No acabamos de ubicarnos en el tema de la anorexia, vigorexia y de la bulimia en los adolescentes y adultos jóvenes, cuando los profesionales de la salud nos hacen nuevas advertencias sobre un nuevo mal detectado entre estas poblaciones. Este nuevo trastorno es conocido como la Ortorexia, el cual se concentra en la obsesión por comer productos sanos. Según los expertos, en Estados Unidos alrededor de 6 millones de personas estarían padeciendo de este trastorno en un afán creciente por no hacer parte de las listas y estadísticas de obesos, abocando a muchos, a convertirse en autistas de la comida, estando totalmente esclavizados a “comer sano” así sea muriendo en este intento.

EL Dr. Steven Bratman planteó este término por primera vez en el año 1997, que significa en español “apetito correcto” y lo definió como el medir compulsivamente el origen de los alimentos, el porcentaje de calorías y el tipo de alimento que se pretende ingerir, eliminando todos aquellos alimentos de origen animal, con preservantes y grasas. Esto, al final, genera en estas personas, desnutrición severa, carencia de vitaminas que generan males de tipo neurológico y dérmico, anemia, osteoporosis, perdida de la masa ósea, y convertirse en una persona inmunosuprimida, que este expuesta a infecciones repetidamente, y a un nivel de salud altamente delicado.

Los psicólogos y nutricionistas indican que las personas que pasan largo tiempo en los supermercados analizando la composición de los alimentos, eligiendo únicamente los de origen ecológicos, probióticos, dietéticos, integrales, sin aditivos, y con garantías de que no contienen conservantes, pesticidas ni herbicidas pueden estar iniciando su entrada al grupo de Ortorexicos. Dedicar un tiempo prolongado a decidir las comidas del día, evitando la vida social para no ingerir comidas distintas a las planeadas, pesar los alimentos y evaluar el contenido de cada porción seleccionada, pueden denotar que la persona ya hace parte de los Ortórexicos.

Los sentimientos de culpa por saltar alguna norma autoimpuesta y no cumplir cabalmente con el “culto al cuerpo”, pueden denotar que este mal genere un trastorno no solo alimenticio sino de tipo obsesivo compulsivo, y casi siempre, estos pacientes son identificados como personas con baja autoestima, miedo al fracaso, con un estado de animo persistente en el malhumor, y malestar general en su salud.

El aumento actual en los Estados Unidos de Supermercados ecológicos, las campañas de eliminar el consumo de alimentos genéticamente modificados y la amenaza de enfermedades como la de las "vacas locas", han generado pensamientos hipocondríacos y rígidos, que empujan a muchas personas a sufrir excesos de determinadas sustancias mientras que carecen de otras fundamentales en el consumo de sus alimentos.

En la variedad esta el placer y esta la salud, ya que de esta variedad se pueden adquirir todos los nutrientes. El mantener tendencias rígidas de alimentación, no solo afecta la parte emocional y psicológica de las personas, sino que a futuro, el costo económico puede ser desbordado, y los Ortorexicos pueden llegar a gastar 15 veces más en alimentación mensual, con respecto al promedio de la población Norteamericana.

Las recomendaciones de los expertos en salud, se concentran en educar desde la infancia en hábitos alimenticios sanos, fortalecer la autoestima de las personas que tengan estas tendencias, y para aquellos que se encuentran dentro del grupo de Ortorexicos, empezar a generar un cambio gradual en sus hábitos alimenticios que fortalecerán su voluntad y visión propia, además de interactuar con personas optimistas que tengan una visión del mundo menos rígida y mas flexible sobre los estándares de belleza física.