Representación política, opinión pública y medios de comunicación. Un conflicto que conlleva a crisis.

“aunque no la vean la siempre siempre está”

Introducción al gran conflicto:

En este trabajo trataré de desarrollar las relaciones y conflicto que existen entres los conceptos de “Representación Política”, “Opinión Pública” y los Medios Masivos de comunicación, todo esto en relación de conflicto con la cuestión de las preferencias populares y conflictos.

La sociedad contemporánea tal cual la conocemos a sufrido cambios y conflictos en estos últimos años, en lo que respecta a la manera como se canalizan las demandas populares como se resuelven y ejecutan dichas aspiraciones.

Esto es lo que nos lleva a analizar la relación entre la gente y el mundo de la política. La política, desde que el hombre la comenzó a hacer, ha sido comunicación y teatralización de conflicto. Esta se ha dedicado a la búsqueda de las necesidades de la gente, es por eso que ha necesitado de canales de expresión y de difusión de ideas. Ha necesitado salir de la intimidad para entrar en el gran mundo de la opinión pública, haciéndose pública.

En estos últimos avances hubo un gran avance del individualismo y se produjo la aparición del pragmatismo como un estilo político. Muchos consideran a esta época como una vacía de contenidos. Una época como esta, marcada por una crisis o conflicto de representación política, constituye una preocupación que nos tiene que ocupar en nuestros ámbitos a fin de poder aprovechar todo lo que de oportunidad presenta un conflicto.

Esta preocupación se extiende, por el conflicto, a la opinión pública. Hay muy pocos trabajos que intentan abordar el fenómeno de conflicto desde su complejidad estructural. La gran mayoría opta por cursos de acción más fáciles pero de dudosa utilidad, tales como la de demonizar a los gobiernos de turno, analizar lo que otros colegas dicen o escriben, o porque no pensar siempre lo políticamente correcto. Los resultados de esto saltan a la vista, porque hay un desconocimiento de las preferencias y las opiniones de la gente. En fin lo que se trata de hacer es girar el curso de la opinión pública en torno a preocupaciones particulares de algún sector más que en función de las reales expectativas colectivas.

Cuando la opinión se hace pública. Conflicto

Opinión es un concepto de múltiples acepciones, podríamos destacar: “juicio incierto o no completamente probado”, “reputación de que goza uno en la percepción de otro”.

Cuando hablamos de opinión pública nos remitimos a la conformación de espacios de reflexión sobre lo colectivo, sobre la cosa pública, a la creación del espacio público político. Este implica la búsqueda del conocimiento sobre las preferencias, valores actitudes y sentires de la gente, más allá de cada conflicto social. Originalmente estaba restringido a la opinión burguesa luego con el desarrollo de la democracia de masas y con la ayuda de los medios de comunicación se crearon espacios de debates más inclusivos.

Lo que se entiende por colectivo y quienes estaban habilitados para participar en la toma de decisiones sobre la cosa pública se han ido modificando con el tiempo.

Lo que se entiende por opinión pública es propio de la modernidad, siendo esta un aspecto central de la lucha burguesa por la hegemonía política, cultural y económica. Está ligada a la filosofía de finales de siglo XVII y XVIII, época llamada Ilustración. Podemos destacar a los pensadores Locke, Rousseu y Bentham.

Hasta ésta época existía una coincidencia entre política y esfera pública que remitía a la plaza pública como ámbito público de conflicto y oraciones. La política era un arte que solo podían disponer de tiempo, capacidad y derechos. La plaza era el lugar donde se reunían los ciudadanos a debatir sobre los temas del gobierno.

En el medioevo aparece la distinción entre los ámbitos públicos y privados, con la aparición del derecho privado y se reafirma con la privacidad de la domus. Comienza la expresión vox populi que se la podría considerar como un antecedente del concepto opinión pública.

El Renacimiento trajo cambios y rupturas pasando el hombre a ser el centro del universo.

Con la Ilustración aparece el espacio público, con la autoridad de opinión pública, combinando opinión y pública en un concepto compuesto. Esta se refleja en ámbitos como los café y salones.

Maquiavelo es el que toma el concepto de opinión, proveniente de los romanos, y lo expresa en El Príncipe. Para él nada contribuye más a la estabilidad y firmeza de una república, como organizarla de manera tal que las opiniones tengan vías legales de manifestación. Aunque en El Príncipe somete la opinión al manejo de los gobernantes.

Hobbes en el Leviatán identificará conciencia con opinión, en donde la razón pertenece al ámbito de lo interno y privado. Para Hobbes el Estado está basado en la autoridad del soberano y desvinculado de las convicciones y los sentimientos de los súbditos. Para este pensador la confesión religiosa es un asunto privado sin consecuencias para el Estado convirtiendo la conciencia en opinión y definiendo una cadena de opiniones.

Locke opina que la opinión está medida por la malla de contención social de las tradicionales populares y las costumbres colectivas, es decir que la opinión se basa en el que dirán.

Para Rousseu la opinión pública es cuando el hombre se ubica en el espacio formando comunidades a través de relaciones interpersonales y del lenguaje dejando sus soledad. Para él las relaciones son directas y espontáneas con un espíritu comunitario que obedece a los deseos individuales. Con el contrato social la opinión pública será el árbitro moral de la sociedad, siempre expresanso la voluntad general.

Con la Revolución Francesa la opinión amplía su radio y su influencia, incluyendo al pueblo y pasa a ser definida como discusión y expresión de puntos de vista del público sobre los asuntos de interés general. Los hombres se ponen de acuerdo a través del contrato social teniendo como expresión institucional el parlamento y los estratos judiciales. Aquí la prensa va a cumplir un rol determinante a la hora de la ampliación de la participación de los diferentes sectores sociales entes marginados.

Esta ampliación de espacios posibilito el surgimiento de las democracias de masas, aquí se diluye en lo social la diferencia entre público y privado, apareciendo la opinión frente a la crítica, particularmente opiniones como expresión de distintos intereses reflejados en la prensa y en el parlamento.

Esas opiniones,en la actualidad, cumplen con el objetivo de dotar de legitimidad al contrato social a través del consenso en torno a valores que regulan el comportamiento individual y social.

Al siglo XX se lo conoce el de la sociedad de los medios, en donde la opinión pública tendrá en la información y en los medios el mejor vehículo de expresión.

Se incorporaron nuevos elementos tecnológicos y se inventaron nuevos medios. El periódico dejó de ser el medio para serlo la televisión y la radio.con estos se empieza a configurarse mecanismos de conocimiento y control de la opinión pública por el poder, que utiliza como vía de legitimación la propaganda.

En las sociedades occidentales hubo un cambio en el rol activo de los sujetos políticos, pasando el individuo del liberalismo clásico a los grupos sociales. El espacio público se convirtió en un marco mediático, la gente en público y lo que la clase política expresa se convirtió en comunicación política.

La comunicación política abarca el estudio del papel de la comunicación en la vida política. Es todo comunicación que tiene por objeto la política. La misma puede asumir dos modalidades la de masas y la de grupos sectoriales. La primera es directa (discusiones de café), la otra limita su comunicación a intercambios de informaciones confidenciales. Las mismas tienen como consecuencias la doble extensión del espacio público, por un lado la globalización y por el otro los episodios poco privados de la intimidad.

El funcionamiento democrático esta regulado por los sondeos de preferencias individuales y colectivas que legitima de manera efectiva cierto poder político de la prensa, quienes se arrogan el poder de representación de la opinión, al punto de considerarse el cuarto poder.

El poder que ha adquirdo la comunicación pública en estos últimos tiempos está ligado a la dificultad de los partidos políticos tienen para canalizarlas preferencias y a la nueva sociedad de comunicación. El acceso a los medios es un principio selectivo del valor social.

El espacio público privado es el lugar de competencia de distintos actores (periodistas, políticos, lobbistas, etc). Para ellos el favor del público puede definirse como la aceptación a sus propuestas. Las intervenciones en el espacio público apuntará a lograr credibilidad de la fuente.

Aquí es donde se produce una disputa por la democratización y ampliación del espacio público político.

Una de los grandes conflictos en este milenio es la democratización de los espacios públicos. Con la aparición de nuevas tecnologías (internet y el multimedia) nuevos grupos encuentran espacios para volcar sus ideas, o sea manifestarse de una manera distinta a las conocidas. Esto es una forma de democratización en cuanto a la visibilidad de los grupos. Estos son activos y sus opiniones tienen mucha fuerza.

Definiciones y diferentes cuerpos teóricos de la opinión pública

La opinión pública es un concepto de difícil acotamiento. No hay un concepto unívoco ni válido por lo que puede ser abordada de perspectivas psicológicas, cultural, racional, publicista, elitista e institucional.

En la sociedad moderna la opinión pública es base de legitimación de la democrática. Presupone que el hombre es un actor racional, es decir que sus acciones están guiadas por el interés y la maximización de las utilidades.

En este contexto la opinión pública resultante es la de agrupamiento de individuos con opiniones compartidas.

Otra manera de ver la opinión pública es analizar la influencia de los medios de comunicación. La opinión pública equivales a opinión publicada. La misma posee límites ya que la recepción es selectiva por parte del que escucha, mira, o lee.

También existe la teoría de la importancia del establecimiento de la agenda. De acuerdo con esta teoría son los medios los que dicen de que hay que hablar, cuales son los conflictos importantes y quienes están aptos para hablar, en definitiva construyen una realidad. En muchos casos producen una modificación de las temáticas colectivas al incorporar temas privados con intereses particulares como si fuesen generales. Todo está descrito y preescrito por los medios. El principal conflicto es que los “mass media” vehiculizan y filtran noticias, la prensa selecciona la información y luego la jerarquiza, antes de informar. Es posible también analizar su calidad a través de la buena o mala opinión pública. La primera es cuando está bien informada y puede cambiar la opinión del público, la otra es cuando solo se puede dar con un público atento informado y reflexivo.

El conflicto de analizar la calidad es quien puede determinar lo que es un juicio de calidad y así se convierte en un planteo etilista.

Otra posibilidad es descubrirla en la opinión de aquellos que se atreven a tomar la palabra para proponer alguna forma de organización de la sociedad. En este caso la función de la opinión pública es el control social y el consenso se deriva al aislamiento. El miedo a ser rechazado es lo que lleva a la persona a callar sus ideas.

Para hablar de opinión pública se debe diferenciar opinión publicada y opinión del público. La primera es lo que reflejan los medios de un tema y la otra es el punto de vista del público sobre un tema. La opinión publicada aparece cada vez menos como libremente formulada, ya que es el resultado de lucha de intereses producidas por los agentes que la expresan. La competencia entre periodistas suele llevar a opiniones infladas.

Para conocer la opinión del publico es necesario entra en contacto con las personas. Esto resulta un conflicto para la clase política y los periodistas ya que los hace bajar a la realidad.

Las opiniones no son siempre iguales o equivalentes. Es necesario distinguir entre opinión común, colectiva y pública. La primera es una opinión que el individuo piensa que los demás la comparten y que a su vez los demás piensan que entre todos la comparten. La colectiva se presupone una opinión común.

En los discursos intervienen dos fuentes: el Estado mediatizado por los medios de comunicación. Se torna imperioso trabajar sobre lo que no dicen los medios.

La búsqueda del conocimiento de la opinión de la gente es esencial a la hora de planificar acciones y posiciones políticas. Mientras mas se sepa sobre la necesidades de la personas mayores son las posibilidades de que los dirigentes las puedan satisfacer.

Los políticos aprovechan los diferentes canales de vinculación con la sociedad y confeccionan sus discursos en relación a los temas aceptados por la sociedad.

Se produce un desplazamiento de la discusión, negociación y representación de intereses grupos sociales a través de las encuestas de opinión que suelen cristalizar estadosde opinión en opinión pública.

Se sustituye a la gente por la opinión pública y se es dice solo lo que se quiere escuchar.

El conflicto o crisis de la representación política o de política como representación

La representatividad caracteriza a la democracia moderna. El individuo no puede permanecer indiferente ante el resultado, puesto que lo que se pone en juego es la forma de la toma de decisiones sobre lo colectivo.

Las clásicas formas de hacer política en la modernidad

La democracia se ha desarrollado, evolucionado y extendido por todo el mundo. Este sistema implica el gobierno del pueblo mediante las personas que sa han postulado y han sido elegidos para administrar la cosa pública. El pueblo elige, no gobierna, los que lo hacen son las personas elegidas.

Podemos encontrar dos conflictos:

Uno esta relacionado con el número de individuos que se incorporan a la cosa pública, que dificulta la participación directa de los ciudadanos, lo que da ha lugar al concepto de representación política.

Por otro lado están las apariciones de nuevas visiones del mundo.

La política se define por dos conceptos: nación y clase social. Estas son las acciones dirigidas hacia la liberación nacional o clase, a las defensa de los intereses económicos. Lo importante la representación directa y colectiva de estos intereses y quienes mejor los encarnan son los partidos políticos. A su vez los políticos se muestran como sometidos a opciones o a lógicas con vida propia, están al servicio de la realidad, son considerados servidores y se legitiman en el marco de proyectos colectivos.

La lógica política es considerar a la política como representación de los intereses colectivos con apelaciones a la participación colectiva.

Dentro de la políticas ha diversas expresiones, tales como: el ensayo, el panfleto, el manifiesto y el afiche político. El ensayo es la doctrina. El panfleto se basa en la síntesis y el efecto inmediato y poseen una consigna. El manifiesto es la carta de presentación de un sector político. Y por último el afiche es un mensaje visual, es algo masivo y de reposición rápida y muchas veces es la única manera de expresión de los partidos chicos.

La política es representativa porque incorpora la identificación plena con los determinantes internos de la situación económica y social.

La política en el fin de siglo: desideologización y marketing político

Hoy en día hay una disociación entre Estado y Sociedad.

El Estado de Bienestar tuvo un retroceso y el rol activo de la política se desdibuja.

Se dejo de lado el compromiso y pasamos a una sociedad netamente narcisista, donde solo importa la estética. En la actualidad lo único que importa es como se transmite el discurso puesto que el objetivo es captar la atención. A partir de los 70 sobrevino en las sociedades occidentales un reflujo de los intereses personales.

Ningún grupo social parece portador de intereses generales y si a esto le sumamos la baja credibilidad en los partidos políticos nos encontramos ante la desligitimación de la política y la democracia. Los electores centran su atención en los candidatos y estos se posicionan por encima de los partidos políticos, solo los utilizan en los momentos preelectorales. Es por eso que se genera un personalismo lejos de llegar a las masas.

Los movimientos sociales entendieron que la representación política se trasladó a la comunicación. Sus éxitos se basaron en la repercusión que tuvieron sus acciones en los medios masivos de comunicación. Estas nuevas formas obligó a las autoridades a sentarse a negociar.

Esto lo tomaron las figuras claves de la política nacional, que terminaron de aceptar a la política como algo individual

El marketing político como un producto.

“…La multiplicación y difusión de los medios de comunicación de masa modernos han modificado en profundidad el modo de producción de imágenes políticas…” Hoy en día gracias a los medios audiovisuales, la prensa ilustrada, etc., el imaginario político adquiere una presencia sin irrupciones en la sociedad. Lo imaginario político ha devenido en cotidiano, lo que también lo obliga a una renovación constante ya que la habitual exposición lo somete a un fuerte desgaste. El universo político de esta forma esta permanente abierto a la visión de los gobernados, la política perdió ese lado misterioso de tiempos pasados, lo que provoca una perdida de interés y mayormente desilusión en los ciudadanos.

Las técnicas audiovisuales con las que dispone “el poder” genera una dramatización permanente, los políticos hoy deben aprender a dominar una nueva tecnología de lo simbólico y de lo imaginario, no les alcanza con su prestigio de estadista o su experiencia legislativa, sino que deben incorporar una serie de herramientas que le ayuden ampliar su carisma en relación con la tele platea, por ejemplo deben evitar mostrarse inseguros o vacilantes frente a las cámaras. Los políticos en definitiva se convierten en actores, dejan de lado las ideas y argumentos, por un discurso agradable y que resulte lo suficientemente ambiguo como para conformar a todos. El resultado es una política frágil y con precarios lazos con la gente, generando en definitiva, el debilitamiento de la representación política, de los intereses colectivos. En otras palabras “el poder” se ha vedettizado.

Los políticos parecen estar “obligados” a entablar un dialogo particular e individual con sus electores, a través de los medios masivos de comunicación. Cuando se ve a un político mirar fijamente a través de la cámara parece que estuviese frente a un espectador en ese instante, lo que permite establecer una relación de complicidad entre el político y el auditorio, creando una imagen de fortalezas propias y debilidades ajenas. De esta manera se escenifica aun mas la política y como resultado de este proceso tenemos el debilitamiento de las formas tradicionales de hacer política ligadas a la ideología y a el pensamiento.

En este mundo, devaluada la lucha ideológica, las opciones políticas tienden a no diferenciarse muchos unas de otras en sus planteamientos, lo que conlleva a una personalización de los candidatos frente a su cuerpo dogmático e ideológico, la política se ha transformado en una investigación de mercado generadora de marketing político.

Se estudia a la sociedad, los gustos y necesidades, se descubren fortalezas o debilidades de los candidatos, se analizan las reacciones populares y se diseñan estrategias políticas “a gusto del espectador”. La mayor parte de gastos electorales de los candidatos son volcados al marketing político, se contratan especialistas en comunicación, se pauta con los medios, se contratan espacios de aire, etc. Lo que termina por alejar a la gente de la política ya que se la llevan a su “living” a su mundo intimo, le quitan el compromiso de lo colectivo, el tiempo que la gente le dedica a la política es su tiempo libre. Los políticas entran a las casas en todo momento a través de cualquier tipo de programa, quizás sin emitir ningún mensaje político.

Por otro lado y a raíz de esta situación los políticos cada vez mas se interesan por su imagen y por la forma de comunicacion de sus mensajes, mas que por el contenido del mensaje. Lo importante es estar en el medio, que los vean, poder decir un slogan. Intentan que la opinión pública se concentre en sus aspectos positivos y en los aspectos negativos de su contrincante.

Quizás es la radio donde hay mas posibilidades de debatir (por los tiempos mismos del medio) pero nos encontramos en muchos casos con un conflicto, que es que los periodistas reconocidos se ponen en posición de competencia con el entrevistado y en consecuencia suelen no escuchar al invitado; o en otros casos se colocan en posición de parteners dándole pie constantemente, en donde en ninguno de los casos tenemos diálogos ricos en contenidos.

Toda esta situación llevó a la clase política a tener mas en cuenta la opinión publica, en donde los periodistas pasaron a ocupar un rol central, ahora se suponen mediadores entre la política y la gente. Herramientas como los sondeos, los llamados telefónicos de los oyentes o las entrevistas en la calle prejuzgan, condenan o absuelven a una clase política desdibujado y farandulizada.

Por otro lado, se plantea la discusión sobre si los sondeos, el marketing, etc. pueden ser más importante que la política misma.

Que se supediten decisiones al resultado de una encuesta parece estar ligado mas a una situación de oportunismo que a una estrategia planeada. Esto acrecienta aún más la decadencia y el desprestigio de la clase política. Estos “partes de prensa” son generadores de opinión pública ya que dependiendo del momento de su publicación pueden modificar el proceso de decisión de cada ciudadano.

El boca de urna es otro tema a tratar, en donde los medios suelen lanzar resultados con una pretensión de verdad alarmante, sin antes ni siquiera haber contado un voto, el riesgo es que alguien se pregunte si es necesario elecciones nacionales, si solo es necesario con el resultado de un sondeo.

En definitiva, en la sociedad actual con la clase política desvirtuada y debilitada, preocupada mas por la imagen que por el debate ideológico, no es raro que dependiendo del grado de aceptación popular que cualquier personaje publico tenga sea tentado para participar de la política, una política que prioriza la imagen y el slogan, a un discurso racional.

Los medios de comunicación masivos y el fenómeno de la videopolitica

Política y comunicación, siempre han mantenido estrechos vínculos, relación de dependencia, necesidad y competencia. La política necesita y utiliza los medios como un canal difusor de ideas, proclamas y noticias.

La conformación de un espacio público, de una opinión pública y la discusión ideológica van de la mano de la aparición, crecimiento y desarrollo de la prensa.

En un principio con los medios gráficos la política sale a la calle (aparición de la publicidad burguesa), aquí las noticias son locales y reflejaban lo sucedido en el ámbito local.

Más adelante, con la aparición y popularización de la radio se producen una serie de fenómenos cambiantes; la radio permitió llevar la voz a personas situadas en lugares distantes. Será para la década del treinta donde la radio se convierte en un apéndice de los objetivos de la política.

Con la llegada de la televisión la imagen se hizo cotidiana y terminó de formar con la masividad que cobro este medio un nuevo formato de discurso político.

Los medios audiovisuales irrumpen a mitad del siglo XX, modificando las prácticas sociales, los mecanismos de toma de decisión, los hábitos de consumo, etc. Hoy son el principal escenario de representación social y de configuración de las culturas políticas. En donde la política debe adaptarse a los distintos géneros televisivos, produciendo un cambio en la forma de hacer política.

Este momento puede considerarse como una mediatización de la política, donde los medios incorporaron a la política como parte de su programación y lo hacen exigiéndolo que se adecuen a su lógica basada en la publicidad y el acontecimiento extraordinario, de esta manera la televisión participa activamente en la formación de la agenda publica, construyendo escenarios sociales y políticos, además de darle legitimación a ciertos temas y a ciertas personas.

Manuel Castells lo denomina como “política del escándalo”, un ejemplo en la Argentina es el de las coimas en el senado. La política del escándalo es el arma elegida para luchar y competir en esta política informacional. La política se ha encerrado en el espacio de los medios, en donde estos se han vuelto cada vez más poderosos convirtiéndose en la fuente principal de información y generadora de opinión para la sociedad en general.

En este contexto, en donde los partidos políticos basan su popularidad en la aparición publica, es decir en la política mediática, se ven obligados a recurrir a contribuciones del mundo empresarial y de grupos de interés, para solventar esta política mediática cada vez mas cara, a cambio de decisiones de gobierno a favor de sus intereses. Esta es la matriz de la corrupción de la clase política. En este marco puede encontrarse información perjudicial sobre casi todos. Es entonces cuando comienza la caza y los políticos preparan la munición para atacar o defenderse, en donde si no hay informaciones firmes cualquier insinuación es validad.

El ciudadano participa de manera no tradicional. Los llamados telefónicos, las quejas ante la cámara, etc., son parte de los nuevos saberes que ha adquirido el ciudadano. Un hecho, toma real dimensión en la medida que se hace público en los medios, es la televisión quien, de acuerdo a su lógica de espectáculo se interesa o no por el acontecimiento.

Es lógico entonces, en esta actualidad donde los medios ejercen influencia sobre la política, querer controlarlos. Pocos grupos poseen la capacidad de manejo de la información, establecimiento de agenda y opinión publica. Son los grupos multimedios quienes puedan hacer esto a largo plazo en la medida que sean reconocidos por los distintos actores de la sociedad. Pero es importante destacar que los medios tienen la capacidad de determinar temas y no conductas, en otras palabras, pueden no tener éxito en decirnos que pensar, pero si lo tienen en decirnos en que pensar.

Si la libertad de prensa puede considerarse como una de las herramientas con las que cuenta el ciudadano, es valido preguntarse que sucede cuando un ciudadano quiere expresar su disconformidad y esto es perjudicial para el grupo al que pertenece. Seguramente su libertad de opinión se vera limitada a los intereses particulares del grupo. Este nuevo fenómeno dado entre la política y los medios masivos de comunicación, es lo llamado videopolitica, definido como la creciente dependencia de las instituciones políticas respecto de los medios masivos de comunicación.

El resultado más evidente de la videopolitica se produce en la conducta de los dirigentes, en donde emerge una nueva forma de liderazgo basado en la popularidad, los políticos se transforman en figuras del jet-set, los discursos pasan hacer una cascada de imágenes destinadas a provocar un intacto afectivo en los receptores. Aquellos, que son más populares (que tienen más tiempo en la pantalla) tienen más chances de ganar que aquellos que no lo son, esta cultura política es la culpable de la apatía de la ciudadanía y del desprestigio de la clase política.

Los sucesos en los que se basa la televisión, son en su mayoría situaciones extraordinarias, generando un vació político y reduciendo la vida a una anécdota; transformando lo que ellos consideran oportuno en conflictos para la sociedad. En este sentido los periodistas manejan el mundo político, manejo que no siempre esta basado en la observación objetiva, la investigación y/o el análisis. Contribuyendo de esta manera al proceso de desvalorización y retroceso de la política.