Por estos días aquí en Colombia, la sociedad está en pié de lucha contra los abusos cometidos contra menores de edad, existe un proyecto que se está abriendo paso para castigar a violadores y abusadores de menores con la pena de cadena perpetua; ésta pena actualmente no existe, pero si se consiguen tres millones de firmas se puede cambiar la constitución nacional e imponer esa pena. Creo que el 99.9999% de la población de Colombia estamos de acuerdo con imponer penas mayores para este tipo de criminales, ahora cualquier abusador de este tipo puede salir libre antes de diez o quince años de prisión y generalmente, según estudios científicos, salen a delinquir nuevamente y a aprovecharse de la sociedad.

Si se consiguen los tres millones de firmas, es obvio que las penas tendrán que incrementarse, pero si vemos un poco más allá, es posible que al incrementarse las penas para este tipo de delitos, por extensión sea posible también incrementarlas para otro tipo de atrocidades que ocurren en Colombia, como el secuestro, la extorsión o el terrorismo, así que por fin va a ser posible que los criminales tengan su castigo como debe ser. No estoy hablando de imponer la pena de muerte ni mucho menos, pero como van las cosas aquí en Colombia, cualquier criminal tiene tres, cuatro o máximo diez años de condena pese a haber cometido delitos atroces, para no ir más lejos veamos a los guerrilleros reinsertados, a los paramilitares, o a “rojas” que fue capaz de matar a su “jefe” y cortarle la mano buscando la recompensa y salir orondo a disfrutarla.

Si la justicia colombiana y especialmente las penas no se imponen de acuerdo al tipo de delito, seguiremos a manos de los abusadores, matones a sueldo, atracadores, congresistas corruptos, etc., el problema grave es que para cambiar todo esto, la sociedad debe pasar por encima de esos dirigentes corruptos para poder aprobar ese tipo de reformas; por eso estoy en completo acuerdo de promover la búsqueda de los tres millones de firmas para el incremento de penas. Quiera Dios que los sabios y padres de la patria corruptos no se den mañas de ponerle trancas a éste tipo de iniciativas de la sociedad, para proteger sus oscuros intereses.

Por otro lado, y hablando de nuestra clase dirigente, ¿qué tal los nombramientos del hijito de Pastrana, el hijito de Gaviria, el hijito de Lara Bonilla, el hijito de Galán y otros bendecidos hijos. O ¿qué tal el nombramiento del nuevo ministro del interior, el clientelista más grande que ha producido el país?, el gobierno actual se distinguió en su primera campaña por luchar contra la corrupción y la politiquería, pero parece que eso se le olvidó y ya se está dejando llevar por el oscuro recurso del clientelismo para seguir con sus propósitos reeleccionistas. O alguien me va a decir que esos personajes tienen algún mérito para desempeñar cargos diplomáticos o cargos públicos?, todo se reduce a sus familias que, como ha sido todo en el último siglo, hacen lo que quieren con Colombia.

Por eso, si con mi escrito puedo incentivar en algo la participación ciudadana, pido a la sociedad de bien de mi país que participe en todas las actividades que busquen cambiar la estructura actual de los poderes judiciales, legislativo y ejecutivo; cambiemos nuestra forma de pensar, las trampas, el cohecho, las ventajas, el aprovechamiento, etc., no son la forma de conseguir los objetivos; si la sociedad está regida por principios éticos tendremos forzosamente que salir adelante, yo se que esta no es la solución para todos nuestros problemas, pero si podemos dar un buen paso adelante si imponemos nuevamente los principios éticos con que antes nos educaban. No se por qué ahora en los colegios no tenemos cátedras de ética o urbanidad, seguramente alguno de nuestros dirigentes geniales consideró hace veinte o quince años que eso no era necesario y ahora vemos las consecuencias en una sociedad regida por la chabacanería, la ramplonería, la vulgaridad y la grosería. Estoy seguro que cualquiera estará de acuerdo con que si se imponen nuevamente en la educación esos principios éticos de los que estoy hablando, la sociedad del futuro será un poco mejor que la que tenemos actualmente, repito, esto no será la solución a todos nuestros problemas, pero estaremos dando un paso adelante.

Si buscamos una solución a nuestros problemas actuales tenemos que partir de cambiar nuestra propia manera de pensar y ver el futuro, tenemos que acabar con el peor mal de nuestro Colombia que es la corrupción, si los dineros que están en poder de corruptos, guerrilleros, paramilitares, secuestradores, etc., estuvieran en manos de un estado soberano y ético, habría cómo crear nuevas fuentes de empleo, cómo hacer inversiones en capital de trabajo, cómo incentivar el desarrollo del campo, la educación, la ciencia, la cultura.

Ahora, al señor presidente se le ocurrió que con una declaración se puede borrar la historia; ¿será que diciendo que está dispuesto a nuevas elecciones borra de un plumazo las componendas que su gobierno hizo para ser reelegido? Yo estoy seguro que Yidis no está diciendo toda la verdad, pero también estoy seguro que no todo lo que dice es mentira, los gobiernos, no solo el que tenemos, acostumbran arreglar sus asuntos mediante la entrega de empleos burocráticos, es la forma de asegurar las mayorías en el congreso y acomodar sus decisiones unilateralmente sin tener en cuenta al gran elector que es el pueblo raso.

Las declaraciones de la corte donde ponen en tela de juicio la transparencia de la primera reelección de Álvaro Uribe no se pueden tapar; es necesario que alguien siente su voz de protesta por la forma en que se han manejado las decisiones de nuestro país. No me refiero solamente al proceso del cambio de la constitución nacional para la reelección, me refiero también a que esa ha sido la forma en que se han comprado conciencias, se han incrementado impuestos, se han favorecido intereses particulares, se han ejecutado contrataciones amañadas, se han entregado empleos públicos y, en general, se ha llevado nuestro país; repito el problema no es solamente la reelección de Uribe, el problema está más ahondado en el corazón Colombiano, nuestro principal mal es la corrupción que ha seguido campante en nuestra patria por décadas y décadas.

Muchas gracias.

PD: Me gustaría crear foros de discusión sobre este y otros temas, si alguien tiene ideas las agradeceré.