En Salud y medicina > felicidad
En cierta ocasión, cuando esperaba mi turno en una fila del banco, alguien se me acerco y me dijo: ¿tú eres de los que sobrevivieron al atentado en el bus?, mi rostro estaba sorprendido al ver que esta persona me preguntaba tal cosa, pero le respondí: ¡no! yo no venía en el bus, pero unos familiares si. En ese instante reflexione de la importancia de vivir. La felicidad que tenía de tener a mis familiares vivos en donde tantos murieron era un poco contradictoria ya que mientras unos lloraban yo estaba feliz. Sin embargo esta conversación en medio de tanto stress de la vida diaria, de los problemas, negocios de la gente, yo me detenían poco, en este mundo tan convulsionado y pensaba en tantos momentos de felicidad que he tenido en mi vida y no he valorado.
La alegría de vivir es inmensa, y con la rutina se pierde el verdadero sentido de existir. Unos viven por el trabajo, otros estudian para superar a sus padres, otros solo quieren tener mucho dinero, pero será ¿que con eso se consigue la felicidad? Creo, y me atrevo a responder que no. La vida es inmensamente más que eso y la felicidad verdadera consiste en algo mucho más puro, y transparente que en el diario vivir de la vida. La rutina es la que hace que muchas personas se pierdan del camino. Los problemas diarios, la falta de lo necesario para vivir hace que nos volvamos hasta insensibles sin ver el dolor que otros tienen y más fuerte que el nuestro. Pero al pausar nuestro afán, y empezamos a reflexionar de la infinidad de milagros que experimentamos en nuestra vida, nos damos cuenta que la vida es bella, a pesar de los problemas, de las enfermedades, de las traiciones, de las injusticias, si entendemos la verdadera felicidad, comprenderemos que el sufrir no es malo, y que el llorar purifica el alma.
El milagro que yo experimente en mi familia es inmenso, algo insólito que yo muchas veces no me creo, unas veces creo que Dios me ama demasiado y no me quiso dejar en este mundo sin alguien a quien yo ame, y otras veces pienso que es otra oportunidad para compartir los momentos que por el corre, corre perdí, y otras es otra oportunidad para volver a empezar y encontrar la verdadera felicidad que es amar, perdonar y tener paciencia en este mundo donde hay más personas que sufren y donde yo debo llevar la felicidad que a ellos les falta. La alegría de vivir consiste en cosas mucho más lindas de las que nosotros creemos y de las cuales muchos estamos a punto de experimentar.
Si eres un usuario registrado, puedes hacer comentarios sobre este artículo.
|
![]() |
||||||
|
![]() |
BúsquedaInformación de este artículo
Vínculo Más artículos sobre felicidad |