Hoy en día se ha puesto muy de moda hablar acerca de este famoso término, el de “ponerse a dieta” y todos, si no es que la mayoría lo asocian simplemente con dejar de comer para bajar de peso, sin embargo este término no necesariamente tiene que ser así.

Para empezar se denomina dieta al empleo racionado de los alimentos, ya sea en personas sanas o enfermas (http://www.latinsalud.com/diccionario/index.asp, julio 2008), con lo cual se refiere a que no necesariamente hay que hacer dieta al querer bajar de peso y por tanto dejar de comer, es simplemente balancear los alimentos, ingerir los nutrientes que el cuerpo humano necesita para su correcto funcionamiento y desarrollo.

Simplemente para lograr estar sanos hay que hacer una buena alimentación y esto se logra siguiendo el modelo del famoso “plato del bien comer”, el cual consiste en ingerir cantidades moderadas de cada uno de los grupos alimenticios para evitar carencia de nutrientes, todo en proporciones balanceadas. Los grupos alimenticios que conforman este plato son: leguminosas, proteínas, cereales, frutas y verduras, todos necesarios para una buen equilibrio metabólico.

Las leguminosas le proporcionan al cuerpo algunas grasas saludables, son todas las semillas como el frijol, las habas, etc.

Las proteínas son las encargadas de formar el tejido muscular, sin imprescindibles para aquellos que sobretodo van al gimnasio y quieren lograr un cuerpo musculoso. Se encuentran en los productos de origen animal como el huevo, pescados, mariscos, todo tipo de carnes, lácteos, etc.

Los cereales son los carbohidratos, son aquellos encargados de darle al cuerpo la energía que requiere para realizar todas las actividades del día, sin embargo un alto consumo de este grupo puede provocar sobrepeso ya que tienden mucho a almacenarse como energía de reserva si ésta no es utilizada. Se encuentran en el pan, pasta, cereales, harinas, etc.

Las frutas proveen también de energía para el cuerpo, aportan vitaminas, minerales y fibra y para aquellos que realizan dieta de adelgazamiento son importantes por la fructosa que contienen (el azúcar de las frutas) y proveen de energía sin necesidad de consumir azúcar refinada y ayudan a mitigar el hambre entre comidas.

Por último las verduras son las encargadas de proporcionar nutrientes como vitaminas y minerales necesarias para los tejidos del cuerpo, el sistema inmune, etc.

En conjunto todos son imprescindibles para el buen funcionamiento del organismo y la carencia de alguno de ellos puede provocar enfermedades como la anemia, que es la falta de nutrientes, sobretodo de hierro en la sangre.

Muchas veces se piensa que la dieta sólo consiste en dejar de comer para perder peso, como se dijo anteriormente, sin embargo esta idea es completamente errónea y esto lleva a la gente a realizar desesperadas dietas no balanceadas bajadas de Internet o sacadas de revistas esperando obtener resultados de la noche a la mañana dejando de comer. Esto es una de las peores cosas que pueden hacer ya que la dieta que funcionó para alguien puede no ser efectiva para otros y lo peor es que este tipo de dietas son inventadas, no balanceadas, lo que provocan carencias nutricionales y desórdenes metabólicos que a la larga tienen consecuencias como el tener un metabolismo bastante lento y problemas de tiroides, haciendo el metabolismo bastante tratado que en el futuro le costará trabajo perder peso y peor cuando se llega a la edad de los 30 años, ya que es para ese entonces que el metabolismo disminuye. Entre las consecuencias de este tipo de dietas “milagrosas” se encuentran el famosísimo “efecto rebote”, el cual consiste en ganar de nuevo todo el peso que se había logrado perder e incluso más y e que no siempre el peso perdido corresponde a grasa corporal, muchas veces es sólo agua la que se pierde, músculo o incluso se baja de peso cuando se va al baño pero no se pierde grasa y la gente no lo sabe o no le importa. Basta hacer una dieta controlada por el nutriólogo y ejercicio para lograr quemar toda esa grasa corporal que no es más que energía de reserva y eso toma tiempo, no es cosa de tan sólo días.

La falta de paciencia y la desesperación por encontrar remedios milagrosos y casi instantáneos ha provcado una gran incidencia en enfermedades nutricionales, siendo los más famosos los trastornos de alimentación como la anorexia, bulimia, los comedores compulsivos, ortorexia y vigorexia, siendo los más graves y concurridos la anorexia y la bulimia, sobretodo entre las jóvenes entre 15 y 25 años. Son enfermedades mortales que cada vez se popularizan más por la desesperación de amanecer delgadas de un día para otro a costa del sufrimiento que ellas mismas le provocan a su cuerpo.

En resumidas cuentas para bajar de peso basta con realizar una alimentación adecuada y balanceada combinada con ejercicio físico para eliminar la grasa corporal y no necesariamente dejar de comer. Hay ciertas recomendaciones que los nutriólogos les hacen a las personas para lograr llevar a cabo su régimen adecuadamente o su dieta saludable, y entre ellos están:

1. No saltarse nunca el desayuno porque es la energía necesaria para todo el día y cuando el cuerpo vuelve a recibir alimentos después de tanto tiempo de ayuno.

2. No dejar de comer cereales sólo porque se cree que “engordan”, ya que también son los que aportan la mayor cantidad de energía para realizar actividades.

3. No realizar nunca dietas de revistas, Internet, etc porque cada curpo es diferente y las necesidades calóricas no son las mismas.

4. Evitar los alimentos grasosos

5. Tomar 2 litros de agua al día para limpiar el organismo de toxinas

6. Realizar ejercicio mínimo 3 días a la semana por 1 hora o realizarlo diariamente durante 30 minutos.

7. Ingerir muchas frutas, verduras y el plato del buen comer de manera proporcionada.

8. No tomar medicinas para bajar de peso sin supervisión médica,

Cada persona es diferente, por eso es que hay que ir con un nutricionista para que en base a las necesidades de cada quién, le haga un régimen alimentario personalizado que ayude al curpo a perder peso de una manera saludable. Se puede perder peso comiendo de todo, incluso dulces (con moderación), sin excluir el ejercicio, el agua y un horario establecido para realizar de 3 a 5 comidas balanceadas a lo largo del día y ante cualquier duda acudir siempre con el médico.