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Con sus ojitos tristones y chantajistas, sus patas cortas y su piel de nutria, el pobrecito ni siquiera tenía nombre, todos pensaban que se llamaba 'perrito no' pues así le decía su amo todo el tiempo porque al primer descuido le rompía a mordiscos: zapatos, calcetines, revistas y todo cuanto estuviera a su alcance. Pues a falta de nombre le empezamos a llamar por el nombre o mas bien por el apodo de su raza 'salchicha', aunque luego le pusimos cariñosamente:“Salchi”. Era un lindo nombre para nuestra mascota
Al principio todos pensamos que era tímido, por su tamaño y su facha, sin embargo como una lección para los humanos, con el tiempo ha demostrado ser mas valiente, audaz e inteligente que otros canes mas grandes, hermosos y entrenados.
Esta es la primera parte de las “salchi-aventuras”
Como todos los días, un molesto pájaro 'x-kau' variedad que vive en todos los parques y los árboles de Yucatán, negro y malévolo como los cuervos, acechaba el plato de croquetas de salchi y bola; bola es el mejor amigo o mejor dicho el hermano mayor de 'salchi', noble, inteligente y peludo, pero mas miedoso que un avestruz.
Pues resulta que hasta ese día los nobles perritos habían soportado ver como el pájaro se comía una buena porción del preciado plato y no contento con eso, además daba varios viajes para llevarse en el pico otro tanto para su pandilla.
Salchi veía aquello desde que era más pequeño y en ese entonces pensaba que era normal que el ave se llevara algo de ese plato, porque de todas maneras era mucho para ellos y la ración que los amos les daban alcanzaba para todos. No contaba con que la madre naturaleza le ordena a todas las criaturas crecer y mientras más creces, más alimentos consumes. Desde hacia algunos días salchi y bola cruzaban miradas entre si diciéndose que les había quedado hambre después de que el plato se vaciaba. La ración ya no era suficiente, había que pedirle más al amo. Los perritos, como muchas criaturas, no necesitan hablar, son tan listos e inteligentes que tan solo con hacer algo, una gracia, un movimiento o un sonido, se hacen entender por la gente. Bola y salchi se las ingeniaban arrastrando su plato y mostrando la lengua para decirles a los amos que todavía tenían hambre. A veces les daban mas, pero no siempre, ya que los amos creian equivocadamente que sus mascotas habian comido lo suficiente.
Así que salchi razono un buen día: si ese pájaro vuela, porque diablos no consigue su comida en otro lugar?, hay tantos árboles con frutos!, bola que todo lo sabe dice que los pájaros deben de comer eso. Por que todos los días tiene que venir aquí?, no es de la casa, porque cuando los amos se acercan vuela despavorido!, eso quiere decir que sabe que hace algo malo! yo me quedo con hambre a veces y debo estar fuerte para defender la casa, esa es mi misión! no soy solo una mascota de adorno!, ese pájaro no vuelve a llevarse nada!. No le diré a bola, porque capaz que me convence que no haga nada, pero hoy me enfrento.
Los genes, el temperamento y la naturaleza de cada raza, cada variedad, cada género y cada criatura de este mundo las creo dios y nadie puede ir en contra de ello; así que ese día se asomo en 'salchi' su naturaleza valiente y atrevida.
Pues el 'x-kau' se acerco como siempre al plato, confiado de la complacencia o cobardía de los legítimos dueños y puso en el pico las primeras piezas. Todavía no tragaba la primera cuando oyó un tímido ladrido de la chiquita pero valiente mascota. Cuando giro la cabeza se encontró a salchi que con la mirada le decía: aléjate, esa comida es mía!, (el pájaro apenas se aguanto la risa cuando vio al pequeñito mostrando los dientes).
-largo de aquí, le contesto a salchi con mirada fiera. Eres un bebe, vete con tu mama antes de que salgas lastimado, de un picotazo puedo mandarte al hospital!
salchi no aguanto mas y tan rápido como un pez en el agua se le abalanzo al pajarraco ladrón y lo mordió del ala, lo sacudió contra el suelo y lo dejo desplumado de esa parte. La mirada del 'bebe' había cambiado, se había transformado en un autentico cazador, Después lo mordió en la cola y tres plumas volaron por el aire. Bola, que se había guardado detrás de una escoba, le gritaba: tranquilo salchi, déjalo salchi!, pero cuando vio que salchi llevaba las de ganar, cambio a: dale salchi, dale salchi!!
El prepotente pájaro, como pudo logro soltarse y volar (un poco de lado y dando torniquetes) y graznando adolorido voló lo mas lejos que pudo y los perritos nunca mas volvieron a verlo.
Durante muchas semanas salchi jugueteo en el hocico un par de plumas, como si fueran un trofeo. Su amo no sabía de donde las había conseguido aquel pequeño perrito. De lo que si se estaba dado cuenta era que ya estaba algo gordito, al igual que la otra mascota, como si comieran más. continuara.....
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