Al hablar de la juventud es como si habláramos de un tema delicado al igual que lo es la religión o la política. Lo digo en tal sentido por la simple razón de que la juventud de hoy en día se está transformando en algo inexplicable o más bien transformando en algo que no sabemos. Digo juventud y su maldad porque pues es una realidad que se está viviendo y no solo en mi área de residencia si no también en todas las aéreas donde me ha tocado visitar. Hemos llegado a un punto en el cual no solo los jóvenes si no la sociedad entera se ha comprometido en solo ver el físico de las personas y no el interior. No podemos juzgar a nadie por esto porque en algún momento de nuestras vidas de seguro que hemos juzgado a alguien por la apariencia física, y no me van a decir que no? Hemos llegado a un punto en el cual si la persona no lleva unos pantalones de marca o unos tenis de marca nike no hablamos con la persona, sin saber que a lo mejor esa persona que viste con ropa de segunda es mucho más rica que aquel que va a tiendas departamentales súper elegantes, y digo rica no solo en el sentido monetario sino también cultural, sentimental y educacional. Muchas veces hay personas que tienen la suerte de ganarse la lotería y se les suben los humos sin recordar quienes fueron anteriormente, este tipo de personas no tienen ningún tipo de moral y lo único que se hacen a ellos mismos es despreciarse. Todo aquel que humille a una persona por su condición física creo que es él o ella el que tiene el problema de complexidad, ya que yo conozco muchas personas con sobre peso que son felices y que tienen muchas más amistades verdaderas que aquellos que se consideran perfectos. Hay que tomar conciencia y primero meditar antes de hablar, muchas veces nos vemos más bonitos calladitos.