INTRODUCCION

La perseverancia no es más que luchar por lograr lo que uno se ha propuesto. Es una forma de cultura. Pero no es así de sencillo.

He escogido esta virtud por el contenido que tiene, por la profundidad y el valor que posee.

Muchas veces que nos proponemos algo, se vienen los obstáculos, las dificultades, los “que van a pensar de mi”, y terminamos por darnos por vencidos, sabiendo que muchas veces tales cosas que nos proponemos van a ser de una gran utilidad en nuestra vida tanto profesional como personal.

Todas las demás virtudes no podrían nunca ser llevadas a cabo si no se lleva a cabo primero la perseverancia.

En lo personal desarrollo esta virtud porque siento que es la que más falta me hace, me puedo proponer muchas cosas pero la mayoría de las veces no logro cumplirlas como desearía, y en este trabajo expongo las razones y las circunstancias, los pensamientos que yo tengo sobre esta virtud, y el porque muchas veces no logro desarrollarla como quisiera.

Trato de exponer en este pequeño trabajo, el sentido de la perseverancia y su utilidad en la vida diaria, el como y el porque uno debe adoptarla, ejemplos de personas que son verdaderamente maestros en la perseverancia, sus esfuerzos y lo que acabaron siendo.

Hay que luchar por lo que uno quiere ser, lograr. Si no se esfuerza uno, acaba teniendo una vida sin valor y sin sentido. La persona que se esfuerza no logra recibir esas tan grandes satisfacciones que se dan con la perseverancia, aparte de las que te da el cumplimiento de tu objetivo.

No hay una persona exitosa en este mundo, que no haya sido perseverante en lo que hacía.

“El que persevera alcanza”…

“LA PERSEVERANCIA

La perseverancia en el esfuerzo por cristalizar deseos rectos nos lleva a desarrollar talentos, a alcanzar nuestras metas espirituales y a prestar servicio a los demás.

La perseverancia es un rasgo de carácter esencial para la progresión del ser humano. Muchas cosas buenas que se pueden hacer en este mundo se pierden en medio de titubeos, dudas, vacilaciones y falta de determinación.

La perseverancia también es esencial para quienes han optado por hacer el bien en el mundo actuando como tábanos.En la cultura antigua, Sócrates, reconocido tábano de la antigua Atenas, declaró con toda seriedad en su juicio que “mientras respire y tenga capacidad, no dejaré de practicar la filosofía, de exhortar y señalar a todos los que encuentre: Eres ateniense, ciudadano de la ciudad más grande, con la mayor reputación por su sabiduría y poder; ¿no te avergüenza, en tu avidez de poseer tanta riqueza, reputación y honores, no interesarte en la sabiduría ni la verdad, o el mejoramiento de tu alma?” Las insistentes exhortaciones de Sócrates irritaron a muchos atenienses, y fue condenado. Pero hay peores destinos, como Sócrates señaló; mientras que él sólo fue condenado a muerte, sus acusadores, con ese mismo acto, se condenaron a la maldad.

“Las carreras se ganan con tesón”, es decir que para que puedas hacer algo en la vida, para que puedas verdaderamente ser exitoso en lo que te desempeñas, no puedes abandonar la lucha y retirarte a medio camino por algún problema, debes luchar por llegar a lo que quieres.

Como bien dice la siguiente frase cuyo autor es desconocido “Comenzar es de todos; perseverar, de santos”, frase que alcanza a tocar todos los puntos involucrados en la perseverancia desde mi punto de vista, viene a ser parte de toda una cultura. Somos todos los alguna vez de nuestras vidas que nos proponemos empezar un negocio, estudiar y sacar buenas calificaciones, ser buenos católicos, no se, una infinidad de cosas, pero el asunto aquí es que son muy pocos los que no se rinden a tal tarea, no se rinden si algún obstáculo se cruza en su camino, no se rinden hasta cumplir su cometido, y eso es algo grande que muy pocos logramos.

Siempre vienen cosas extras dentro de la perseverancia, si uno es capaz de lograr su meta como se la había propuesto desde un principio, si metió todo su empeño a pesar de las dificultades, al final el premio es una gran satisfacción. Sabes que toda tu perseverancia además de ser una gran virtud que pusiste en practica, además acabas satisfecho al culminar tu meta con todo lo que te esforzaste. Es un hábito que debemos incorporar como cultura.

En nuestra cultura, existen muchas cosas que nos llevan a rendirnos ante las dificultades, y la mas importante de ellas es el desánimo, el desaliento, perder el sentido a lo que estamos haciendo, como bien dice San Josemaría Escrivá: “El desaliento es enemigo de tu perseverancia. —Si no luchas contra el desaliento, llegarás al pesimismo, primero, y a la tibieza, después. —Sé optimista”.

Esto de la perseverancia no es de católicos, ni religiosos únicamente,. Cualquier persona que quiera lograr éxito en lo que hace sabe que a pesar de todo, debe luchar y esforzarse, que nadie llegará y lo hará por ella, que debe ser ella la que llegue al final y que logre lo que quiere, y eso no es de los que creemos en Dios, es de todos. “No es la fuerza, sino la perseverancia de los altos sentimientos la que hace a los hombres superiores.”

Cuando aconsejamos resistir, no es sólo una expresión de aliento para alguien que se encuentra en apuros, sino un buen consejo para alguien a quien le va bien en el mundo. Al guiar o animar a los demás, al mejorarnos a nosotros mismos, al consagrarnos de lleno a una causa más grande, la perseverancia es crucial para el éxito.

La asiduidad y la perseverancia son irresistibles, y con el tiempo derrocan y destruyen a las mayores potestades, pues el tiempo es amigo y asistente de quienes usan su buen tino para aguardar su oportunidad, y enemigo destructivo para quienes avanzan a tientas y a locas”.

Como la mayoría de las virtudes, la persistencia y la perseverancia no pueden operar para el bien del mundo aisladas de la inteligencia práctica. Una persona que es sólo persistente puede ser un fastidio irritante, sin ningún efecto saludable.

En el contexto adecuado, usando el discernimiento y en justa combinación con otras virtudes, la perseverancia es un ingrediente esencial en el progreso humano.

El deber de la perseverancia está normado por la naturaleza de las cosas, en concreto, por la naturaleza del ser humano, cuya unidad reclama una cierta continuidad en los proyectos más importantes. Por eso, en muchos casos ha de contar el deber de mantener la propia identidad, en el sentido de proyecto vital, también ante las personas más próximas y queridas.

Un vivo y claro ejemplo de lo que es y de lo que te deja la perseverancia, es la película “Ruddy”. Un joven que desea jugar futbol americano con la Universidad de Notre Dame. A pesar de no contar con el respaldo de su padre, ser golpeado en entrenamiento una y otra vez (pues no le ayudaba mucho su forma física), ser rechazado en el ingreso a la universidad, no aparecer en las listas para los partidos, y en fin, un sinfín de obstáculos. Estuvo ahí, puso todo su empeño, hasta que logro salir por ese ansiado túnel que lo llevaba directamente al campo de juego y ser puesto en acción.

“Toda persona puede mejorar día tras día, año tras año y lograr tener mayor capacidad para hacer las cosas con el paso de los años.”

Tal como si fuera parte de nuestra cultura, hace falta un esfuerzo constante de parte de cada uno de nosotros para tener éxito en la vida. No es necesario hacer ningún esfuerzo para bajar rodando una colina, pero sí hacen falta esfuerzos para subir hasta la cima. No hace falta hacer ningún esfuerzo para andar por el camino que conduce a la perdición; pero es necesario hacer esfuerzos para mantenerse en el estrecho y angosto camino que conduce al éxito y a la felicidad.

No solo hay que ser perseverantes para nosotros mismos, sino para servir a los demás, para ayudar a la gente y poner tu granito de arena para que ellos lleguen al éxito también. Hay que ser perseverantes enseñándoles a ser perseverantes.

No hay método ya establecido alguno para lograr el éxito y formar parte d euna cultura exitosa. Lo que cuenta en la batalla de la vida es el esfuerzo, la constancia, la perseverancia, el trabajo.

Como dije en la introducción “El que persevera alcanza”. No esperes que las cosas se den nada mas, así, por casualidad, hay que buscarlas y luchar por ellas.

Ciertamente, todos somos muy influidos por las conductas que contemplamos en el ambiente que vivimos, y cuando un ambiente es dominado por el capricho o la simple emotividad sentimental, la perseverancia se resiente. Lo que puedan pensar las personas de uno, es una de las razones principales en el abandonamiento de nuestras metas.

Aplicando la perseverancia mas hacia los asuntos con Dios, asunto que es muy frecuente se abandone por la desesperación y la impaciencia de que las cosas no van tan bien como hubieras deseado. “No te aflijas si no recibes de Dios inmediatamente lo que pides: es El quien quiere hacerte más bien todavía mediante la perseverancia en permanecer con El en la oración”.

El vicio principal que se opone a la virtud de la perseverancia, aparte de la terquedad, es la inconstancia. La inconstancia es causada por los motivos relacionados con la duración en el tiempo, pero también, y de una manera fundamental, por la necesidad de abstenerse de otras actividades, quizás más divertidas, para poder realizar lo decidido.

La falta de pererverancia es solamente una ignorancia cultural, ppor decirlo de alguna manera.

La falta de constancia que ya menciono, se nota especialmente en las personas que abandonan el proyecto propuesto antes las primeras dificultades y también en las personas que cambian de actividad rápidamente, atraídas por el mismo cambio. A veces, también se llegan a justificar estos cambios argumentando que lo último es mas valioso, mas interesante que lo que estaban haciendo antes. Con esto, muchas veces solo nos engañamos a nosotros mismo, cosa que es más grave.

Digo que solo nos engañamos a nosotros mismo, pues, al abandonar un proyecto muchas veces nos damos palabras de consolación, nos justificamos a nosotros mismos quedando satisfechos con lo hecho, y dejando todo a medias, obviamente, sin llegar al fin propuesto, abandonando nuestra meta final y dejando un lado a nuesta cultura, sapiensia y conocimiento.

La perseverancia es parte de una cultura y es hermana de la fortaleza. Con frecuencia en muchos aspectos de la vida, existe una verdadera lucha. Desde la escuela, el "aguantar" a un jefe lleno de defectos, tener una novia o un novio que hace cosas que nos desagradan, tener un marido o una esposa que a veces nos rompe los nervios y muchos otros momentos de la vida son difíciles. Desde pequeñas crisis hasta grandes huracanes, la vida nos depara un hecho innegable: la vida es hermosa, pero no necesariamente sencilla, hay que trabajar en ella.

La perseverancia requiere sentido común. A cambio de contar con el valor de la perseverancia obtendremos la alegría de luchar por lo que queremos. Tal vez no lo logremos de inmediato, incluso tal vez no logremos algo en el final, sin embargo es importante disfrutar el camino. La perseverancia brinda estabilidad, cultura, confianza y es un signo de madurez.

Para realmente ver la importancia de la cultura de la perseverancia, “La perseverancia desarrolla todas las virtudes”. Si uno no cuenta con esta virtud no puede llevar a cabo ninguna de las demás virtudes, si uno no se esfuerza por ser responsable, sincero, o generoso, nunca va a ser una persona virtuosa. La perseverancia es fundamental en la vida, en todos los aspectos en los que se le quiera relacionar.

“La perseverancia es el vigor de los fuertes y el fundamento de todas las virtudes. Suprimidla y habréis suprimido toda virtud sobresaliente, toda acción heroica y todo esfuerzo generoso.”

Podemos desarrollar la perseverancia si:

• Somos constantes en nuestras actividades y prevemos los

obstáculos.

• Tenemos firmeza en las dificultades y somos constantes en la

búsqueda del bien.

• Enfrentamos los retos sin miedo, con un compromiso pleno y

decidido para cumplir con nuestra vocación, sea lo que sea.

• Aprendemos a valernos por nosotros mismos y trabajamos con

empeño para alcanzar nuestras metas.

• Estamos conscientes que nadie puede responder por nosotros.

• Transformamos nuestros sueños, les damos vida y luchamos

para convertirlos en realidad.

Poniendo otro ejemplo, en la música por ejemplo, uno dice que va a aprender a tocar guitarra. Le hace mucha ilusión el empezar y demás. Ya que empieza a aprender su primer canción, practica y practica y nada mas no le sale como debería ser. Se harta, se enfada y deja todo de lado, ya prefiere hacer otra cosa que estar metido en la guitarra intentando aprender, muchas veces, como parte de nuestra locura mediocre. Se debe luchar por aprender a tocar esa canción, si ya se ha tomado la decisión de aprender a tocar la guitarra, por lo menos hay que luchar por aprendernos una canción, y con eso decidir si seguimos o no, pero no hay que dejar a medias las cosas. Solo perdemos el tiempo. Roma no se hizo en tres días.

Analizando el siguiente personaje real, se podrá ver claramente en lo que consiste la perseverancia:

- Fracasó en los negocios a los 31 años.

- Fue derrotado a los 32 como candidato para unas legislativas.

- Volvió a fracasar en los negocios a los 34 años.

- Sobrellevó la muerte de su amada a los 35.

- Sufrió un colapso nervioso a los 36 años.

- Perdió en unas elecciones a los 38.

- No consiguió ser elegido congresista a los 43.

- No consiguió ser elegido congresista a los 46.

- No consiguió ser elegido congresista a los 48.

- No consiguió ser elegido senador a los 55.

- A los 56 fracasó en el intento de ser vicepresidente.

- De nuevo fue derrotado y no salió senador a los 58.

- Fue elegido Presidente de los Estados Unidos, a los 60.

Ese hombre era Abraham Lincoln. Claro ejemplo de perseverancia.

“Muchas veces las cosas no se le dan al que las merece más, sino al que sabe pedirlas con insistencia”.

Ya para terminar con mi desarrollo sobre la perseverancia antes de pasar a las conclusiones, quiero decir que podemos encontrar la perseverancia y aplicarla en todos los aspectos de nuestras vidas y lo podemos ver en la vida real.

Aquel empresario que consigue el contrato que tanto ha luchado por, aquel enfermo de cáncer que se le daba por muerto hace un tiempo y hoy el tumor, gracias a su entrega en las quimioterapias y en su lucha por la vida, ha desaparecido o aquellas tan recordadas remontadas en el futbol, cuando un equipo va hacia los vestidores con una tercia de goles encima, y al acabar el juego terminan alzando la copa , recibiendo un premio extra, la satisfacción que brinda cuando uno se da por completo a lo que se propone y a lo que se dedica y vive a diario.

CONCLUSIÓN

Me he dado cuenta que si en verdad queremos lograr algo, tener resultados, y terminar las cosas que uno se propone tenemos que ser perseverantes, poner todo para lograr finalizar y convertir éste hábito y virtud a nuestra cultura, que a pesar de toda la cantidad de obstáculos, incomodidades o pensamientos que se me puedan cruzar en mi camino, tengo que insistir, aguantar y seguir trabajando en conseguir mi meta.

También como he dicho a lo largo del trabajo, la motivación es una parte esencial para conseguir la perseverancia. Para esto, he de pensar continuamente, de recordarme a mi mismo, de ponerme a analizar todas y cada una de las cosas que me propongo, en lo que me motivó para iniciar tal o cual actividad y saber que tal cosa que este realizando algún fruto me va a dejar ya sea hoy o el día de mañana.

Además, como ya menciono a lo largo de estas hojas, si he de querer adquirir o desarrollar a un más profundo nivel las otras virtudes, debo esforzarme y ser perseverante, dejar que lo que es bueno para mi se convierta en un hábito, una forma de cultura, para que en verdad sea una persona virtuosa y no medio virtuosa, como muchas veces nos hacemos llamar. No adquiere ningún valor una persona medio virtuosa, se debe luchar por ser una persona virtuosa en totalidad.

También he llegado a la conclusión de que la perseverancia esta muy involucrada con el tiempo, a veces quiero que todo salga rápido y a la primera, pero como mencione en algunos ejemplos, el lograr algo cuesta toda una vida, y no es lo rápido lo que mas bienes trae, es lo difícil, y lo largo, lo que haces con tanto esfuerzo es lo que más beneficios y mas satisfacciones te otorga.

Para cerrar quiero decir que este pequeño desarrollo me ha ayudado a darme cuenta de la importancia que toma la perseverancia en todas las cosas que realizo, sin ella uno se puede convertir en una persona vacía sin personalidad, ni pasiones, una persona seca. No hay que rendirse nunca, pues todo, absolutamente todo lo bien realizado y lo bien acabado, siempre trae recompensas: las naturales y esperadas, y las grandes satisfacciones de haber puesto todo tu empeño en algo, y haberlo llevado a fin.

Es difícil, pero debemos incorporarla a nuestra cultura, sea latina, americana, hispana, lo que sea, solo así conseguiremos tener éxito como personas, tanto como países.

“La perseverancia no es una carrera larga; es una serie de carreras, una tras otra.”