El corazón, esa parte de nuestro cuerpo que utilizamos de forma concreta y abstracta. En este texto voy a utilizarlo como algo abstracto, porque es indudable que todos hablamos del corazón cuando tocamos temas de amor, desamor, amistad, infidelidad...

La infidelidad, ese castigo como algunos lo llamamos, cuando amamos a una persona con todas nuestras fuerzas, cuando es lo más importante en nuestras vidas, cuando pensamos en un futuro con ella o incluso ya lo tenemos. Cada persona es un mundo y sólo cada uno de nosotros sabe lo que siente realmente ya que las palabras se las lleva el viento, de ahí el miedo en una relación... de ahí que valgan mucho más las demostraciones y los hechos.

¿En qué pensará esa persona infiel cuando llena de caricias a su pareja? Cuando le dice te quiero, cuando tienen una vida juntos, un compromiso, un cariño. Soy totalmente partidaria de la sinceridad, si no se siente lo mismo por esa persona, o si nunca lo has sentido, antes de que cada abrazo o cada beso se convierta en una mentira, pienso que es mejor la sinceridad, esa verdad que puede doler como si te atravesaran por dentro, pero según dicen, el tiempo lo cura todo, y en los momentos críticos, no podemos verlo y nos hundimos, pero siempre es mejor una verdad a tiempo que una mentira en el tiempo.

La persona engañada comienza a hacerse las preguntas incluso haciendose la responsable de que haya pasado: ¿Qué tiene esa tercera persona que no tenga yo? ¿En qué he fallado? ¿Qué te ha dado que yo no he sabido ofrecerte? preguntas sin respuesta que nos hacen caernos más hacia un abismo al que no le vemos una salida.

Qué dura puede llegar a ser la infidelidad, sentimos el corazón completamente destrozado, vemos que todo nuestro mundo, nuestras ilusiones, nuestros sueños, nuestra vida junto al ser especial al que amamos se va desmoronando, aunque se desmoronó mucho tiempo antes sin que nos diéramos cuenta, todo queda en un engaño, en una mentira por no querer hacer daño, sin embargo, el daño crece con cada falsa caricia, todo se convierte en una gran pesadilla, de la que las personas no podemos despertar.

En muchos casos, la persona que comete la infidelidad pide perdón, todo cambiará, te amo a ti, te necesito conmigo, no sé por qué lo he hecho y una larga lista de pensamientos que se hacen difíciles de creer, y en ese momento es cuando cada uno muestra su interior, algunas personas menos fuertes, creen que necesitan de alguien para poder seguir adelante y piensan que por suerte su pesadilla ha acabado, otras sin embargo no pueden mirar a los ojos de la persona que ha cometido dicha infidelidad, crean una coraza que ni ellos mismos pueden derrumbar porque es tal el dolor que son incapaces de perdonar.

Todos sabemos que debemos perdonar a las personas, aunque hay muchos casos en los que no somos capaces y aunque lo fuéramos, no seríamos tan fuertes como para hacer que nada ha pasado.

Soy de las mujeres que piensan que cuando hay infidelidad es porque algo en la relación no va bien, y que ya no tiene sentido seguir porque no hay solución, y aunque la hubiera, ese daño seguirá ahí.

Esapersona nos ha hecho daño, nosotros nos hemos dedicadoa quererla sobre todas las cosas, por su parte se fue perdiendo esa pasión que requiere la relación, y mientras tú misma luchabas por ese amor, te sientes tonta, engañada, pero tú no tienes la culpa, claro que no, tú le has empujado a los brazos de otra persona, tu pareja ha ido porque así lo ha querido.

La solución más común a la infidelidad que ha sido descubierta es el momento de los reproches al sentirnos tan engañados e impotentes, sólo queremos conseguir sacar las fuerzas para seguir adelante, sin mirar atrás, sacar ese valor para lograr olvidar a quien nos hizo tanto daño, conseguir ver la luz para continuar, si eso ha pasado siempre debemos pensar que el destino y la vida nos tiene guardada una sorpresa, una persona que aunque no sepamos donde está, llegará a amarnos tanto como nosotros mismos a ella, tanto como la palabra amor y todo lo que contiene, merece.

Para acabar me gustaría mandar un mensaje de apoyo a todas esas personas que han visto en algún momento de su vida como una relación que tenían ante sus ojos como "la relación de su vida" ha fracasado, que todos nos enteremos de una vez por todas que nos merecemos ser amados tanto como nosotros podemos llegar a amar, que una relación fracasada, por cualquier motivo, incluso por una infidelidad, no nos quitará la vida, podemos y debemos salir adelante con la cabeza bien alta, porque aunque nos hayan engañado mientras luchábamos ciegamente por alguien en quien creíamos, seguro que habrá alguien dispuesto a darlo todo por una nueva relación, y no debemos olvidar por supuesto, que la confianza, es uno de los factores más importantes en una relación, si ésta no existe, la vida en pareja acabará tarde o temprano, porque no hay nada más bonito y más bello que el amor sin medida, un amor sincero y sano, que nos llene a ambas partes de la pareja, sin olvidar que una pareja, como la misma palabra nos indica, es de dos, dos que se amen, dos que lo den por todo por la otra persona, dos que se tengan confianza mutua, dos que se demuestren día a día lo que es el amor y lo que se puede llegar a amar, porque el amor es un sentimiento precioso que no debemos desperdiciar por personas que no sepan valorarnos, no siempre tiene por qué ser todo perfecto porque hay que estar en las buenas y en las malas, y cuando notemos que algo no va bien, que nos están haciendo daño, hay que sacar las suficientes fuerzas para pensar en nosotros mismos y en nuestra felicidad, ya que la vida es muy corta para sufrir tanto como actualmente se sufre y hay que amar con todo el corazón siempre y cuando seamos correspondidos, no hay ni habrá sentimiento más grande y más bonito que ese en la vida de las personas por muchos años que pasen

Gracias de nuevo por vuestra atención, hasta otra.

Mary.