En Sociedad > amor
Autor: Ricardo Sayalero García
Un amor que desalma
Este amor que desalma
robó la inocencia del suicidio
le habló a mi soledad
y le puso fin a mis dolencias
Me atenuó la facha
Ahora soy puro
y subsisto sin testigos
(Agosto 2008)
De vuelta
emigré hacia un hogar
en el bajo Caroní
que disolvió mis rostros
en una cubeta de tiner
llena de pájaros derretidos
me deshice al fin
y en este retorno impensado
a la neblina de mi infancia
construyo
el mismo camino dos veces
(Agosto 2008)
Amor de samurái ante el recuerdo
Mis ojos ahogaron los restos
del naufragio
que incesante golpeó mi piélago
Mi amor propio
es un samurai:
sabe
cuántas hojas amontonar
para renacer
sin laberintos
Ahora soy el timonel
del destino
que se revelará
(Julio 2008)
Qué es lo que tengo hoy
Qué tengo hoy que me despiertan los muertos que aún están vivos. Qué hay tras la cortina de la noche que apenas descorre el alba...quizá mi vida es una madrugada que no aprende a amanecer; así me lleno de remolinos que devoran mi ansia intrascendente de ser pájaro.
(Mayo 2008)
Insomnio recurrente
Ella dijo que me amaba. Ahora el recuerdo me la dibuja, ahí, donde la mano se hace más estrecha. Son las dos y treinta y tres a.m... ella dijo que me amaba. Ahora el recuerdo me la dibuja, ahí, donde la mano...
(Abril 2008)
Un último acto de amor
A LNLE
Hoy meteré mis lágrimas
en un arcón de silencios
para que hollen
las otras faces
de mí
Aunque en hilachas tristes
se deshagan mi ojos
juro sobre la boca
de tu olvido
que renuncio a ti para siempre.
(Abril 2008)
Hoy que estoy tan cansado
Dios, hoy que estoy tan cansado y que olvidé darte las gracias antes de saludar al alba, veo, sorprendido, que has puesto sobre mi hombro a Sarah, esa semilla de la promesa revestida del amor de mujer que creí extinto. Apenas germina en su propia dulzura, en su propio dolor, el dolor que hizo de su vida un laberinto a descifrar para que estuviera aquí, conmigo, procurando calmar mi sed de labriego, de hombre asistido por la miseria; de este ser contra el mundo y en favor del mundo. Llegaste, Sarah, y mis manos gotean ángeles que intento recoger para que germines en mí toda la vida que quieras.
(Abril 2008)
Flor de invierno
Es mi amor una flor de invierno
madurada en tu olvido
Así
florezco
sin temor
a que me deshojes
con tus mutismos
derretidos en la sed de saberte
Este mar se me achica
y se coagula de anclas
La paciencia
enredada en la cerca de madera
muestra tu nombre
con cada luna tumbada
entre la neblina de una voz
que me trae tus pasos
en noches de insomnio
Vidriado de irrealidades
me arremolino
y te abrazo
y
desapareces
el sol es una ventana
todo se ha ido
(Marzo 2008)
Una parte de lo que ahora me descubro
Una parte de lo que ahora me descubro
vaga insomne
por los anaqueles de un supermercado
repleto de memorias
para mi tristeza
Si la respiración no existiera
diría
que parezco detenido en el tiempo
mientras
un macadam de detergentes y fiambres
entona
el sonsonete de una mirada
que me pone de rodillas
ante la multitud de mí mismo
(Marzo 2008)
Llega marzo
Llega marzo acandilado
de lagartijas relojeras
como si quisiera decirme desierto
en vez de hoguera helada
Que llegó me han dicho todos
mientras afeito mis intrigas
con una aguja persa
de esas que hambrunan
la memoria de azabaches equinos
y túnicas azafiradas
No me digan más que es marzo no
no me lo digan
porque mi boca enloquece por la ansiedad
de un abrilirio blanquesino
que crepita siempre
sobre el ojo de mi calendario
(Marzo 2008)
Sé
Sé que el volver a ti sin tenerte
es agradecer al aire
por lo que no tengo
pero que vendrá
Vendrás algún día a mi chinchorro
y te fundirás en las sombras
de mi piel de tigre
Sé que vendrás con nuestra lunita
que la pondremos a dormir
en una cuna platanera
sé tanto y sé tan poco
por eso me basta el amor
para asir a mi soledad
los anhelos que como cometas
me recuerdan los días infantiles
que se elevan más allá de lo probable.
(Marzo 2008)
Soy analfabeta emotivo
Descubrí a mi emotividad analfabeta
autorretratándose
en el balcón
de la ignorancia
Luego llovieron espejos
y se represaron
en mis pestañas
(Marzo 2008)
A mi hija Alejandra
Me iré
al sin rumor de mí
al lugar donde los paraguas
tomen el cielo por asalto
adonde pueda vestirme de bolsillos
para guardar
los caramelos de tu sonrisa
Me iré al fin con el girasol de mi patio
jugando a ser la vida
en el tragaluz de mis pies
(marzo 2008)
Lágrimas
Sé que tus lágrimas
sintieron el eco
de la soledad acompañada
Lo sé todo:
mis ojos y tu fuga
entre cada síncopa
del desdén
(diciembre 2007)
Los hombres buenos
Los hombres buenos sufren
por tener manos inocentes
y flores ingenuas en sus ojos
Son incrédulas sus sonrisas
y hasta su seriedad se viste
de nobleza
Llegan a la vejez descobijados
y soportan el frío de la soledad
Ni el dinero ni los objetos
ocupan su corazón
porque nacieron para las cuitas
aún cuando al filo de la muerte
no se percaten de ello
Su comarcas se reducen
a doce metros cuadrados
de lechuzas librescas
y seis de tangos de Gardel
Guardan el recuerdo
de los días felices
en las medías de lana
repletas de caramelos
y los amores los tejen
en cada bolsillo izquierdo
de sus camisas
Tienen el secreto de la vida útil
escrito mil veces en su columna
y caminan desprejuiciados
por la voluntad de la gente
como si sólo tuviesen ojos
para la candidez sembrada
entre los fresales de la concordia
Son ellos la memoria de un ideal
irreprochable y multicromático
ellos los que fueron a la cárcel
y aprendieron a tallar la paciencia
en la estela del alma
Estos hombres invisibles
pasaron de largo por el amor
de la mujer maldita
que no supo reconocerse sacra
por la tontería de aplazar sus afectos
para salvaguardar los intereses materiales
Son ellos quienes siguen edificando
la esperanza de los pueblos
al repartir las paradojas
en una caja de cedro poliédrica
del tamaño de un suspiro
(diciembre 2007)
Los rubores de tu espalda
Si ser un falsario
significa
que me pueble tu boca
mejor me busco
que me besen los rubores
de tu espalda
con algo de suerte
desenterraré el secreto
de tus disfraces
y me iré
a naufragar en la arena
de alguna clepsidra
(octubre 2007)
Bufón aparente
Y
si
digo
que soy
un bufón
que devora
tus escrúpulos
a lo mejor
tus ojos
olerán
sinos
en
mí
(diciembre 2007)
Tu braile invisible
Hay un reborde en tus ojos
que dactila mi alma
Es extraño ese braille acafeinado
porque describe
las circunstancias
de tu nomini-laurentis
en las farías de mi insomnio
Es un nombre amurallado de magnolias
algunos ventanales verdes
y un par de faroles luciernagosos
Una grafía invisible
que se graba en la realidad
de los pasos
(diciembre 2007)
Podría llamarte de mil maneras
Podría llamarte Umbra
pero ya sabes
¿Lo recuerdas?
me dejaste morir
en las cortinas
II
Desde ese vaho templado
de mi amor
te admiro difusa
como quien empaña
su alma
a fuerza de autonegar la sonrisa
III
Bésame el rumor
que hay en mis hebras
besa el polvo mis silencios
y duérmeme duérmeme duérmeme
porque al salir de mis madrugadas
quiero encontrar los surcos
de tus labios
IV
Viviré en tus cuevas
donde el amante distraído
de otros años
no bautizó el origen virginal
de tus lumbres
Viviré y moriré
sabré desempolvar cada cuita
y me quedaré contigo
hasta que las arrugas
se transfiguren
en la mariposa risueña
entonces te llamaré Umbra
y me sabrás a enamorada
(diciembre 2007)
Ante tu insistencia de que no te llame Umbra
Pues Umbra serás
porque te me antojas María
estas gafas se atontaron Claudia
Antonia Marcela Carmen Andreina
Andrea Estefanía Estrellita Arilda Dubraska
Luna Nathalie Rocío Mary Beatrice Sandra
sí eres la misma eres todas eres la de aquel andén
en León en Rouén en Martinica en Madrid en San Cristóbal
en Tovar en Caracas en Canaima en el Orinoco en el Torbes
en el Páramo en el Caroní en Bonaire en Budapest en Trinidad
en Mérida en Maracaibo en Santa Lucía y en Santiago
Tu lengua está verde desde aquella chupetina
rebelde de la que te antojaste en Tacuarembó
Eres la misma siempre
y no sé porqué te llamas Laura Farías
si yo te bauticé Lucía Avellaneda
cuando los cerezos de la calle Armendáriz
festejaron al rosado en tus orejas
No cambias fíjate que llevas la sombrilla
que compramos en Porto Santo
y ese pañolín veteado de azahar
lo sacamos de un cajón de sorpresas en Marsella
y en Valladolid ay en Valladolid
te pusiste la falda de sombrero
y reimos la primavera
tendidos frente al río
No sé porqué rehúyes
No sé el porqué de tus llagas
Sólo sé que cada esquina del mundo
tiene un rubor que lleva nuestros nombres
(diciembre 2007)
También puedo llamarte puta
¿que te llame puta?
No podría hacerlo porque ayer
vendí todos los recuerdos
en un bazar de amnésicos
¿que no te llame Avellaneda?
Pero si es la más hermosa pesadumbre
naciste con ella y por eso
te dispersas entre gorriones
¿que busco tu rostro?
Si de buscar se tratara
jamás te habría tenido
como te sigo teniendo
¿Sugerencia?
Con este mantel de palabras
que me quedan
podría llamarte Aurora
y comer polillas
con todas las Matildes que fuiste
¡Qué nunca fuiste otra o aquellotra
que siempre has sido!
a veces esquiva a veces difusa
pero siempre perfume sobre perfumes
que nunca se olvidan
¿que nunca fuiste? no te incumbe
es el humo de la taza
el que te ciega
¿que es un capricho?
Si supiera cómo sentirlo
ya te habría pintado mis ojos
en tu seno izquierdo
y a lo mejor unos angelitos cholulas
en el declive de tu cinto
¿Vírgen de baptisterio?
Cómo haces para imaginar tales cosas
cuando fui yo el que sacralizó
tus ansias de tenerme
No eres antigua ni te imagino
sólo te tengo en mis muecas
para que creas estar
en mis almanaques de ayer
No puedes ser una innombrable
porque guardaste en mí
el secreto de tus pudores
por eso regresas
a mi boca todos los días
con esa tonta mentira repetida
de que tienes vino añejo
y estatuas amatorias
en los labios
No no no no
(diciembre 2007)
Quiero hacerte catedral mestiza
Quiero hacer de tus pirámides
una catedral sincrética
derribar cada tezontle
para contruir con chiluca
mis antojos de colono
quiero que tus soles
dejen su luz
en mi caverna
porque aunque te destruya
siempre habrá un quetzal
a la orilla de mi memoria
y no es porque avasalle
la ancestralidad de tu sangre
ni mucho menos
tiranice los cráneos de tu pueblo
es porque el augur destructor dibujado en mi ojos
quiere romper tu amor
para que no vuelvas
(diciembre 2007)
Retorno a tus llagas
Extiendo mis dedos hacia tus llagas
en este retorno de huracán
pero tu cercanía es un espejismo
en el desierto de la distancia
y muero por poseer las heridas
que amurallan tu osadia de amarme
Mi Ometeolt es un águila arpía
que vuela sin alma
hacia la telpochcalli
para dibujar con obsidiana
el espejo humeante
sobre la rasgadura de mi piel
y no quiero ser el Huitzilopochtli
que te diga cómo construir una ciudad
en mi corazón
no más quetzallis caídas
en el infierno de tus luces indiferentes
no más desconsuelo ni ansias
por recobrar la vida de tu chalchuitlicu
hasta aquí llega mi calzada
poco me importa
que sea la de los muertos
(diciembre 2007)
Si pudiera tantas cosas
Si pudiera amurallar mis bostezos
abriría sobre la pesadumbre
un jolgorio de primaveras
y nueve pañuelos verdes
para humedecerlos
en los ósculos
que me diste
pero fuertes
son las carcazas
que cubren al tedio
en esta ciudad bucólica
repleta de rumores rojos
sobre un tirano omnipresente
que me niega la vida en tus pudores
El éter de mi sombra
Mientras viajo al éter de mi sombra
tu estela de miserias
se eclipsan de entresijos
y no hay manera de soportar
tu dactiloscópica mirada
en mi ansia de ser inmune
ante tus maleficios de mágica tahúr
no es porque sea un Krusné
en cada risco de tu estrella
sino porque adivino la tersura polifónica
de las almas que habitan
tu feminidad silícica y feroz
seré acaso un monje subcutáneo
que serpea
sobre tus intereses náusicos
seré acaso un sordo campanero
que enzarza las pestañas
de tu extrañeza estígida,
bordada -a destiempo-
por Blake
en una taberna de salamandras
quizá sea un poco el acá del acaso
y es esa la razón insómnica de esta letralia
que me aleja de tu boca
(diciembre 2007)
Vengo a darte tu noche triste
soy el Cortés profético
que viene a darte una noche triste
tan triste como el llanto
de un elefante frente al osario
de su madre
soy ése que quedó derrotado
en el amén de tu boca satánica
soy el aquí del pretérito imperfecto
en el que vivo
e
i
n
t
e
n
t
o
sucumbir
ante el asedio de la muerte
pero el amor de melocotón
-herido en el recuerdo de mi romance-
no permite que mi fantasma
vuele hacia el empíreo
de la última residencia
(diciembre 2007)
Te llueve mi Tlaloc
mi Tlaloc llueve
en la tristeza
de tu partida
soy de roca
tallada en la chinampa
de tu olvido
no puedo alterar
tu naturaleza de agua
ni puedo transformar tus templos
en una Cholula imperial
mi boca es una xochitl eterna
a expensas de tu amor
de Malinche
(diciembre 2007)
Carta a la Malinche mía
Perdóname si no te respondo Malinche mía, es que ando extrañado porque cada página de mi alma huele a Nezahuacoyotl...volveré pronto, cuando Quetzalcoatl, desde mi garganta, reviente la profecía de nuestro próximo encuentro.
Ah, ese beso de obsidiana me dejó herida la mejilla...sangro...
(diciembre 2007)
Estoy a punto de esculpir tu blancura
eres la pincelada irónica
dormida en la piel
de una princesa de ébano
dices ser tantas oscuridades
te adormeces en tantas criptas
niegas cada
milimetritud de tu cansancio
que estoy a punto
de esculpir tu blancura
a
r
i
s
c
a
en mi corazón
de filibustero errante
y no es porque abrogue mis latitudes
sino porque
la flama de tus instintos
me hace cómplice
de la sombra de tu ángel
creído demonio por la mera gana
de fingirse a sí mismo
(diciembre 2007)
Seré mástil labriego en tu lecho
quiero ir tras la herrumbre de tu sombra
para tantear mis deseos de ser mástil labriego
en tu lecho
de rocas ficcionadas
quizá pulverice la crudeza esperpéntica
-esa la de tus desparpajos mortuorios-
en el recodo de tus labios
y me consiga a mí mismo
en la esencia
de tus pestañas
lo cierto es que la falacia de esta certidumbre
se engavetó
en el silencio de mis oidos
para que creyera
que bebí al amor
e
n
c
a
d
a
palidez
de la rosaluz de tus
p
r
o
m
e
s
a
s
de querubina rebelde
(diciembre 2007)
En el limo de mi quilla
I
nombras
cada brevedad demónica
sobre el limo de mi quilla
desparramas tu limbo numerológico
en la conciencia de mi ojo onírico
a pesar de mi tosca intelectiva
que se adentra misionera
en el estupor de tus alas
de
gárgola
s
u
b
r
e
p
t
i
c
i
a
II
altivo con voz avisora de Estigias
interrogo a tus astucias
¿Estela Sucud de Sión pasa o corre?
¿Este acertijo de criptas incorruptas
envuelto en los garfios bucaneros
de mi ociosidad
jamás será certeza
en tu maléfico oficio de muerte?
III
profunda tu sima
en mis rosaluces de vinagre
tan profunda
que la toco de cerca
en su luz oleaginosa
en su canto nacarado
de querubines sacrílegos
no puedo ver tu demonio
ni tus alas de gárgola parisina
en las sombras
que la alcuza refleja en mis labios
sólo sé algunas cosas
de la distancia
porque aprendí del aire
el raciocinio de los dedos
además te me adentras incendiaria
en el andén de mis rezos
y justo cuando la espalda
de mi angustia
cae en sacrificio,
llegas con tus aguas
y permeas mi alforja de titán
mientras el otoño de mí
se cree -en la pausa-
la primavera ungida
por tus manos de Magdalena
(diciembre 2007)
La condición para el amor
No sabes que en mi flor desamorada
florecen hielos turbios
cuando enganchas la piel en sus espinas.
(Diabólika)
entre ramajes de hastíos desenamorados
tu flor preñada de gélidos nubarrones
formula arisca la condición para el amor:
Nunca dejes la piel en mis espinas
pelambre y carnadura
todo cuanto pueda rasgarse en ti,
todo cuanto pueda avanzar a la herida
todo todo todo
se deshabitará de cuerpos
de zoomorfirmos
de incertidumbres
seré sujeto almado
en la fantasía de sierpe que vives
y ese día las borrascas del ayer
no enmohecerán al tiempo presente
de tus racimos
sabrás entonces
que tu amor ególatra
germinó cegueras
y que este hombre sin cadalsos
se vistió de espaldas
en señal de despedida
(diciembre 2007)
Sé de ti más de lo que imaginas
sé de una mariposa
enamorada de los capullos femeniles
y sé de un murciélago asceta
que se entregó a las sombras
de las grutas
por el amor negado
de aquella gusana de luz
sé de ti y de tus abismos
sé de tus piélagos maltrechos
y de tus orillas sin escrupularios
sé de tu arcón de almas
y de los nidos que tienden
de tus senos
sé de un hombre rendido
en el lóbulo de tu oreja zurda
y de tu dolor por las mordazas
y de esos brazos de marfil
curtidos por un ébano
de sinrazones
sé de ti más que de tus madreselvas
más que de esos soles
que dejaron de alumbrarte
trece capricornios atrás
y sé de ti por este migrar
hacia el farol turbio de mí
que yace escondido
en el dolor gitano de alguna mujer rusa
(diciembre 2007)
Te pido perdón
sólo te pido perdón
porque hoy seré profano
en el altar de tus besos
y cuando mi lengua roce
el cauce de tus abismos
me hallaré bautismal
entre el suspiro sacro
de tu eclipse-mirada
y si profiero voces
será porque he sido
un torpe soñador
que quiso buscar en ti
una alborada cálida
(diciembre 2007)
Vengo por ti
he venido por ti
vengo remontando
las marcas de mí mismo
dejando huellas enmascaradas
disimulando las señas
de cada paso incansable
que decidió buscar el amor
escondido en la gruta
de los anhelos menguados
he venido por ti
aunque deje mi piel
colgada en cada laberinto
de mi suerte huraña
(diciembre 2007)
Al dejarme solo
al dejarme solo
mi armario se vistió
de letargos y desnudeces.
aunque adorné mis afectos
siempre me vi
como un payaso
apielado de vergüenzas
me dejaste me dejaste
mi humanidad olvidó
sus redondeces
y famelizó hasta el hambre
de mis huesos
creció en mis ojeras
una hiedra
que insomnió
mis madrugadas
y hoy
intenté lavar los espejos
de mis ojos
para creer que el racimo
de lágrimas fosilizadas
era cosa de mi ocio imaginario
y que era sólo un juego
de algún espíritu indecente.
(noviembre 2007)
Soy piélago
desde que me convertiste en piélago
ya no leo la encina amarga
arraigada en tus ojos
ya
no
me
aci
dul
co
ran
tus bellotas misioneras
-aquí me tranco aquí rehúyo al verso-
no soy más que el desahucio
enquistado en mis andenes
me pierdo en el marasmo
de una cofradía clandestina
me inscribo en el cronotopo del tirano
y atavío de pensamientos a las paredes
II
ya no merodees mis insomnios,
no te dibujes mariposa
en el vaho de mis suspiros
no ves acaso que intento dormir la muerte
que hago malabares con la negritud de tus traiciones
no lo ves ya lo sé
sé que soy un experimento
y que Dios agujerea mi camino
para que me invente tantos meandros
como voluntades para las líneas rectas
ya lo sé ya lo sé
no me repitas el eco
ni enarboles tus esteras triunfantes
sé que perdí la luna
y el sol
y la muralla
sé que soy un círculo
que peripla las decepciones
en ara de encapsular a las sonrisas
con esa media boca para el aliento
ya lo sé
tres siglos perdiendo tu rostro
entre las luciérnagas
de una vida trotamunda
sí
no me escuchas
nuestro pangea
tiene muchas aguas de por medio
(octubre 2007)
Poema desde el fastidio
he bebido treinta y dos copas de decepciones
ante la proximidad de sentirme crucificado
por mi siguiente edad
lo hice
como si me hubiese fumado
la matriz moribunda
que mi madre entrerró
cerca del platanal
a las doce horas de haber nacido
sí ya sé lo sé
me estás leyendo
con una sonrisa de sorna
mientras que estoy a punto
de sacar mi mano
entre las letras que observas
para marcarte en los dientes
el verso verdadero
que trasluce toda esta maraña
dicha junto al vacio
de mi memoria corrupta:
soy el transporte místico
de mi yo poético
de mi amor embriagado en el intento
de no ser más la vida entre la vida
me sobran las muertes
intento acumularlas
para cuando la vida
me entregue el último destello
así sabré cuánto gozo real
suma mi existencia
(septiembre 2007)
De pronto todo pasa
De pronto todo pasa.
Pasa la amargura de cemento. Pasa por las venas, pasa.
Los almendrones quietos también pasan.
La vida repetida, repentina, desecha, desinhibida, pasa por torrente, por suerte, por muerte.
De pronto todo pasa.
Desde el comboy de aplausos, de flashes, de luces, de serpentinas, de hípocritas que sólo saben dar bofetadas cuando das la espalda.
Pasan las alas, las que dejaste mojadas en alguna alberca, las que amaron a todas las Beatrices, las que se endulzaron de mentiras y brevedades.
Pasa, todo pasa. De sentirse harto de felicidad hasta quebrarse los dientes pensando en la vida maldita de los corazones rotos.
Todo, todo, todo pasa. La ceniza pasa. El martirio pasa. La memoria pasa, con dificultad pero pasa. Los trenes, esos que dejaste a cambio de un martillo para tu cráneo...esos, jamás retornarán... se fueron con una margarita verde en los labios, se fueron al exotismo de una vida insospechada.
También la sospecha pasa...te derrite las neuronas pero pasa. Hasta Dios pasa nimio y fantasmal y te dejas correr por las escalinatas de la incredulidad. Tapizas de sellos postales cada centímetro de tu alcoba por el gusto de contrariar a las almas clasicistas que se arremolinan en la pena de su mísera condición etérea y mortuoria.
Los estanques pasan, pasan y pasan mucho más que la libertad de los ríos, pasan por tacaños, pero pasan hasta que se secan...miserables.
De pronto, damas, caballeros, todo pasa por el filo de la muerte acurrucada en la desmemoria que también pasa.
(octubre 2007)
Karina´s chanson
ayer sólo ayer
después de marchitar frondas
me vislumbré en tus pómulos
y entendí al eco de mis mudanzas,
de mi gitana disposición
a lavar los estanques
del agua que no corre
fuiste la juventud rendida
al río milenario
de mis comisuras oculares
te vi tersa y compañera
quizá esté tañendo mis emociones
y allá entre la niebla inmutable
el pueblito callejonado de piedras-laja
bautice mi retorno al hogar
al amor de todos tiempos
(octubre 2007)
No se esfumaron mis sueños
estiré mil veces la mano
tras los barrotes
y siempre un silencio
derribó las cutículas
de mi inocencia
nadie pasó por mi hambre
nadie visitó mis dientes
la soledad huyó encaballada
tras la miseria de las estepas
no se esfumaron los sueños
tras tu abandono
la vida de granito
me adornó de mármol
y armó mis furias
con diamantes incorruptos
no se esfumaron los sueños no
II
mi piel desueña el pasado
rehúye sin aspavientos
de tu rosadez convexa.
soy feliz de tener la muerte a lomo
para que los heraldos
reverencien
mi pelambre ácidomarcado
de decepciones
III
no exijas la utilería
del nosotros
se la entregué
a la memoria del rayo
para que no vengas
con otros sueños
a tragar felicidades
a costa de mentiras
(Este era el final original)
No me administres excusas
porque mi iris y mis huellas
las he borrado
para que no me reconozcas.
(septiembre 2007)
Nací para tu amor
no diré que eres la arena
que sumerjo en mis vaivenes
ni querubina flotante
en la espuma
de mis corceles de agua
no diré nada de lo que te adivino
porque nací
para la astucia
del amor de ostra
que esconde su perla
(octubre 2007)
Soy todas las cosas
por eso soy todas las cosas
cuando mi cuerpo
está de turno en la ausencia
(octubre 2007)
El aliento de las despedidas
me hago breve
para conocer
el aliento preciso
de las despedidas
(octubre 2007)
Me hago el necio
ya sabes que nada sé
del laberinto que escribo
porque me hago el necio
cuando creo
que algo entiendo
de lo que nombro
(octubre 2007)
Retornos sin raíces
el estío en el que esperas
a mi árbol áurico
yace yerto
sembrado
de retornos sin raíces
(octubre 2007)
El dolor me hace estatua
me miras con la certeza
de mis desgracias
que también son tuyas
aunque protéico
y ramificado
mis latencias anhelan
el retorno
pero el dolor me hace
estatua con cada impulso
(octubre 2007)
No me digas la soledad de mi sueño
no me digas
la soledad de mi sueño
ni el árbol eremita
en mis pestañas
ya no digas los sollozos
porque retorné con la gehena
en mi gollete
dispón de mis arrabales
ya veré qué hacer con los tuyos
(octubre 2007)
Tan triste como tú
ya no estés sola
ni dejes las sonrisas
colgadas en mi árbol
tan triste como el tuyo
deja que me vaya
con tu bruma de verdades
deja que absorba la miseria
de la faz oscura de tu luna
deja la necedad de la clepsidra
y ven conmigo hasta la madrugada
a contar diablitos suicidas
entre tus alcores
(octubre 2007)
Amor, te haré mi palimpsesto
sólo por desnaufragar
la tragedia de tus fuegos
te haré mi palimpsesto
para zaherir la ranciadura
de tu odre
y beberte novísima
en mis cuencas
de caña brava
(octubre 2007)
Amor mío, sólo mío
profunda esta simpleza
de acompañar a mi amor
-mío sólo mío-
en el espejo que arranco
de tu ojos
para cuando te vayas
(octubre 2007)
Te fuiste con todo de mí
te fuiste con todo de mí
mas sin el amor
que lo llevo empuñado
en el alma
(octubre 2007)
Te dejaré una mentira
lo que queda es nada
dejaré un mentira
oculta en su verdad
para cuando vuelvas
(octubre 2007)
Creerás que robas mi amor
y para cuando retornes
deshojaras mi árbol
creyendo
que me robaste el amor
(octubre 2007)
Haré una ilusión de mago
deshojarás
cada porción de mí
en ese instante seré el mago
que vestirá tus ojos
de irrealidades
(octubre 2007)
El extraño que vive en mí
Para Alejandra...mi hija.
Tu "a" es el principio y el fin de la distancia. Mi nombre de pila es Alexander y soy un poco más triste que la hoja marchita enamorada de la rama. A veces no sé cómo contarle a la lluvia la razón de mis pasos ni cómo decirle al viento que esas voces infantiles en el balcón, me torturan al punto de hacerme invisible entre la gente; sobre todo de aquella que viaja con paraguas por el mero gusto de lucirlo. Te extraño tanto...sabes que es así porque ayer tu pensamiento dibujó una bendición en el vidrio empañado de mi cuarto. Te extraño tanto...sabes que el fantasma de las mariposas juega conmigo para hacerme reir a las tres de la madrugada de cada día, con el propósito de mitigar las veintiuna horas de llanto sobre una cama que ya se ha creído que soy una estatua. Sigo siendo Alexander, el extraño que vive en mí.
(septiembre 2007)
Soy en todas las cosas
A Ronald Harris
eres en todas las cosas
un rostro abatido
que arrastra las espaldas
de los ojos
cada pez en tus aguas
desdibuja los pocos milímetros
que de bullicio alegre te quedan
por eso te sobran
las barbaridades del silencio
y los vértices sin testigos
hay una simbología que te huye
es cierto y estás confeso
pero nada sabes de la Beatrice
que sigue borrando
otros bordes de otros talantes
ella ella ella es la ventisca
es la hondura de la tromba
que pincela esos abismos
en los que la tortura
de tus bondades se retuercen
no mires más no asimiles
deja de ser cómplice de tus cegueras
y convive hermano coetáneo
con el extraño que vive en ti
(septiembre 2007)
El hogar perdido
I
recién descubro a las mariposas
y a los paraguas
también hice el hallazgo
de un punto verde
en cada rojo
y de una luciérnaga
por cada ángel con el alma rota
recién descubrí que tengo rostro
y unas manos
unos ojos
recién supe mi nombre
y que tengo cabello
unas cejas
descubrí además
que no sé nombrar los espacios vacíos
tampoco sé cómo duele la gargarta
luego de gritar las ausencias
adivino algunas cosas inconclusas de mi vida
y un par de barcos anclados
sobre mis hombros
II
cada pared de esta residencia
tiene un espejo con un botón
para el abrazo
y es allí donde duermo mis madrugadas
es allí donde colecciono
las mentiras de mí mismo
la locura de mis miradas felinas
los nervios de las astillas de cedro
clavadas
en la memoria del hogar perdido
(septiembre 2007)
Lillian, carcelera de sí
A Lillian Hernández
hay una viga de amor
que aplasta tus abruptos
también tus pausas
y minucias
hay una viga de amor
que te hiere
-sin que lo percibas-
para que seas la rehén
de ti misma
(septiembre 2007)
Todo es un círculo
Hace mucho tiempo creí que todo era un círculo y en cierta manera lo sigue siendo, sólo que ahora ese todo circular está revestido por otro todo circular lleno de amor creado por un verdadero ilusionista que nos hace creer que la felicidad no existe.
(septiembre 2007)
Cardinal II
sí lo era
fue siempre mi intención
la de estirarme surreal y enigmático
en la mordedura
de tu provocación
y antes de la mudez incolora de mi espíritu
te entregué mis grafismos sonoros
-esos que dejé que me robaras-
para escanciar mi hombría eterna
en tus pudores femeniles
la vida sin te quieros
la vida en las sábanas
no le importa al azul el amor
sino la cadencia misma de esa vida
que siente sin enamorarse de los momentos
es una vibración cósmica exhalada
desde el instinto nuestro
nuestro
nuestro
aunque todo sea ya de la literatura
(agosto 2007)
No puedo olvidar el amor que te ama
porque al llegar a mis espejos
las máscaras se traslucen
porque veo en mi rostro
mil surcos de lágrimas labriegas
porque no puedo ganarle al olvido
aunque un nuevo amor
beba de mis labios
la esperanza nueva
porque
soy
el hijo
del abandono
que golpea a la piedad
para que le abra su puerta
(septiembre 2007)
No sé lo que digo
no sé lo que digo
las persianas de ese cuarto
rezan por el hambre
de los infantes del pueblo
y entre los rosarios
una cruz soñolienta-negra
derrama a gajos
la espinarola
del linaje azul.
no sé lo que digo
porque desmigajo al ritmo-verde
porque amanezco
-sin aliento- pintado de sures
y porque las bocas de mi espalda
se famelizan día a día sin piedad
en la orfandad de cada niño
limosnero de burusas.
Y sí
no sé lo que digo
aunque estos versos
vengan de la hojarasca
(septiembre 2007)
Agosto para amar el amor
"Por la raíz de mí mismo, Zug.
A Alejandro Salvador Sahoud"
Que sí, que ya entendí...
que todos escribimos sobre los meses...
Que si agosto, que si junio, que si marzo,
que si el olvido, el poema agrio, la vida segismunda,
el hartazgo, la soledumbre,
el café tangoso, la palabra misionera,
el mandril tabacalero, la mentira distraida...
...las náuseas, el delirio insómnico,
la margarita de utilería, el beso maula,
la servilleta perfumada,la histeria maldita,
el adios con escafandra...
...todos armando el presente tuyo
con mariposas alcoholadas
para la exhibición de las apariencias...
qué sé yo...
quizá lo que me importa
es que te comencé a amar
Residente
toco la puerta de una ojera
y se me abren
dos girasoles de cristal
transito transito transito
la gente
conoce un aire frío
es la memoria de una ciudad gemela
que vive a destiempo
el momento mío
el lirio naciente paciente residente
transito transito transito
transito por no deambular
por no ser el zombie cíclico
encerrado dentro del dolor de las espinas
girasoles-giralunas en las manos
transparentes misioneras mochileras
el cristal avanza
hacia el reinicio
de la vida reverdecida
en la juventud de los lirios
(Los teques julio 31 2007)
¿Resucitado?
¿Que he resucitado?
¿Que he retornado envilecido y triste?
¿Que hay frondas negras en mi alma de cristal?
¿Que me acurruco en las esquinas de mi casa,
siempre al mediodía?
¿Que desde que te fuiste
una libélula golpea el vitral de mi mente
y una chicharra me hace ruido
en el ojo izquierdo?
¿Que he resucitado?
¿Que he vuelto a nacer?
¿Cuán real es mi vida sin testigos?
¿Cuán tibia es la cama donde duermo?
¿Y la sonrisa infantil?
¿Y los ecos de abrazos y esperanzas?
Todo se ha ido,
hasta las mariposas azules del tapiz
volaron hacia la incertidumbre
y se preñaron -ellas tan asexuadas-
de desamor;
hasta los elefantes de mármol
derritieron su hieratismo
en el reflejo de un pasado fotográfico,
y todo, todo, todo,
para
que
creyera
en
la
mutación
almada
de
cada
letra
de
mi
nombre.
(junio 2007)
¿Filosofar?
Mil bocas entre mil espíritus se revientan por las comisuras de los labios de tanto asombro circular rodando por las calles de un copretérito enamoradizo. Los garfios asesinos de cada interrogante se enganchan a cada rueda romanticona y la riegan de silencios en medio de una bruma reflexiva que se asemaja más a un esperpento valleinclano que a un afán elucubrativo. En medio de cada giro las mil bocas profirieron un alarido y sin que Dios se percatara, el tiempo se detuvo a su antojo...cada demonio de Notredame se derritió en su necio goticismo y la hegemonia de la razón se derrotó así misma gracias a la excusa vomitiva de engendrar sólo interrogantes.
(junio 2007)
Amor eterno
extingo mis visiones anhelantes
sobre un crisol de desesperanzas rojas
calcinadas en el intento de ser feliz
ahora redoblo mi escuadra
vestida de zapatos para la guerra
y la incertidumbre
y
me
voy
hacia
mí mismo
empuñando el amor dentro del alma
(junio 2007)
Ella murió
A mi amiga Mónica Espinoza
descreído en la sombra
de mi insomnio
la aurora rebotó
en mis párpados
con la noticia de su adios
revolotean aún las partituras
sobre la repetición del asombro
y de la muerte
se fue con su canto,
con el corazón
repartido en nuestros labios peregrinos
vi su muerte en paralelo
mas el tiempo se hizo el mendigo
y me robó la posibilidad
de remendar su cordón
con una fibra de mi alma
(mayo 26 2007)
Libero las amarras
es mi puerto un amor enternecido
en la idea de envejecer sin tiempo
mis maderos tallados de voluntades
llevan la marca de quien alguna vez
ancló en muelle seguro
mas hoy la suerte etérea
liberó las amarras
y el amor aporcelanado de durazno
se congeló en el instante
de una esperanza viajera
ahora al amor de diamante
lo veo en mis aguas
y adivino en sus destellos,
la sonrisa pueril de aquella tarde
en la que por primera vez
me soñé en sus brazos
(junio 2007)
El hombre que soy
Soy la soledad enamorada
de la hoja caída,
la entrega total
de la lluvia sin paraguas.
Soy el que soy,
despaginado,
sin ambiciones atómicas,
sin la necia terquedad
de las bajas pasiones.
Soy el que soy,
sin tiempo,
metido en la guardacamisa,
sin ánimo,
emparejado al olvido
del pasado tortuoso,
de los remolinos de escombros,
de cada cosa en el lugar
del sueño inalcanzable.
Soy el desconocido de mí;
el necesitado de eternidades,
el corazón que late
bajo la piel triste
de un soñador intermitente.
Soy a destiempo,
el William Vanders del diecinueve,
el romántico envejecido
por la moralidad extrema;
esqueleto aprisionado
en la oscuridad de los secretos.
Soy el que soy,
el que ha venido
a contar el infinito
desprendido
del gélido aliento de mis huracanes.
Soy, irremediablemente,
el mendrugo de estrellas,
el aire desapercibido
de un amor acallado.
Soy el fragmento,
el dolor de haber nacido
en la oquedad del laberinto.
Soy, la diáspora académica
polinizada por el hastío
de tener que ver
mi fealdad en los espejos.
Soy el eco de un ancestro,
la gota filial de cada rostro
que me entregó al mundo
en brazos del abandono.
Eso soy: lo que fui,
lo que nunca he sido.
(octubre 2006)
Aquella noche
Aquella noche acaricié con susurros
las sempiternas vidas del amor.
Las ondas remembrantes
alumbraron las reencarnaciones
en el eclipse de tus ojos femeninos.
Mi cuerpo aró el pudor de tu arena,
izó el blasón de la reconquista
y encumbró los instantes
sobre la cúspide del encuentro.
Aquella noche,
crecieron ternuras entre tus alcores
y me hice hombre a merced de tus labios.
El eco de mi nombre fue zarza en mi oído,
laberinto en mi secreto...
...y comprendí el ruego anhelante
exiliado de la ruta de los corazones.
Disuelto,
cayó el sol para siempre,
y la oscuridad digitó destellos
en la tersura de los dorsos.
Y fui yo en mí,
entregado a tu marea,
atado el atlas de tu cinto.
Aquella noche se multiplicaron mis nacencias,
y tuve hijos en los hijos de los hijos,
y tuve ansias de morir nuevamente...
al resbalar
la arruga
por
la
escalera
del tiempo,
al reencontrarnos en el sol licuado,
en la penumbra de los dorsos,
atados; enamorados de los ciclos.
(2006)
Maladvertida esperanza (2006)
Cómo resuelvo esta lentitud de insomnios
que asesina cada voluntad para sonreir.
Cómo ahogo esta ira nerviosa
si apenas encuentro la vida
en el ara de las decepciones.
Entre un silencio perpétuo
y una estridencia abarrocada
yazgo inerte e insuplicable.
Es que me robaron los ojos
y un cirujano de inviernos,
en algún quirófano de maladvertidas esperanzas
colocó en la crudeza de las cuencas,
un par de miradas vacías.
Con cada aire suplicante
que exhala mi ser desalmado y artrítico,
vienen -en la quietud- los gladiolos blancos,
robados de algún altar lucumí,
vienen a hablarme de la marchitez,
del gozo irrepetible escanciado
en lo efímero de cada eternidad.
No sé agradecer a los dioses nigerianos
o a algún Viracocha
vestido con aquetzalados sincretismos.
No sé rendirle reverencia
a la impolutez de Rosa de Luxenburgo*
o traducir cada naufragio de Romain Roland.
Quizá deba ir por el sayal del Quijano Alonso
y acompañar a la Penélope en su viaje de mentiras
para ver si a contravida y a regañadientes
hallo satisfacciones luego de las semillas
que quedaron estériles
en medio de un campo de espejos
acusados de robarse mis pudores
y mis inocencias.
No sé, no me adivino, no me advierto...
Cada hipótesis se me hace agua.
Transfigurado en Cronos
intento devorar al hijo
nacido del vientre de un lago.
Nada extraño me aventaja.
La rareza se parece a cada arruga
de este rostro cruzado
por mil saetas de incertidumbres
que se repiten en espiras holocáusticas
con la única ansia de alimentar
al Dios que mora en los cielos de cada adentro.
Es mi vida un río sinuoso,
como todo aquello que se nombra
sin la pretención de que persista
Juego asonantado de títulos
En un sortilegio de percepciones
el pez y su elegía íntima
celebraron las rosas
bajo la tormenta,
por si algún poema de no amor
se transparenta en la farola
de aquellos rostros
un poquito más azules
que las versanias crepusculares,
que las testamentarias,
que las plumíferas queriendo ser soles
dentro de una extrañeza
revuelta en un café tinto
disuelto en credos de marzos
(marzo 2007)
Cómo me saco esta tristeza (2006)
Hoy anudé mi boca
con silencios cansados.
No tuve tiempo
para despedirme del adios.
Quedé solitario,
seco,
derrumbado...
...es que la aurora
me borró el nombre
y la memoria me dijo
que esa ropa del armario
no es la de este ser
que calza a la ebriedad.
La ruina del desamor
quedó olvidada en una mesa
hecha de agua y de nardos,
caligrafiada de nostalgias,
de andenes,
de pasajeros X
en busca de una nada
que no se parezca al destino.
Poema instantáneo para no engordar
Tres gotitas de ciruela paginada
Una muesca de avena enciclopédica
Edulcorante inspirativo
muchos años
mucha tristeza
muchas mentes
mucha mucho muchacho musa
muchas ventanas y locomotoras
escarchas y chimeneas
mucha mirada en el paisaje frío
la flor de siete pétalos
el poema
el desastre
la vida maldita
ser para no ser
perderse
extraviarse
gustar del silencio bullicioso
del recuerdo que apolilla el alma
del amor ausente
de la imagen evanescente
de esa mujer que parió doce hijos
en el éter imaginario de la vida trunca
del recorrer el pasado con la certeza del infortunio
de lo que voy siendo
de esa huella que el extravío marca
de mi sombra maldita que atrae bendiciones
de no destruir al lector con inframundos cortantes
de querer al tiempo maquinado
a la infancia abueluna
que viene a mis sueños
justo antes de morir dulcemente.
Encuentros fugaces (2006)
Fueron las instanáneas
tan estériles
tan sirenas
tan poco corazón para la amargura
Fueron ellas
tan misioneras de un amor traicionero
tan amantes perfectas de su verdad
aprisionada a la ilusión
Qué decir de la mortaja
que me asfixia
con cada filo mañanero
es como un gran pañuelo rojo
derretido en la manzana pecadora
de mi garganta
Aquí voy
aquí sigo
enarbolando mi felicidad
tejiéndola con retazos de sueños imposibles
Mi dictado (febrero 2007)
¿Qué hiciste con este dictado?
¿Un jugo de remolacha ucraniana?
¿Un té en el samovar de la tarde?
¿Un beso tentador y achocolatado?
¿Una bolognesa para la inspiración?
Vaya qué ingenio entre el hilo
de cada letra
subordinada a tu garfio cuestionador.
Entre el garfio y la mortaja
ni la seda y sus tentáculos
despiertan al pasado
de lechos y de rosas traicioneras.
El día no es ya un aguardiente rojo
derretido en mi garganta.
El sol ni siquiera marca
el punto exacto de mi muerte.
Las huestes infernales,
como en un vacío Miltoniano,
olvidaron la manzana
y me devolvieron la costilla.
Que de orgías nunca supe
y de brujas mucho menos...
Ay de San Alfonzo María de Ligorio,
de Frascinetti y de Gury,
sabrán ellos cuán adicto fui
al dictamen moralista teológico,
sabrán ellos del burlador
que sin ser sevillano
esperó vida eterna
por ir tras el libre albedrío
y terminó morando -por instantes-
cual Virgilio en la gehena,
para adviertir el castigo
de aquellos que, por absurdos,
trocan el verdadero rostro
por un antifaz de falso chamán.
¿Que qué hiciste con este dictado?
Si no te respondí,
te preguntaré otra vez.
El ansia intrascendente de ser ciego (febrero 2007)
Quizá algún día derribe de mí mismo
el ansia trascendente de ser ciego
en las ferias sabatinas.
Quizá se me antoje algún transporte místico,
alguna máscara, algún Diógenes,
y viva entre los hombres, junto a la lámpara,
buscando al Hombre.
¿Estoico? Posiblemente ermitaño,
metido en la uva de una pasión edulcorada.
¿Erudito de bagatelas? Cuánto asombro
he descubierto en ellas.
¿Arrogante? Los espejos me confunden;
soy ése de mármol, al que Shakespeare cree
que puede moldear una mujer con corazón de cera.
¿Feroz? Como un felino ojiverde, cauto, silente.
Mezclado entre la sierpe y la alimaña,
entre el querubín y los "aquafortes".
Como la pincelada grotesca que se piensa.
Como la pintura de un Vosco
en la mano creadora de un Blake.
¿Intrascendente? Es un azar, un juego de naipes
donde los mejores juegan y siempre alguno pierde.
Es como la muerte doblemente muerta...
sin fama ,nadie, sobre ella, revive.
¿Incoherente? Entonces Rafaela, estamos juntos,
sin hilo, a merced del minotauro.
Borges pronuncia: A la izquierda, a la izquierda.
Los tigres siempre giran a la izquierda.
¿Dónde el Ícaro redentor?
En nuestras aguas, en nuestra aguas.
Mi fuego prometéico lleva el nombre de tu hipótesis.
Que no se caiga ninguna aurora,
que toda mañana sea un retorno
de flores silvestres
al pie de nuestras páginas.
...desempolvaré de culpas,
cada libro de mi biblioteca...
La vida migratoria
Para Ana María Estepa Román
De migratorias muchas vidas lo son...
hasta con cada estío
el corazón alado se marchita un poco...
y las aves... las aves
se cansan de llorar su no retorno.
(febrero 2007)
El desamor
Cuando llega:
el eco de una lágrima abrasadora
mutila la última esperanza...
cuando llega:
un acordeón de pájaros enlutece...
y allá arriba, celebran con plegarias...
el silencio.
(enero 2007)
Hablo por Odiseo
No sé cómo acallar
este destierro de algas
en el que vivo.
De sargazos, cada ojo
de mi galeaza
mira con nostalgia
la Penélope irretornable.
No sé cómo vencer
la Ítaca-distancia
de mis adentros.
Poseidón agita mis egos,
ahoga mis destinos,
descuelga mis anclas
y revienta de olas
cada avance.
No sé cómo tamizar
cada infamia
atada al cinto
de mi proa traicionera.
No sé cómo elevarme
sobre la popa
de mis culpas...
No lo sé, Atenea, no lo sé.
(enero 2007)
Que hoy me pongo estrellas en los ojos
Que hoy me pongo estrellas en los ojos
por si la vida me acorta las distancias.
Que me antojo de quitapesares
por si alguien me derriba los sueños.
Que para cuando me visite la Paz
ya haya sanado de guerras mi corazón.
Que cuando llore como ahora,
una sutil mano siembre de esperanza
el aire de estas gotas
cargadas de silencios abrasadores.
Que cuando ría, cada espejo devore
males rezagados en los pasos
que aún no transito.
Que vaya por los ríos encumbrados
cuando sea siete días infante
en cada surco de mi anciano rostro .
Que me quede para siempre
junto al farol de mi alma,
junto al recuerdo feliz
de la muerte abatida.
(enero 2007)
Ninfa cesárea
Ya que te fuiste,
nostálgica, evasiva, promisora,
dime si vivir
es evocar manchas pretéritas
de frondas adheridas
a cuerpos milenarios.
Dime si en tu falso retorno alado
traes en el pecho
fachadas de viejos templos
y suelos terracota.
Dime si tu no-recuerdo
es la mejor excusa
para ocultarte
bajo la humana lumbre
de una nube de polvo.
Ya que te fuiste,
con esperanza y sin astil,
no augures nuevos cielos...
y si amas tanto la verdad
deja que ella absorba
hasta el último rescoldo
de tu miseria.
(Escrito en 1997)
Es hora del adiós
Cayó la telaraña rosa mientras los andamios de la casa vieja se descorrían, pesados de tanto tiempo acumulando murmullos de versos. La puerta cerró las despedidas...murieron para siempre los intentos. Ella quedó entre la muralla de sus sueños, atrapada por un amor imposible, moribundo del deseo. Ya es hora de un nuevo adiós; aunque las tazas nunca se enfríen. Ya es hora de que las rosas mueran y revivan en la eternidad de tu nombre.
(enero 2007)
Navegante de tiempos marchitos
Navego las ondas de tiempos marchitos
donde el recuerdo de la memoria
carcajea con tristezas yuxtapuestas
a oscuridades metálicas.
¿Por qué tantos círculos?
¿Adónde se ha ido el ave?
Regresa
regresa...
esta mar bravía
es tan trastornante
como un relámpago
dentro de una pupila cerrada,
y no quiero habitarme de capullos falsos
ni de perfumes lejanos.
Regresa
regresa...
este silencio triste de voces inválidas
ha quebrado mis impulsos,
y sin tus alas,
el siglo oculto no abrirá los cielos
y tendré que cantarle al vacío,
sobreviviendo en la nada.
(Escrito en 1997)
Diciembre artificial
este diciembre de naranjas artificiales
es como cualquier otro noviembre
anclado en una selva de hojas secas
me acerco a tus besos
y un fantasma enciende una hoguera
me acerco a tu abrazo
y un demonio susurra el desamor
voy con el certero rumbo del extravío
tras la esencia de los años juveniles
voy con el desatino tanteando
la inverosimilitud de mi existencia
voy sin mi
a regañadientes
esperando el instante de fuego
que calcine mis suspiros
(diciembre 2006)
Poema instantáneo para hacer las paces con la poesía
Después de tanto tiempo
vuelvo a ti Poesía
solitario errabundo sonámbulo
con el alma deshabitada de ganas
y un temblor de manos
que quebranta mi alegría
Retorno
al presagio de no verme más en el espejo
a la angustia de la culebra dormida
a la que el zapato le quiebra la cabeza
Todo está roto
La taza de café la lavadora las bisagras
el parachoque la linterna la aurora
la poceta la ducha la llamarada
el aire acondicionado el florero
el matero las flores muertas
esta tecla de mi ojo este todo de estiércol
esta lupa atijerada que mutila mi oreja
esta leche envenenada de hielo seco
este aliento de tumba y corona de rosas podridas
este mí mismo muerto en un sueño
de gente sencilla
de arado de cumbre de terciopelo de murciélago
de lechuza de manantial de madera entre las nubes
de llanto entrecortado de sonrisas imposibles
Ya mis labios no son los mismos
Estoy contigo mi Poesía
Pon tu peso en mi espalda
y libera al fantasma que atoneló cada paso
Saca la neurona desgraciada
y descúbrela feliz en su mar de esperanza
Hazlo y regresa
para convertirme en el eco de lo posible
en la dentadura infantil
de la mariposa inocente
Por ahora
quiero que huyas conmigo y sin mi
déjame postrado en la infelicidad y
convénceme que en el día
de las guirnaldas fúnebres
una caravana de sollozos
cantará un tango en el crematorio.
(Escrito en el 2005)
Zug
Salva la bala y el garfio,
la propuesta y el comodín,
la idea y el interés,
la dialéctica y el horizonte,
salva a la muerte de la vida embotada,
salva el entrecejo fruncido
por una extrañeza de ojeras,
salva lo posible-imposible
en una arremetida aristótelica
de ser lo efímero en lo constante
y lo eterno en la intermitencia.
Sálvalo todo en el vacío de un olvido,
míralo de reojo,
en cada esquina,
en cada pestaña,
en cada recodo de la conciencia.
Salva, provoca, enmudece, llora:
...dimos con el martillo, Zug,
ahora hay tachuelas sobrantes
para los suplicios.
(diciembre 2006)
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