La ONU (Organización de las Naciones Unidas) ha planteado un Objetivo de Desarrollo del Milenio a cumplirse en 2015. Unos 180 países, entre ellos Argentina, se han comprometido a erradicar el hambre y la pobreza extrema, brindar educación primaria universal, promover la igualdad entre los géneros, reducir la mortalidad infantil, mejorar la salud materna, combatir el HIV/Sida, el paludismo y otras enfermedades, garantizar la calidad del medio ambiente y fomentar una asociación mundial para el desarrollo. A pesar de estos objetivos, la realidad mundial a nivel sanitario es sumamente variable, y oscila desde la desmesura en la utilización de recursos, hasta la carencia absoluta de recursos.

La realidad Sanitaria argentina, no escapa a esos parámetros, lo cual queda patentizado, en que pese al que el gasto en salud es en América, solamente superado por EEUU, Canadá y Bahamas, el deterioro en la calidad de atención a nivel público, es alarmante.

A pesar de que Argentina invierte uno u$s 380.- por habitante, lo que representa un 9,8% del Producto Bruto Interno a fin de generar Planes de Salud que contengan la situación, muchos hospitales, públicos y privados, tienen camas colapsadas, en gran parte debido a mucha gente utiliza estas instituciones como refugio, ya que no tienen hogar. Estos factores hacen que haya una saturación en el servicio, sumado a que la gente que tiene Obra Social generalmente no lleva el bono de atención si fue atendida en un Hospital Público. Pero por otro lado, cuando lo llevan, algunas Obras Sociales no pagan a los Nosocomios, con lo cual el Sistema de Salud se ve envuelto en una situación muy crítica.

El gasto público en salud no solo está conformado por el 9,8% del PBI, sino que se le suman aportes de las Empresas de Medicina Prepaga, Aseguradoras y otros terceros pagadores de la seguridad social, eso lleva a que un 48,6% esté cubierto por el Sistema de Salud Público, lo que posiciona bastante bien a la Argentina, sin embargo, ¿qué planes de salud tendrían que existir para que la atención sea suficiente?

En algunos países como Inglaterra y Canadá el Estado es el responsable único de la Salud, pagando la totalidad de los gastos de salud que realicen sus habitantes, en otros, como EEUU, la gente paga seguros sociales muy caros, y 50millones de habitantes no tienen ningún tipo de cobertura asistencial. Los extremos nunca son buenos, en ese sentido Argentina está equilibrada. Es sabido que la inversión en políticas de prevención y detección temprana de enfermedades tiene un gran impacto presupuestario inicial, pero que a largo plazo estos planes de salud brindan un significativo ahorro en el Sistema de Salud. Este tipo de planes son implementados en nuestro país a través de una política que determina un PMO (Plan Médico Obligatorio, Resolución del Ministerio de Salud y Acción Social N° 247/96) con lo que se obliga a las Obras Sociales y a Empresas de Medicina Prepaga a cubrir ciertas prácticas, entre ellas estudios ginecológicos para la detección temprana de cáncer de cuello uterino y asistencia al neonato y sus primeros años de vida. Con la promoción de estos planes de salud, Argentina intenta cumplir con alguno de los objetivo planteados por la ONU, de todos modos, es insuficiente. El mal uso (o abuso) de algunos actuantes en el Sistema también influyen en el lento recupero de esta área. Tal vez, con el tiempo y gran esfuerzo de los componentes de este Sistema se llegue a una situación estabilizada.

Por el momento, lo importante es conocer que la Obra Social o Empresa de Medicina Prepaga debe cubrir, en mayor o en medida porcentual, con planes de salud obligatorios referidos a prevención, diagnóstico y tratamiento. La lista de todos los ítems puede ser consultada en varios sitios de Internet, pero hay ciertos puntos que hay que recalcar como la cobertura de tratamientos psiquiátricos y de recuperación de la drogadicción, que hasta hace muy poco tiempo no tenían ningún tipo de apoyo del Sistema de Salud. Ciertos programas están implementados en las OSS y EMP, como un “combo” a fin de cumplir con el PMO, generalmente se denominan Programas o Planes, algunos de ellos son Programa de enfermedades Oncológicas, Plan Materno-Infantil, Plan de Odontología preventiva, Programa HIV/SIDA, Plan Medicamentos, etc. Algunas de las enfermedades o situaciones médicas más habituales están comprendidas en estos planes, entre ellas se podría citar la necesidad de prótesis y órtesis, los traslados en ambulancia, cursos de “parto sin temor” , cirugías vasculares, algunas prácticas de laboratorio, leche maternizada para los primeros meses de vida del bebé, vacunación, diagnóstico y tratamiento de las afecciones malignas y de 100% de los medicamentos que estén aprobados por protocolos nacionales, cobertura total para grandes accidentes, etc. Obviamente que este Plan Médico Obligatorio tiene exclusiones, que cada Obra Social o Empresa de Medicina Prepaga no está obligada a cumplir, pero muchas de ellas ofrecen mayor cobertura que el PMO a fin de atraer a más cantidad de afiliados, o de mantenerlos en sus planes de salud. Algunas de las exclusiones son la cirugía estética no reparadora, tratamientos adelgazantes con fines estéticos, acupuntura, homeopatía, celuloterapia, tratamiento de adicciones como el tabaco y el alcohol, medicamentos que estén en etapa experimental, tratamientos de fertilización asistida, entre otras. Sobre esta última exclusión hay que hacer la salvedad que en estos últimos días una pareja logró que la Obra Social cubra su tratamiento de esterilidad, por lo que podría haber cambios en este item a partir de que la Justicia haya sentado precedente en este caso. Con el potencial advenimiento de la Ley de Obesidad, también podrían modificarse algunas cosas, como el apoyo multidisciplinario al enfermo y la cirugía gástrica en caso de que sea necesaria, pero para eso, todavía hay que esperar.

De todos modos, en muy importante conocer qué beneficios debemos recibir de nuestros planes de salud, no debemos recordar nuestra salud sólo cuando estamos enfermos, sino que debemos aprovechar las oportunidades que nos brinda este Sistema para realizar diagnósticos preventivos, y colaborar, de este modo, con la estabilización del Sistema de Salud argentino.