En Salud y medicina > medicinas baratas
Medicinas baratas.
Usos y política en las medicinas baratas. Génericos Vs. Marcas.
Uno de los bienes más preciados del hombre es su salud. Para preservarla muchas veces nos vemos obligados a recurrir al uso de medicamentos que ayuden a nuestro organismo a combatir las enfermedades que nos aquejan. En este marco de lucha constante contra el ambiente y los organismos que nos atacan, debemos confiar plenamente en las drogas que utilizamos para aliviar nuestros dolores. Sin embargo los encargados de realizar los remedios están en un negocio que significa una gran inversión en tecnología y profesionales capaces de desarrollar las drogas adecuadamente. En este proceso la industria farmacéutica cobra precios elevados por productos de gran importancia. Y a la luz han salido medicamentos que son llamados “genéricos” que son más baratos y se obtienen los mismos efectos. ¿Cómo es esto posible? ¿Qué hace a un medicamento genérico en su producción más barato que uno de primera marca? La Administración de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos (FDA) es el referente más importante a la hora de buscar respuestas a este tipo de interrogantes. Las drogas no pueden salir a la venta legal sin haber sido aprobadas por este organismo que funciona corroborando la legitimidad de los productos y sus funciones. Las medicinas baratas, o drogas genéricas, son según su definición: copias idénticas de drogas pero que carecen de un nombre de fábrica. Las dosis, efectos, formas de administración y potencia, todos los factores de la droga son IDÉNTICOS. Solo es distinto el nombre de fábrica. Al chequear las drogas los especialistas se aseguran que los componentes y tiempos de acción sean idénticos, y que trabajen en el organismo del mismo modo en ambos casos. Si bien muchas personas, el sentido común los lleva a eso, piensan que solo las cosas caras tienen un verdadero efecto, las declaraciones de doctores y de la FDA nos demuestran que no hay diferencia alguna entre drogas de fábrica y medicinas baratas, o genéricas. No se trata de administrar dosis mayores o de un tiempo aletargado de funcionamiento, las entidades se aseguran que los medicamentos genéricos sean exactamente iguales a sus versiones “de marca”. La duda que se presenta en respecto al negocio farmacéutico es entonces ¿Cómo es posible que sea más barato un medicamento de una empresa y tan caro el de la otra? La respuesta la encontramos en los costos de investigación. Las drogas son investigadas y equipos de desarrollo e inversiones millonarias dan a luz una nueva fórmula de medicamento. En ese instante se crea una patente que le da derecho a la compañía farmacéutica a explotar esa fórmula durante un tiempo determinado. Luego otras empresas podrán, cuando la patente expire, utilizar la fórmula para hacer la misma droga. De esta manera, la exclusividad y el precio más caro del laboratorio original que invirtió en investigadores, equipo y años de trabajo para descubrir una nueva droga, puede recuperar el dinero invertido. Pero eso no afecta la calidad de la droga. Las medicinas baratas tardan en llegar, pero finalmente hacen más accesible la salud a todos los hombres. La calidad en la producción de los medicamentos no difiere entre el fabricado en los laboratorios de una empresa de renombre y en otra de menor nivel. La Administración de Drogas y Alimentos no permite la fabricación de drogas en ambientes de inferior calidad. La creencia de que los laboratorios de renombre son mejores tecnológicamente es una gran mentira basada en la ignorancia. Para darse una idea, esta demostrado que más de la mitad de los laboratorios son, a la vez, los que realizan los medicamentos genéricos. Copian su propia marca y venden la droga a precio más barato. El negocio sigue siendo redondo. En cuanto a un miedo recurrente en los pacientes, el de “las drogas se ven distintas” tenemos una explicación muy simple. Las leyes prohíben la duplicación exacta de un medicamento de marca registrada. Si bien los componentes activos (las drogas en sí) deben ser idénticas, los aspectos secundarios (color, sabor, forma) pueden variar y además esta prohibido que luzcan iguales. Pero, al igual que los libros, no hay que dejarse fiar por la portada. Las medicinas baratas funcionan exactamente igual que las de laboratorios de renombre.
Las políticas de salud actuales tienden a fomentar el ingreso en la vida cotidiana de las drogas genéricas. Esto es un paso adelante en el sistema nacional de salud ya que implica un acercamiento de muchos medicamentos que de otra manera muchos pobladores no podrían adquirir debido a sus elevados precios.
En la lucha entre los pequeños fabricantes y las grandes empresas desarrolladoras de medicamentos tenemos un campo de batalla muy frágil y la toma de posiciones al respecto es muy variada. Imaginemos que los gobiernos deciden legislar para disminuir el tiempo de duración de las patentes de los medicamentos. En ese momento nos encontramos con una disyuntiva grave hacia el futuro: los equipos de investigación y desarrollo de nuevas drogas no se involucrarán en nuevos proyectos a menos que se les permita recuperar el dinero invertido. He aquí una gran duda acerca de cómo proteger al usuario, e incrementar el uso de medicinas baratas, pero sin descuidar el campo importante que es el de la investigación y el desarrollo de nuevas drogas. Ha esta disyuntiva aún no se le ha encontrado una salida intermedia que satisfaga a todos los participantes, ya que los laboratorios pequeños siguen exigiendo poder sacar drogas genéricas al mercado y los grandes laboratorios se aferran a sus patentes. También existen excesos por parte de los grandes laboratorios. Que con tal de hacer durar más las patentes de sus drogas aluden nuevos descubrimientos acerca de sus efectos o pasos de administración. Ni una postura, ni la otra son ganadoras indiscutibles en una discusión donde los pacientes son los más perjudicados. Por otra parte es interesante ver como los gobiernos de casi todos los países han determinado que las drogas genéricas son una gran ventaja y han dado su apoyo a la distribución y a campañas de concientización de la población para que entiendan que los componentes y la calidad de los medicamentos es idéntica. Este paso no hace más que abonar el camino para la penetración de las drogas genéricas en la vida cotidiana de las personas.
Espero que les haya gustado y continuaremos hablando del tema en próximas notas con algunas comparaciones entre drogas de marca y genéricas.
Un abrazo.
Juan Martínez.
Si eres un usuario registrado, puedes hacer comentarios sobre este artículo.
|
![]() |
||||||
|
![]() |
BúsquedaInformación de este artículo
Vínculo Más artículos de este autorFinal Fantasy II: Resurgir de un éxito. El ballet. De la corte al teatro. Star Wars; aproximándonos a este universo. |