A un viejo amigo

Dile al fusilero que cuide sus balas,

Que nos sobra corazón

Para pintar su cadáver

Con el beso de la venganza

Tu sombra y la mía

Han surcado de más

El océano vital de los ordinarios,

Tan hijos de puta

Que ni un proxeneta

Puede bautizarlos

Hey amigo, te extraño.

Maldito enemigo de lujo.

Peñon que arrastra galeones

A puntillosos toboganes

De dietas del destino.

A un quite con Satanás

Mano a mano

Esgrímando murmullos

Filosos como diamantes

De esos muy caros.