A manera de introducción

El arte poético es de naturaleza sutil. Sólo su materialización llamada poema y prosa poética es considerada una obra de arte cuando tanto su forma como su contenido, son el reflejo de una mente creativa y empeñada en la tachadura, en la revisión, como única constancia perceptible de la labor de investigación sobre la palabra que realiza el verdadero poeta. La poesía es el arte y el poema la obra de arte que se origina en la esencia del universo. El trabajo poético que a continuación se leerá está relacionado con el arte de la poesía, son concepciones sobre el hacer poético y sobre lo que hace que el poeta sea poeta y la poesía la naturaleza de su estilo de vida. Todos estos poemas fueron escritos entre los años 2005(Ciudad Guayana, Estado Bolívar), 2007 y 2008 en la zona metropolitana de Caracas, entre la ciudad de Los Teques, capital del Estado Miranda y Caracas D.F. mientras me desempeñaba como profesor de la Universidad Católica Andrés Bello en las escuelas de Derecho, Ingeniería, Comunicación Social, Letras y Educación.

Ars poética

Poema instantáneo para hacer las paces con la poesía

Después de tanto tiempo

vuelvo a ti Poesía

solitario errabundo sonámbulo

con el alma deshabitada de ganas

y un temblor de manos

que quebranta mi alegría

Retorno

al presagio de no verme más en el espejo

a la angustia de la culebra dormida

a la que el zapato le quiebra la cabeza

Todo está roto

La taza de café la lavadora las bisagras

el parachoque la linterna la aurora

la poceta la ducha la llamarada

el aire acondicionado el florero

el matero las flores muertas

esta tecla de mi ojo este todo de estiércol

esta lupa atijerada que mutila mi oreja

esta leche envenenada de hielo seco

este aliento de tumba y corona de rosas podridas

este mí mismo muerto en un sueño

de gente sencilla

de arado de cumbre de terciopelo de murciélago

de lechuza de manantial de madera entre las nubes

de llanto entrecortado de sonrisas imposibles

Ya mis labios no son los mismos

Estoy contigo mi Poesía

Pon tu peso en mi espalda

y libera al fantasma que atoneló cada paso

Saca la neurona desgraciada

y descúbrela feliz en su mar de esperanza

Hazlo y regresa

para convertirme en el eco de lo posible

en la dentadura infantil

de la mariposa inocente

Por ahora

quiero que huyas conmigo y sin mi

déjame postrado en la infelicidad y

convénceme que en el día

de las guirnaldas fúnebres

una caravana de sollozos

cantará un tango en el crematorio.

(Escrito en el 2005)

Sea

profiero mi alarido

desde mi garganta de telaraña

mi canto sea para los poetas

los amigos poetas

no por sonsos

no por calvos

no por soquetes

ni por bohemios

ni por solitarios

ni por mareados

ni por melindrosos

ni proxenetas

ni lisonjeros

ni risueños

ni hastiosos

ni gordos

ni flacos

ni altos

ni descalzos

ni barbudos

ni pobretones

ni académicos...ja

sólo por poetas

por la palabra que revienta

que ametralla

que ama desde la discordia

por la tristeza más amorosa de sus pasos

por el abandono moribundo de su mirada

por la vida tintosa esclava mansa entre sus dedos

son ustedes poetas del semicírculo y la interperie

del despeine y la antietiqueta

de la botella inagotable que escancia el néctar

en sus gargantas de metal

por ustedes poetas

con quienes cabalgué los instantes

de mi enfadada juventud

a quienes crucé con la lanza de mis versos

a ustedes

moradores de mi alma acoquinada

a veces incauta y estéril

a ustedes

con el recuerdo que tañe la campana

de mi garganta de telaraña...

A ustedes

(Escrito en el 2005)

JUAN CALZADILLA Y ERNESTO ROMÁN

Tres docenas de aguardientes

Deliberan

En la neurona poetizada

De dos bardos hastiados

De tanto verso.

Ernesto zapateado por los descalzos

derrite su garganta de vidrio

en el aire impetuoso:

--¡Ese es Ricardo!—

Y lo repite con la vid naciente en sus labios:

--¡Ese es Ricardo!—

Juan, calzado hasta la coronilla,

Remacha aletargado y a agargantazos

el último verso de la noche:

--“No mires atrás te persigue el viento”—

Y al igual que su vate amigo, lo articula de nuevo

Con el Ingenio tabacalero, amarilloso, tendido entre sus dientes pincelados de comics tricolor:

--“No mires atrás te persigue el viento”—

mientras el canto roza a la Orozco

y ella piensa en la cursilería reunida

y en su tragadero de barullo ininteligible

el único envidiable –amen de la ufanidad celeste-

dentro del laberinto en el que Borges

reinventa a millares de Pierre Menards

para su gusto

¡Ja! cosas de poetas que no soportan los espejos

Luego Ricardo desaparece para siempre

Entre el aletear del olvido

Y en medio de una sinfonía triste

Las gárgolas enhiestas aprisionadoras altivas

Cuchichean con los cuándos

Y se preguntan ,sobre la Mata limonera de Andrés:

¿Qué fue de aquel soñador

del que quizá en la poesía pensando

viste una tarde llorando

en la borda del vapor?

(Escrito en el 2005)

PABLO MORA

Pablo: tierra, mar, barba valleinclana;

demencia silenciosa.

Pablo, amigo Pablo.

Línea entre líneas de insomnio.

Sangre a sangre, carajazo a carajazo.

Poesía empuñada, poesía a cachetadas.

Camejo dice Conejo, y Conejo dice Pendejo.

Pendejo, Conejo, Camejo.

Generalísimo Penconca, ampara, desalma,

Muerde, aguillotina, desangra.

Arráiz, Antonio, poesía madre, sustrato morado, herencia pabluna.

Nebuloso, inquieto, huidizo, solitario...

Pablo, Pablo, amigo.

La palabra vehemente, la razón y el relámpago...

un microscopio en la mirada.

Pablo ni de Rodka ni de Neruda.

Pablo la piedra.

Pablo la zarza.

Pablo la semilla.

Pablo esperanza: Vamos Pablo levántate y recorre.

Vamos Pablo, Sayalero te canta.

(Escrito el 10-05-2005)

¿Por qué el poema?

Porque hay muchos ojos rozando

la certidumbre de un mendigo.

Porque la virtualidad de un texto

nos obliga a hablar

de la famelización de las polillas.

Porque el espejo de un espejo

dejó de repetirse al morir.

Porque nacieron poetas descorazonados,

desalmados,

desdentados,

desentrañados.

Porque son los no sé qué de un laberinto

De faunos ambidiestros

Que se juegan la eternidad

En una probeta de azares.

Porque pertenece a la ficción

De una mentira de roble

Socavada por un comején de verdades.

Porque la pincelan los idiotas

En los W.C. de un piélago vomitivo.

Porque teje al insomnio

Cuando a la humana ignorancia

Le apetece un descanso.

Porque el mar existe

Antes de que lo pensemos.

Porque hay un algo engendrado por Magritte

Que nos hace creer

Que somos inventados

Por un pintor de mano siniestra.

Porque la memoria del limbo

Necesita un coro escribánico de tempestades.

Porque la Felicidad reclama desde el olvido

Una letra sin desaliento

Que confronte

La gruta espinosa dela vida.

Porque somos muchos entre los pocos locos

Que duermen con Selene

Y despiertan anillados

Por las ideas

T

I

R

O

N

E

Á

N

D

O

N

O

S

De los dedos

Para que las quememos en la platónica irrealidad

De una página.

(2007)

Poesía hijadeputa y cojonuda

Qué me resulta de todo esto.

Quizá una sensación de mandril asesino

o, a lo mejor, la desdicha del payaso.

Maldita la gana democrática

y maldita la maldita de las elecciones.

Ante todo, de nuevo la palabrita todo,

me trago la poesía por hijadeputa,

porque es ella la malparidez

de la verdadera existencia,

porque se vive sin poses en su hedor

de rosas podridas,

porque me harta la cojonudez de la anáfora,

porque este porque es una mierda

que nace de la mierda,

porque todo lo que escribimos

es una necedad a la que nos acostumbramos

al punto de que nos hace falta

como si se tratara de una mala mujer

a la que se ama con la razón de la sinrazón.

Hacer poesía es un acto fétido que gusta,

que se aprende a catar,

que es la parte del existir que se hace imprescindible

en la medida que no creamos que es una panacea

vestida de árbitros censurados,

de cánones pasquinescos,

de poses rellenas de cartón de huevo,

de margaritas afrancesadas,

de malparideces...

La poesía es una mierda

y aunque nos viva y la vivamos

seguira siendo una mierda...

lo que ocurre es que los cuerdoslocosderremate

nos creemos la panacea, el manoa,

el paraíso, cuando en realidad

sembramos en estiércol para cosechar estiércol.

Esa es mi poesía, no he dicho que sea la de ustedes.

(Escrito en marzo del 2008)

Sin poesía siempre

Me quedo sin poesía

siempre que desanimo a la tristeza

o cuando dibujo entusiasmos

en el rostro del hastío.

Sin poesía, así, simple,

sin la nicotina ni el alquitrán,

sin un pulmón para la catarsis.

(Escrito en enero del 2008)

La alcoba del poeta

Todo es silencio

en la alcoba del poeta.

Escribe el desdén,

dice todos sus afectos,

todos los que puede

mientras olvida el holocausto

del afuera...

...el hambre que calcina

y que acorrala

y que...

El poeta ya no ve

la aurora sufriente

del acartonado de caries,

del ulcerado de abandonos.

Ya el poeta no es poeta

porque mira la necedad

de sus adentros.

(Escrito en enero del 2008)

Versión original de la Alcoba del poeta

Todo es silencio

en la alcoba del poeta..

Escribe la tristeza,

dice todos sus afectos,

todos los que puede

mientras olvida la tragedia

del afuera...

el hambre que calcina

y que acorrala

y que...

El poeta ya no ve

la aurora sufriente del otro

acartonado de caries,

intraulcerado de abandonos.

Ya el poeta no es poeta

porque mira la necedad

de sus adentros

Todo es silencio

en la alcoba del poeta.

Escribe la tristeza,

dice todos sus afectos,

todos los que puede

mientras olvida la tragedia

del afuera...

el hambre que calcina

y que acorrala

y que...

El poeta ya no ve

la aurora sufriente del otro

acartonado de caries,

intraulcerado de abandonos.

Ya el poeta no es poeta

porque mira la necedad

de sus adentros.

(Enero 2008)

Antipoema antipoético

estoy cansado sólo eso

no sé si decir algo más porque el asunto

radica en no hacer versos que sepan a poesía

se trata de no hacer nada

y enarbolar la mierda por encima de la conciencia

estamos en casa aquí no se traen baratijas

mejor me voy a leer a Don Catrín de la Fachenda

cojonudos

(diciembre 2007)

Hay un hombre acurrucado

Para José Luis Villena

Hay un hombre sepia

acurrucado

en la esquina de su dolor desnudo.

Es un ser sin rostro

tallado por Miguel Ángel

en el diván de la ceguera.

Séneca caligrafió su corazón

para la vida breve,

para el camino del sabio

que vence al tiempo

porque conoce el pasado

y responde al futuro.

Hay un hombre sepia

que sabe todo lo que no sabe

y que disimula el ingenium

tras un malabar de mariposas azules.

Este hombre serigrafiado

me enseñó los aquafortes

del silencio

y se hizo pasar por rico

cuando mendigué una palabra.

Está en la memoria del agua

que viaja al mar,

se evapora

y retorna a la montaña...

es un ser cíclico

que se conduce entre hados

para llegar con acento de rocío

al recuerdo

de las horas de poesía.

Este hombre, amigos,

dejó en la mesa de todos nosotros

una taza de café

que jamás se enfría.

(Escrito en octubre del 2007)

Hacemos malos poemas

Cuando hacemos malos poemas

-creyendo en los buenos de nunca-

los espejos

levantan sus raíces

y se oxidan

en la idiotez de siempre.

Todo cuanto edificamos

por la palabra

se huracana en el desastre.

Las metáforas se truecan en sal

y los tropos cabalgan al Mar Muerto

para deshacer sus estéticas.

Volvimos límpidos, ultrajados...sin grafemas,

sin manos para el verso,

sin acústicas para las imágenes difuntas

en el amniotismo

de un parto que ni fue ni será.

Somos la degradante

generación cesárea

ahogada en el impulso

de querer ser el imposible.

(Escrito en octubre del 2007)

Mi letra entreversada

Mi letra entreversada

es pasto carcomido

por la langosta

del copista

que nos

enseña

a morir

a

d

e

s

t

i

e

m

p

o.

II

Asesinos del instante,

glotones de furias inconcientes

masticadas en algún Mac Donalds neosocialista

que regala hamburguesas paginadas

para liberar al demonio de la miseria

emparedado por el dogma barbicue.

III

Ha mucho nos vendimos a la letra segunda,

nada somos

sin el polvo de la hoja marchita...

...el mar revienta

y se retira

para recordar que repetimos a la muerte.

(Escrito en octubre del 2007)

La poesía no es pura

De la embriaguez altisonante

en la malaventura de la emoción,

cree el poeta extraer

la esencia de la cosas.

Nada hay que sepa a pureza

que provenga de la imaginación,

todo cuanto se extraiga de tales suertes

será mucho menos que la blasfemia.

Dionisio no nació para la flauta

ni Píndaro manisfestó los afanes de Vitrubio.

Rueda la esfera del manifiesto

en la razón infundada

y corta los morriones

de la aberrante pulsión

versada por el código de la tormenta.

Nada será puro, entonces,

nada que se humedezca

en el sudor de las pasiones,

nada que profiera antiapolinismo,

todo lo que avergüence al ocio

del falso labriego de las palabras.

(Octubre 2007)

El verdadero poeta

A Enrico Espino

Para ser poeta

no se tomará café con margaritas

ni se bailará la aurora

sobre la felicidad reinaugurada.

Tampoco se vestirá al poro

con los ademanes de la literatura,

ni mucho menos

se hablará con los ojos de las páginas;

porque la gema ultrabrillante del genio

no exige los destellos

de ningún edificio con memoria.

Para serlo,

negará la vida misma

para enseñarle a la testa humana

las razones del error y la muerte..basta con estar maldito

y haber nacido para la miseria.

Nada habrá en la fertilidad de una hoja

que retoñe para ganar días

en la inexistencia del tiempo.

...se respirará la sangre del odio

entre las espiras del destino

engendrado para el infortunio.

(Escrito en octubre del 2007)

Poesía cabizbaja

Es la poesía un trapo raudo y delicado

roído por la desgracia

de una pasión tormentosa.

Es la poesía el espejo adúltero

de algún satán engreído

en la estepa de la miseria.

Es la condición a la que se retorna

como si se tratara de algún pozo almático

donde se escancian los cristales mohosos

del corazón emparedado

por la imposibilidad de amar.

Esa es la poesía, un piélago maldito

pletórico de ánforas vacías y leprosos.

Nada que de ti venga supone vida,

porque la vida sólo se enciende

con cada punto final

de un interminable poema.

(Escrito en agosto del 2007)

Al infame lector

No hay ojos más necios

que los del lector de poemas.

En sus cuencas

la retina se derrite

en girones de letras rubicundias

y en la oquedad del cristalino

un incensario se enciende

con cada lisonja nacida de la blasfemia.

Que no me digan ahora

que me marchito

porque iré por la espada

y degollaré a la madre lírica...

y en ese instante

nacerán en mi cráneo mil ojos

y tendré el poder

de paralizar al pensamiento...

Cuídense de mí engendros literatos,

oficiantes y lectores,

porque ahora devoro la sangre

de los carajazos

y me hambruno de felicidades

por si acaso

uno de ustedes

osa leer algún maldito poema.

(Escrito en julio del 2007)

Maldita poesía rosa

En una risotada engendré mil sarcarmos

para execrar la maldita poesía rosa

que por rosa murió en el ridículo.

(Escrito en el 2006)

Es el verso

Es el verso un alarido silencioso

atestado de verdades amarillas.

Se escuchan sus casquetes

en la soledad apolillada,

en el mutismo azul,

como si fuera un libro de esos

que se pierden

tras el estante de la memoria...

un libro de esos que susurra el olvido

con un movimiento de miriópodo.

Es una campanola misionera,

labriego de resinas y fructuosas,

mochilero de santos y arcedianos,

lazarillo de pulperos e invidentes.

Se habla de su metáfora de barniz caoba

y de su epíteto pulsor de preciosismos;

se profieren alaridos bajo sus arcos

y se contorsionan las mentiras

sobre un crisol de espejos y vanidades.

Es lo que somos:

la profunda llamarada que emula

la esencia impresente de nuestras ideas.

(Escrito en marzo del 2007)

Borrando poesía

Desaparezco cada letra

impregnada de existencias.

Transfiero mi lengua al lápiz

y como en un palimpsesto,

desato cada ira

sobre otras iras desgastadas.

En un intento por sembrar

mi alma, como mástil a tierra,

hago borrones con cada verso

indigesto de polillas,

ataviado de mártires coronados

en la soledad del extravío.

Desaparezco cada letra

por si acaso la muerte

me llama antes del alba,

por si al retornar

me auyento de mi mismo.

II

Entre heptasílabos y endecasílabos

la coherencia carcajea gorriones,

blasfema preceptos,

desenmascara las lenguas y las hojillas:

quizá sea un demonio vestido de mendigo

el que deja migajas

sobre cada verso que tacho.

III

En cada respuesta

el cinismo tiene de veneno

lo que el verso libre de blanco.

Cual esteta del dieciocho

desnudo cada pincel

de nefastas ambigüedades,

de necias beligerancias,

de cañones para el sin oficio.

(Escrito en febrero del 2007)

El verso

El verso es una saeta atada a los propósitos.

Divaga en las gargantas sin Teseos,

ni Ariadnas, ni Minotauros.

El verso es un rugido de metal:

ni asesinos ni orates

perforarán su magisterio...

...Dios ignora al poeta...

está ocupado en el hambre de los pueblos...

(Escrito en febrero del 2007)

Autor: Ricardo Sayalero García