Son muchos los detalles que nos permiten caracterizar o recordar la moda de 1980. Cosas que van desde la música, los lugares, las palabras y los peinados, hasta la ropa, es decir, todo aquello que envuelve la moda. Cada uno de estos ítems representa un estilo de vida, una historia individual y colectiva, un mundo que a veces nos llena de nostalgia y otras veces de cierta vergüenza pero con muchos toques de risa. Es, o mejor dicho fue, la inolvidable moda de 1980.

Difícil es olvidar las grandes hombreras, aquellas que hacían parecer a las mujeres jugadores de fútbol americano, pero sin las cuales se podía dejar de salir, a menos claro que la moda no fuese algo de mucha importancia. Estás hombreras debían estar debajo de una blusa bastante grande, la cual a su vez venía acompañada de un cinturón súper grueso colocado por debajo de la cintura y algo apretadito para darle ese toque abombado a la camisa. En la parte de inferior eran comunes los pantalones tubitos, las faldas de estilo sirena o los para entonces novedosos pantalones stretch. Claro que con la moda impuesta por la cantante Madonna era permitido usar licras por debajo de una falsa larga y ancha, que además dejara ver un pedazo de las licras, cuando estas no eran con estribos.

Pero como toda moda, la moda de 1980 también era cambiante y es totalmente lógico, ya que estamos hablando de 10 años, diez años donde cualquier cosa podía suceder. Por ello, también tuvimos oportunidad de ver camisas y pantalones combinados con bandanas, pañuelos, correas, muñequeras y hasta collares de colores verde, rosado y anaranjado, todos fosforescentes.

También estuvo de moda en los años 80 el color dorado y plateado, pero no sólo en carteras, cinturones o bisutería, sino en los zapatos y eso sería hoy en día normal, ya que han vuelto a la moda estos colores, lo novedoso de los 80´s es que dichos zapatos eran de goma, sí, así como lo oyen, de goma.

Pero quien podría olvidar los largísimos zarcillos, aquellos que llegaban hasta los hombros; los collares de perlas, las cruces, los guantes y las famosas ligas de compota, que al menos en Venezuela eran usadas como pulseras. Estas ligas negras venían en las tapas de las compotas y a veces se pintaban con pintura de uñas para decorarlas, otras simplemente se utilizaban así como venían. La idea era obtener la mayor cantidad de ligas hasta llenarse el antebrazo.

Hablando de accesorios, hubo un tiempo en que se utilizaron los chinches (tachuelas) como prendedores, los mismo eran delicadamente decorados con marcadores especiales para el material. Los había con paisajes, caricaturas y figuras geométricas. En fin los había con diversos diseños y colores.

En esa misma onda de los prendedores, en la moda 1980 se utilizaron mucho las chapitas (prendedores circulares) con logotipos o imágenes alusivas a grupos como Pink Floyd, The Police, B`52, Depeche Mode, Desorden Público y Sentimiento Muerto, entre otros. Estas chapitas iban colgadas en bolsos, franelas o en unas gorras Vans, las cuales llevaban colgadas en la parte posterior dos telas a ambos lados, lugar preferido para lucir la colección de chapas.

En cuanto a los caballeros tuvimos la oportunidad de verlos vestidos con la llamada moda Miami Vice, en la cual lucían pantalones de pinza, blazer por encima de una franelilla de algodón y unas cocuizas, estas últimas las encontrábamos en tela, cuero y otros materiales sintéticos. También fue muy común el uso de pantalones nevados, los Pepe, los Benetton y los Sisley, entre otros.

A la hora de vestir, los hombres utilizaron, durante la moda de 1980, unas corbatas muy finitas acompañadas por blue jeans tubitos o pantalones de pinzas, un blazer o camisas de cuello. Por cierto, hubo algún momento en que utilizaron tirantes.

Es curioso, pero en algún momento de la moda de 1980 las parejas llegaron a vestirse igual (Venezuela), salían de paseo o iban a las reuniones con blue jeans azul claro y camisas en colores rosados y verdes pastel con zapatos de goma de la misma marca. Igualitos, igualitos.

Más allá de la moda en el vestir, existía todo un mundo cultural que para bien o para mal hicieron de los 80`s una época sumamente difícil de olvidar. Ejemplo de ello son las minitecas, aquellas que animaban las bodas, los 15 años, las verbenas y otros eventos donde se reunían los jóvenes para bailar, divertirse, y por supuesto, para mostrar sus peinados, accesorios y toda la indumentaria característica de dichos años.

Este artículo hace referencia de manera general a una parte de lo que fue la moda de esos años, sin embargo, paralelamente existió todo un mundo underground que fue dueño de su propio estilo y el cual, necesariamente, tuvo que convivir con esta moda ochentona, es más, fueron parte de los 80´s, aun cuando fue de manera diferente. Pero a decir verdad, en muchas ocasiones compartieron también los espacios, los escenarios, las diferencias y algunos elementos de la moda pero con un lenguaje propio. Fue el universo del rock, del punk, de los imperdibles, los tatuajes, los conciertos, los discos importados, los sobretodos, las chaquetas de cuero, los blue jeans rotos o desgastados, las muñequeras y las correas de pinchos, los mohicanos, los pelos largos, los converse, las botas militares, las revistas, los fanzines, los cassettes regrabados, las golpizas, en fin, la rebeldía. Un mundo paralelo que cuenta con su propia historia.

Realmente resulta complicado resumir en pocas líneas cómo fue y lo qué fue de la moda de 1980. Como dije al principio, son detalles, miles de detalles que podrían desglosarse en un enorme libro o en múltiples artículos: la música, los discos de acetato, las mezclas, las “guerras de minitecas”, los disjokeys, los grupos de ska y de rock, los gladiadores, los punk, los rockeros, los pavos, los gallos, las peleas, las bebidas, las drogas, los conciertos, las series, las novelas, las películas, las comiquitas, los videos, los comerciales, los bailes, los estilos, las heladerías, las tascas, los bares, las plazas, los centros comerciales, las telas, la ropa. Todo, todo giraba alrededor de una época que muchos recuerdan con verdadera nostalgia, tal veces tratando de olvidar el presente o esperando algo mejor del futuro. Tal vez…

Claudia Heredia G.