A GUISA DE ACLARATORIA

Enseñar la poesía es cosa absurda porque si el individuo no posee talento natural, capacidad de observación, interés por la lectura, sensibilidad, nociones sobre la estética y la belleza, se hará muy difícil, al menos para la aprehensión de la normativa clásica de la poesía, provocar que sea capaz de crear un poema. Hacer poesía es asunto de gente sensible y con inclinaciones hacia la escritura. Muchos escritores de poesía son cantantes, pintores, bailarines o poseen un nivel mental de abstracción excepcional como es el caso de químicos, matemático, físico, seres ganados para el desempeño en el área de las ciencias puras. No se pretenderá entonces que este escrito, dirigido a los educadores, sea una receta mágica para que el alumno produzca poesía como por arte de magia. El poema surgirá siempre en la medida en que el autor tenga la habilidad para filtrar sus emociones y decantarlas en la página de manera artística y singular.

INTRODUCCIÓN

Juguemos con palabras y hagamos poesía, es un proyecto que facilita de manera efectiva, agradable y divertida, la enseñanza de la lengua y la literatura en el área de la escritura creativa que se afianza en la creencia de que antes de comenzar a escribir un texto de cualquier género literario, e incluso no literario, se hace necesario y recomendable recoger una serie de informaciones mediante la realización de listas y agrupamientos asociativos alrededor de una idea que permitirán luego registrar nuestros pensamientos que, en algunos momentos, resultarán coherentes y en otros, disparatadamente curiosos y desordenados; condición última que se presenta por causa de la misma espontaneidad del modo de aplicación de esta estrategia válida dentro del campo de la poesía.

En el desarrollo de este proyecto, planteamos algunos principios básicos para corregir adecuadamente y evaluar con certeza un escrito que de alguna manera u otra, son claves para un acercamiento sincero y provechoso con la producción escrita del alumno o alumna.

La importancia que el presente trabajo tiene, recae básicamente en dos aspectos: primero, en la ejercitación de la capacidad de asociación de ideas entorno a una palabra específica. Hecho o problema y, sobro todo, en el establecimiento de relaciones naturales con el escrito.

Sin duda alguna, la creativa del alumno, juega un papel muy importante aquí, es nuestro compromiso, como educadores, saber encaminarlo por senderos eficientes, tranquilos, libres de imposiciones y ausentes de normas y estereotipos.

PRODUCCIÓN DE IDEAS

Una composición se realiza a través de dos fases fundamentales: una en la que se producen las ideas y otra, en la que se produce el texto. La fase de producción de las ideas, que algunos llaman preescritura, incluye el conjunto de todas las operaciones que se realizan antes de escribir el desarrollo mismo del texto. Incluye la recogida dela información que deseamos usar en nuestro escrito, la organización de las ideas, la determinación de la tesis a sostener y la redacción de un esquema.

RECOGIDA DE INFORMACIÓN

Antes de comenzar a escribir debemos recoger el material, las ideas, los hechos, las observaciones con las cuales construir nuestro texto. La información que debemos recoger puede provenir de fuentes muy diferentes. Recoger información inherente al tema de nuestra composición poética o de nuestro trabajo, tiene como fin concreto el tener en la mano el material sobre el que trabajaremos luego en la fase de producción del mismo.

La recogida de información debe ser muy concreta, escribiendo en un papel, ya sea en forma de lista o en varias formas que veremos, hechos, ideas, observaciones, fantasías; en resumen, todo lo que puede tener que ver con nuestro escrito.

La hoja de papel en la cual enumeraremos las informaciones recogidas, cumple la función de una prolongación de la memoria en el mundo visible: es más fácil elegir y organizar una lista visible físicamente en un papel que en una lista hecha mentalmente.

Es muy importante tener la idea precisa de lo que estamos buscando antes de emprender la búsqueda. Con este fin es útil construirse una lista de puntos que deseamos aclarar antes de comenzar la recogida de información. Una vez precisados los puntos a tratar, es posible anotar junto a cada uno, las fuentes de las cuales son recabadas las informaciones necesarias. Cuando hayamos logrado suficientes informaciones para un elemento, será posible sacarlo de la lista. La lista inicial de los puntos a tratar, puede ser modificada o enriquecida durante la búsqueda, con base en las nuevas informaciones que poseemos.

LISTAS Y AGRUPAMIENTOS ASOCIATIVOS

Se ha dicho que si se quiere ahorrar energía, conviene llevar por escrito todas las operaciones de búsqueda de material. Por consiguiente, en cuanto comencemos a pensar en el argumento de nuestro escrito, debemos comenzar a trabajar con papel y lápiz para registrar nuestros pensamientos. Cuando afrontamos por primera vez un asunto determinado, es normal que las ideas y las observaciones que nos pasan por la cabeza están poco relacionadas entre las observaciones que nos pasan por la cabeza estén poco relacionadas entre sí; no hay que preocuparse si lo que escribimos es un conjunto desordenado de hechos, ideas y observaciones; lo importante es ser consciente de que ésta es solamente una primera etapa en la realización de nuestro escrito.

Se nos ocurre pensar en la palabra asfalto, y de inmediato, trataremos de hacer una lista desordenada y casual de ideas a utilizar para este tema que puede ser la siguiente:

- Color negro

- Material derivado de una mezcla de piedra pequeña con petróleo pesado.

- Macadam, el inventor de las avenidas de asfalto.

- Autopista.

- Cuando llueve sigue oliendo a tierra mojada.

- En una región costera de Colombia, lo combinan con conchas de caracoles y almejas marinas.

- En algunas de las carreteras el asfalto es gris.

- Muerte negra, negra muerte.

- Velocidad.

- El calor es indispensable para poder aplanarlo.

- Las calles de Barrio Obrero fueron asfaltadas con buen asfalto, por eso se siguen manteniendo en buen estado después de cincuenta años.

- En un lugar de Venezuela hay un gran lago de asfalto, de allí se sacó la materia prima para hacer las primeras calles de Nueva York.

- Marcas de agua como espejismos lejanos.

- Acumula calor y aleja la nube.

- Cien metros de carretera asfaltada cuestan mucho dinero.

- Si Venezuela tiene tanto asfalto porqué es tan costoso.

- Muy rara vez tengo barro en mis zapatos.

- Es posible hacer poesía del asfalto.

- Hay un tango, cuya poesía habla de los hombres del asfalto.

- La naturaleza del asfalto me habla del arte de la poesía que debo materializar en un poema.

Como se ve, esta lista contiene elementos muy diferentes y expuestos de forma casual, tal como han pasado por la cabeza. A través de un trabajo de organización, de eliminación de algunos elementos y de ampliación de otros, legaremos al esbozo de nuestro escrito, que es la última operación antes del desarrollo. Muchos estudiantes confunden esta lista desordenada con el esbozo, pensando que el escrito pueda surgir de ella espontáneamente. En realidad, es necesario convencerse que escribir no es la simple operación de transferencia de algo que está presente en nuestro cerebro a una hoja de papel, sino que nuestras ideas deben ser progresivamente organizadas y elaboradas.

¿Cómo pasamos de “cuando llueve sigue oliendo a tierra mojada” a “muerte negra, negra muerte””? Ha sido una conexión en nuestro cerebro, una asociación de ideas, quizás en casa hemos oído lamentarse del hecho de que a pesar de no haber tierra, cuando llueve huele a tierra mojada, han comentado sobre accidentes de tránsito. En este caso, la asociación ha sido medianamente fácil de reconstruir; en otros casos, es imposible reconstruirla, ya que pasamos de una idea a otra por medio de una relación no reconstruible a nivel consciente.

La asociación de ideas puede ser trasladada al papel; este mecanismo es la base de la técnica de agrupamientos asociativos que puede ser usada convenientemente como primera etapa de recogida de las informaciones en lugar de la lista desordenada. (Camp, 1982b). La ventaja del agrupamiento asociativo, respecto a la lista desordenada, consiste en que con una representación gráfica se ven las asociaciones entre las ideas, y se estimula su desarrollo y enriquecimiento.

Para hacer un agrupamiento asociativo, se escribe en el centro de la página la idea, el hecho o la palabra sobre la que queremos trabajar. A medida que vienen a la mente las ideas relacionadas con el elemento central, se ordenan en forma radial alrededor del centro.

La técnica de agrupamiento asociativo, respecto a la simple lista de ideas tiene la ventaja de visualizar las relaciones entre las ideas y ofrecer un instrumento para la producción de nuevas ideas. En la realización el agrupamiento se está impulsado a articular el pensamiento extendido el agrupamiento hacia el exterior de varias maneras: por ejemplo, partiendo de una consideración general hacia un ejemplo particular o lo contrario.

Es posible convencerse de las ventajas del agrupamiento asociativo en relación con una lista o desordenada de ideas, comprando el agrupamiento relativo del tema ya mencionado sobre “ el asfalto” con las listas que van a aparecer en la página siguiente. La ventaja de usar un agrupamiento es la de hacer explícitas las asociaciones que no aparecen de forma evidente en la lista.

Lo que veremos en la página siguiente, son una serie de agrupamientos asociativos practicados con alumnos del séptimo semestre de la carrera de Educación mención Castellano y Litereatura de la Universidad de los Andes, Núcleo Táchira.

ACLARATORIA

Por razones de diagramación, no mostramos la actividad realizada por los participantes.

LA CORRECCIÓN

La corrección de un escrito es el conjunto de intervenciones que efectúa el maestro para poner en evidencia los aspectos mejorables. Hay una finalidad secundaria de la corrección que es la de acumular elementos de juicio para poder formular una evaluación.

Corregir una creación poética es una operación compleja; plantea mayores problemas de los que creemos. La dificultad nace en la falta de modelos de referencia que permitan proceder de forma mecánica, como es el caso de un ejercicio de matemáticas. El maestro debe penetrar en la lógica y en la estructura interna del poema o de la prosa poética; debe asumir una actitud diferente según sea el género textual del escrito; para cada estudiante debe desarrollar un tipo de corrección adecuada, de modo que favorezca el mejoramiento.

La corrección de un escrito aterra, sobre todo, a los maestros inexpertos que se sienten seguros sólo después de haber realizado varias experiencias de corrección, porque con esa forma han adquirido un método propio, un estilo de corrección y , sobre todo, porque después de haber visto muchos trabajos, poseen un muestrario suficiente con el que pueden comparar las características de un escrito nuevo. De esta manera y , más allá de los errores ortográficos y sintácticos comunes, cada maestro puede establecer qué elementos se pueden considerar erróneos y qué se debe corregir para un tipo específico de estudiantes. También es evidente, que las categorías de los errores están en relación con la edad de los estudiantes, su experiencia y su formación.

En efecto, los maestros crean, como autodidactas, una metodología propia de corrección. Cuando se les pregunta sobre la práctica de corrección, la mayor parte de ellos dicen que en el comienzo de su carrera sólo utilizaban las técnicas aprendidas de sus propios maestros. Quien comienza a enseñar una lengua, generalmente no está al tanto de las prácticas de la escritura activa. La primera razón de malestar en los maestros es la falta de práctica: quien no desarrolla una actividad por sí mismo se fatiga corrigiendo y juzgando esa mismo actividad desarrollada por otros. Una posible solución sería que los maestros se comprometieran con la práctica activa de la escritura.

SEIS PRINCIPIOS PARA LA CORRECCIÓN DE UN TEXTO

1.- La corrección de un texto no debe ser ambigua

Es necesario que lo errores se pongan en evidencia de forma precisa. Frente a una palabra subrayada, el estudiante tiene que poder entender si su error consiste en un uso impropio de la palabra o de un error ortográfico, o quizás en haber transmitido una información inexacta, cosa que dentro del texto poético, que en poesía, no sucede, puesto que la inexactitud es una de sus más poderosas razones de ser, es decir, nadie puede corroborar, por ejemplo; si en realidad el poeta de la poesía, haciendo alusión a un país lejano en su poema, él pudo haber estado o no allí.

2.- Los errores deben ser agrupados y catalogados.

La corrección sólo es incisiva y útil cuando permite determinar problemas y aspectos de la composición sobre los que el estudiante debe trabajar, este objetivo se alcanza de forma más sistemática a través de una clasificación de los errores. Las categorías de los errores deben ser notadas también por el estudiante y no sólo por el profesor, por ejemplo, frente a la siguiente corrección:

El cuarto y quinto CONCORDANCIA

Desaparecen cuando se les ve SUJETO-VERBO

tiene que estar en condiciones de entender su error, que consiste en el uso de un sujeto singular y un predicado plural, y de corregirlo.

3.- Se debe estimular al estudiante para que vea las correcciones hechas, que las comprenda y que trabaje sobre ellas.

Para los estudiantes mayores, hay varios métodos de diferentes niveles que pueden ser utilizados para estimular una relectura, el análisis y, a veces, incluso un nuevo texto, una nueva poesía por así decirlo, aunque en realidad debe decirse poema, corregido por el profesor. Es posible por ejemplo:

a) Pedirle al estudiante sólo las partes del texto donde el profesor hizo correcciones.

b) Pedirle al estudiante que cree una nueva versión de su escrito, utilizando todas las correcciones aportadas y siguiendo todos los consejos. Esta elaboración puede ser hecha dos o tres veces, hasta que se obtenga un texto satisfactorio. Este acercamiento es particularmente necesario en todos los casos de escritos que presentan errores en la organización y en la coherencia de ideas. Dentro del ámbito de la escuela o liceo, es necesario tratar de reproducir una situación que sea análoga a la que tiene el que escribe para publicar, para quien es una práctica habitual el revisar su propio trabajo basándose en sugerencias de amigos y revisores. En el área de la poesía, todo lo anteriormente descrito es muy importante.

4.- Se deben corregir pocos errores en cada escrito

Con frecuencia, el profesor serio y diligente, se siente en la obligación de marcar cada pequeño error en el escrito del estudiante, llenándolo de decenas de signos, correcciones y reescrituras. En realidad, la capacidad del estudiante de concentrar su atención en los errores y comprenderlos, es limitada. Por lo que resulta más útil limitar la corrección de un escritor a un pequeño número de errores sobre los que el estudiante pueda realmente concentrarse.

TRES FASES DE LA DIDÁCTICA DE LA COMPOSICIÓN

Hay un principio general para la didáctica de la composición y que afirma que se efectúan las mayores y más rápidas mejoras cuando el profesor respeta, estimula y valora al estudiante-escritor de poesía o literatura, ayudándolo a pasar sucesivamente por las tres siguientes fases. En la primera fase, el estudiante debe aprender a sentirse a gusto con el papel, el lápiz y la escritura superando ese bloqueo de la página en blanco; típico de quien no tiene experiencia en poesía, en arte poético o literario. Sólo cuando haya alcanzado una cierta soltura puede pasar a una segunda fase en la que se le estimula a hacer más coherentes sus textos. En una tercera fase, por fin, el profesor puede realizar la corrección del trabajo.

TRES FASES DE LA DIDÁCTICA DE LA COMPOSICIÓN

Hay un principio general para la didáctica de la composición y que afirma que se efectúan las mayores y más rápidas mejoras cuando el profesor respeta, estimula y valora al estudiante-escritor, ayudándolo a pasar sucesivamente por las tres siguientes fases. En la primera fase el estudiante debe aprender a sentirse a gusto con el papel, el lápiz y la escritura, superando ese bloqueo de la página en blanco, típico de quien no tiene experiencia, sobre todo si el proyecto de escritura se relaciona con el arte de la poesía. Sólo cuando haya alcanzado una cierta soltura puede pasar a una segunda fase en la que se le estimula a hacer más coherentes sus textos. En una tercera fase, por fin, profesor puede realizar el trabajo de la corrección del texto.

Las tres fases del aprendizaje (soltura, coherencia y corrección), no están relacionadas con actividades específicas de los jóvenes sino con la historia individual de cada uno.

Llenar de correcciones rojas y azules el texto de un estudiante no significa ayudarlo a mejorar, ya que él no habrá establecido una relación natural con el escribir o con el hacer poesía. Precisamente, en la corrección de los escritos más problemáticos y flojos, es donde el profesor debe esforzarse en elogiar al estudiante antes que criticarlo, de tal manera que adquiera confianza. Es bueno el hecho que frente a muchos errores de ortografía, gramática, sintaxis, léxico y organización, el profesor se esfuerce por poner en evidencia algún mérito, de modo que el estudiante tenga una clara conciencia de sus progresos y no sólo de sus errores. Una sugerencia es la de tratar de comenzar con un elogio los comentarios de los escritos.

CUATRO PRINCIPIOS PARA LA EVALUACIÓN DE UN ESCRITO

1.- LA EVALUACIÓN DEBE TENER EN CUENTA LAS DIFERENTES EDADES DEL DESARROLLO DE LA CAPACIDAD

No todos los escritos tienen las mismas dificultades, por ejemplo, el tipo de capacidad necesario para la realización de un escrito expresivo (poesía) como la carta, el diario o un poema en prosa extenso, se desarrolla en una edad a la que sería necesaria para la realización de ensayos. Este último tipo de trabajo requiere con frecuencia una capacidad clasificatoria y jerárquica que se desarrolla antes de los quince o dieciséis años; por eso es irracional castigar a un joven antes de esa edad y en ninguna otra, claro está, por una presentación poco sistemática de los datos a su disposición.

2.- LA EVALUACIÓN DEBE ESTAR EN RELACIÓN CON LA FINALIDAD DEL TEXTO

Las funciones dela escritura son diferentes. La escritura puede ser una ayuda a la comprensión, un medio para comunicar, un elemento de diversión. Al evaluar un texto se debe tener en cuenta la eficacia para lograr su finalidad. Por ejemplo, en un análisis de un ensayo crítico se deben corregir sobre todo los errores debido a una comprensión no exacta del problema tratado.

3.- LA EVALUACIÓN DEBE TENER EN CUENTA EL ESTILO DEL TEXTO USADO

Cada género textual (poesía, narrativa, dramática) tiene establecidas algunas convenciones de contenido y de forma que tienen relaciones con la realización del trabajo y que deben tomarse en cuenta en la evaluación.

4.- LA EVALUACIÓN DEBE ESTAR RELACIONADA CON EL TIPO DE ESTÍMULO QUE SE LE DIO A LA ESCRITURA

Analizando los tipos de estímulos solamente verbales, encontramos que algunos presentan instrucciones articuladas y otros, presentan un asunto de forma abierta y genérica, ya que los primeros muestran un modelo de desarrollo, mientras los segundos requieren que el estudiante haga un trabajo de determinación de los problemas que se quieren tratar.

¿PARA QUÉ ESTE PROYECTO SOBRE JUGAR Y HACER POESÍA?

1.- Para ejercitar la capacidad de asociación de ideas entorno a una palabra, hecho o problema, mediante la práctica de creación de listas y agrupamientos asociativos.

2.- Para establecer relaciones naturales con el hacer poesía y otro género literario.

3.- Para aprovechar el mundo de las imágenes como elemento estimulador dela producción escrita.

4.- Para caer en cuenta de lo elocuentes y sugestivos que pueden resultar los recortes de revistas diversas.

5.- Para aprender a mirar lo que se está viendo.

6.- Para permitirle a los alumnos el vuelo libre de la palabra (poesía) poética mediante actividades y juegos de palabras.

7.- Para realizar poesía con imagen, estimulada por la libre escogencia de recortes, dibujos o figuras.

¿QUÉ TIPO DE EVALUACIÓN REALIZAR?

Dar una cuantificación a un trabajo poético realizado por un alumno podría ser peligroso para su futuro desarrollo artístico-intelectual. Lo idóneo sería la aplicación donde todo el salón junto al profesor, participen en una especie de foro o discusión donde puedan salir a la luz comentarios constructivos sobre las composiciones de cada estudiante; no estarían demás unas sugerencias. Esto, a nuestro modo de ver, vendría siendo lo más adecuado.

POESÍA CON IMAGEN

Hacer poesía con imagen significa aprovechar el mundo de las imágenes que nos invade. Basta un grupo de recortes de cualquier tipo de revista, variados eso sí, para que los estudiantes se puedan motivar y caer en cuenta de lo elocuentes que pueden resultar, además de lo sugestivo que pudieran aportar.

Esta actividad conlleva un aprendizaje importante: mirar para ver, es decir, que la mayoría de veces, miramos las cosas sin detenernos ni siquiera a verlas, en el sentido de profundizar en el mensaje que puedan querer transmitirnos.

El desarrollo de esta dinámica podría tomarnos entre una hora a dos horas, y el uso de materiales audiovisuales como documentales, collage de imágenes similares a la famosa película Baraka, son muy válidos también. A continuación, enumeraremos los pasos de esta propuesta o estrategia para la enseñanza de la escritura, específicamente, del área dela creación literaria (poesía):

PRIMERO: Se divide la clase en grupos de tres.

SEGUNDO: A cada grupo se le hace entrega de nueve o más recortes distintos.

TERCERO: dejamos unos cinco o diez minutos para la selección de la imagen preferida, es decir, cada integrante deberá escoger un recorte.

CUARTO: después de haber elegido el recorte cada participante, se les pide que piensen en una palabra, que la definan según su creencia libre, aquello que más les llamó la atención o que le den un nombre a la muestra en general.

QUINTO: una vez hallada la palabra, buscamos una hoja en blanco y colocamos el término en su centro, encerrado en un círculo o una figura oval o semejante.

SEXTO: De inmediato se les pide mayor concentración para que coloquen alrededor de la misma todas la ideas afines y demás palabras que puedan tener relación según su criterio, o simplemente anotar todas las que les lleguen de manera fluida en el momento.

SÉPTIMO: Transcurridos unos 20 minutos, se dejará otro espacio de treinta minutos para que cada quien realice su composición libre.

ACTIVIDADES Y JUEGOS

1.- POESÍA DISPARATADA O POEMA DISPARATE

Se forma un círculo con todos los alumnos y alumnas, sentados en el piso o en sus pupitres. Una vez realizado este proceso, un alumno sale al centro y en voz alta dirá la primera palabra que se le ocurra. Por ejemplo: melón. El resto de la clase tiene que estar atento a la palabra para ver quién es el primero que dice algo, aunque sea un disparate, pero que rime con la palabra dicha.

A la palabra melón muchos contestan:

a.- Cómete un camión.

b.- Tu padre es un peón.

c.-Corre que te agarra un león.

d.-Tienes cara de jamón

e.-Te amo con loca pasión.

f.-Eres un peleón.

La rima en poesía puede ser asonante o consonante. Aquí podrá elegirse cualquiera de ellas.

A la palabra pato, suelen decir:

a.- Cara de zapato.

b.- Mañana te saco.

c.- Eres un enorme gato.

d.-Tienes un plato.

e.-Duérmete un rato.

El juego se puede ir grabando y , al reproducirlo, además de pasarla bien, podrán seleccionar aquellas composiciones que les gusten más.

Se escriben en la pizarra primero y después, las copian en sus hojas para hacer ejercicios de lectura y escritura individual y colectiva. Resulta bonito al leerlas y esto sólo es parte de lo divertido que puede ser.

POESÍA VOLANTE O POEMA VOLANTE

Se puede hacer en un día durante el tiempo libre.

Se empieza escribiendo un verso en una hoja. Por ejemplo:

1.- Las flores silvestres

2.- del prado campesino.

Luego se doble el papel escrito y se lanza en forma de avión a cualquier alumno que lo leerá y escribirá, continuando el poema con dos versos más:

3.-despiden aromas sin frío

4.- de románticos atardeceres.

El segundo que escribe debe lanzarlo a otro que de igual forma lo continuará y así sucesivamente, al final se leerá en voz alta para que lo conozcan todos.

El arte de hacer poesía es un oficio que pocos han cultivado con magistralidad, con perfección. En poesía puede hablarse de la tendencia clásica que prefija la forma y la tendencia libre que hoy día cuenta con varias escuelas que no aceptan ningún tipo de rima en sus versos y otra que valida la opción de rimar cada tres, cuatro o cinco versos. También existe la poesía metrificada en verso blanco que consiste en tener conciencia del conteo métrico –silábico pero en ausencia de la rima de acento final.