y generar nuevos lugares dentro de un mismo hogar, la utilización de cristales templados o cristales de pavés nos permiten lograr luz en pequeños rincones y construir de a poco la personalidad de nuestro hogar. Lo cierto es que más allá de las ideas del mercado, de las propuestas y los colores, de la influencia de corrientes orientales o africanas que aportan la audacia de la que se careció al momento de diseñar muebles, la decisión final a la hora de decorar pasa por cada uno y por la gran tarea de elegir lo que mejor nos complazca para lograr que ese sueño de la gran mansión sea al menos un pequeño refugio hecho realidad.