El uso de los tiempos verbales en televisión

El mundo de la televisión es obra de arte que resulta de una habilidad que pocos tienen. La televisión puede ser tan compleja como sencilla, pero en su sencillez existen detalles que involucran a muchas personas de manera sincrónica de modo que para otras personas que se desempeñan en otros oficios, puede resultar complicada, profunda y, por supuesto, siempre mágica, maravillosa e interesante. La televisión en cada uno de sus departamentos que la hacen posible es un oficio que pocos realizan, porque así como debe poseerse el arte para ser un arquero olímpico, de la misma manera el personal televisivo desde el técnico hasta el conductor de un espacio televisivo determinado, debe llevar consigo el arte que posibilita hacer de su trabajo una obra de arte. Sin arte no habrá obra de arte. Así, pues, el camarógrafo será excelente en la medida que reconozca su habilidad y su interés por perfeccionarla.

La televisión está inevitablemente ligada al don de hablar correctamente y también a la habilidad histriónica que tiene el conductor, imagen o como hoy día se le llama, el ancla de la planta televisora o canal de televisión. El excelente uso de su expresión verbal unido con la congruencia y credibilidad en sus movimientos corporales, sobre todo los faciales, harán de su imagen física un referente poderoso dador de un conocimiento sólido ante los televidentes. La figura de televisión está en la obligación de trabajar su voz, su dicción y de poseer una cultura general tan amplia como sea posible. No tiene caso irradiar petulancia o agresión, porque el televidente será siempre quien dispondrá si cambia o no de canal, si permite o no que las ideas y los contenidos esbozados sean aceptados, claro está, aquí no cuenta todo aquello que desde lo subliminal pueda afectar el intelecto inconciente y la voluntad de quien recibe el mensaje.

En este artículo interesa puntualizar sobre el modo cómo se expresa verbalmente el locutor de televisión que da la cara ante la cámara, ante el público. Es usual que el conductor de televisión tenga desconocimiento de los tiempos verbales. Con frecuencia ,al despedir a una pausa publicitaria, se cae en la inexactitud verbal de hacerlo en presente simple del modo indicativo. Esto podría ser una incorrección debido a que la manera correcta es hacerlo en futuro simple del indicativo. Sin embargo, la Real Academia Española de la lengua, hace algunas aclaraciones sobre el uso del tiempo presente y sobre la tipología existente o variables que lo hacen característico dependiendo de la función que cumpla en una situación comunicacional, sea escrita o hablada.

En todo caso y sin ser purista, la mejor manera de enviar a comerciales es en futuro simple del indicativo y no en presente del mismo modo verbal. Puede verse en los siguientes ejemplos:

Ejemplo a: (despedida a comerciales en presente simple): Vamos a una pausa y al regreso más de nuestro programa.

Nótese cómo el verbo ir está conjugado en presente, a pesar de que la intención del hablante es hacer referencia a una situación futura. Es importante destacar que luego de la contracción gramatical “al”, le sigue el sustantivo “regreso” en vez de haber empleado el verbo regresar en futuro simple u otro verbo que signifique lo mismo.

Ejemplo b: (despedida a comerciales en futuro simple) Iremos a una pausa y retornaremos con más de nuestro programa. Nótese que en esta despedida a comerciales , los dos verbos –iremos y retornaremos, pudo ser regresaremos- mantienen uniformidad temporal-verbal, logrando que el nivel expresivo tenga mayor unidad verbal , concreción y estilo.

No obstante, es importante explicar la tipología existente sobre el tiempo presente del modo indicativo. El tiempo presente es un tiempo absoluto que expresa simultaneidad entre la acción y el momento en se que habla. El presente causa el mismo efecto de acción no culminada que posee el gerundio en sus todas sus formas. En presente Juan lee un libro, lo que indica que Juan no ha culminado la acción y en gerundio Juan está leyendo un libro, acción progresiva que genera la misma sensación de acto no finalizado por el sujeto.

A continuación, siguiendo las acotaciones que sobre la conjugación castellana tiene la Editorial Larousse, se hará una división del tiempo presente del modo indicativo:

1.- El presente habitual se refiere a actos discontinuos que pueden producirse o no en el momento de hablar, pero que han ocurrido antes y que lo harán después. Ejemplos:

Estudio medicina.

Leo un ensayo sobre la brevedad de la vida escrito por Séneca.

Salto en la cama sin que nadie me vea.

Nado en aguas abiertas para fortalecer mis destrezas en el estilo libre.

2.- El presente histórico se usa para la narración de hechos pasados, cuando el contexto no deja lugar a dudas acerca del momento en que tuvo lugar la acción ( el imperio romano, según la mayoría de los historiadores, desaparece en el año 395). Este empleo es muy frecuente ya que proporciona extraordinaria vivacidad al relato.

3.- El presente con valor de futuro se suele utilizar cuando se tiene la seguridad o la intención de llevar a cabo la acción verbal. Ejemplos:

Mañana salgo para Caracas con el objeto de ver a unos amigos de mi infancia.

El próximo lunes corro el maratón de la ciudad de Salamanca.

En enero del año dos mil diez escalo la cara sur del monte Aconcagua.

4.- El presente de mandato hace las veces de imperativo. Ejemplos:

Mañana vas al supermercado y compras tres kilogramos de pollo y cuatro de carne molida.

El viernes caminas por el centro y visitas a tu tía Florinda del Carmen.

5.- El presente de indicativo es también el tiempo adecuado para enunciar las verdades intemporales. Ejemplos:

El triángulo es un polígono de tres lados.

Mauricio es el padre biológico de Yolimar Daniela.

Juan Carlos de Borbón es el rey de España.

Carlos es copiloto de la escudería Mazda que compite en el Rally París-Dakar.

Como se ha visto, el uso del presente según los casos antes expuestos, introducen diferentes matices a este tiempo verbal absoluto. Es importante destacar que para el mundo de la televisión en vivo y con carácter noticioso, mientras más absoluto y concreto sea el tiempo verbal será mucho mejor para evitar relativismos, imprecisiones y ambigüedades que puedan comprometer la credibilidad de quien habla.