¡Ay de los espíritus ignorados

que una vez vimos tu amor llegar!,

volamos con pajaritos preñados

y arrasados fuimos sin cesar.

La dulce madre en su tierno regazo

verdadero amor sí nos supo dar,

... desayunos de toronja y cariño;

rica merienda y confites sin par.

¡Lindos recuerdos por ti destrozados

y engaños supiste siempre entregar!

De tu santa transparencia dudamos,

plagada de artimañas debe estar.

Castigo para ti no deseamos,

más que te des cuenta de tu maldad.

Provocaste locura y más amargos;

flechas al corazón sin caridad.

Historia de los amores truncados,

convertida en fría realidad.

Del amor sincero no renegamos,

¡ciegos y lelos nos suele dejar!

Ansiosos y ya sin alma aguardamos

con tu ausencia nueva oportunidad.

Un futuro y la merced afianzamos;

¡eras de oriol, amor y fidelidad!