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CONOZCA LAS TRADICIONES Y FESTEJOS DE LA RELIGIÓN DE OTROS PUEBLOS
Las celebraciones del Año Nuevo puede considerarse un complejo de rituales de escalas globales, en el cual todos festejan el mismo evento, pero en cada lugar de una manera particular según sus propias ideas que manda su religión. El conocido calendario gregoriano, basado en los movimientos del sol, data del siglo XVI. Este es una versión apenas modificada del calendario juliano usado por los romanos y difundido por Julio César a través de todo el imperio. Si bien el recibimiento del Año Nuevo es celebrado en todo el mundo (principalmente en las ciudades) de acuerdo al calendario gregoriano, también, es cierto que todas las culturas conservan paralelamente un conteo de su propio tiempo según su religión, y estos son festejos ritualmente conmemorados como el auténtico Año Nuevo según cada lugar. Lo curioso es que desde la expansión de la cultura occidental, nos encontramos con pueblos que celebran el Años Nuevo de sociedades vecinas, de acuerdo a la historia de influencias que han recibido de otras culturas.
¿Cómo festejamos la noche del 31 de diciembre?
Como decíamos, el año nuevo festejado en esta parte del planeta se remonta a los romanos, quienes lo difundieron al resto de Europa y através de los cuales hemos heredados huellas de la religión pagana. Por eso, podríamos decir que Italia recibe el nuevo año de maneras muy particulares. Esta nación inició la costumbre de festejar el Año Nuevo con fuegos artificiales desde que Marco Polo los trajo de la China, siendo actualmente el país que más gasta y elabora sus espectáculos de luces de fogueo. Además, en la última noche del año, los italianos preparan la cena conocida como la Cena de San Silvestro, donde además de comer y beber en abundancia, promediando las doce de la noche todos salen a los balcones para “despedir” simbólicamente al año que se va y recibir al nuevo.
Otras de las costumbres difundidas por las tradiciones italianas para esta fecha en Nápoles, Sicilia y Calabria es que la gente se deshace de sus objetos materiales considerados como inútiles o que los perjudicaron, arrojándolos por la ventana, y de esta manera, comenzar el año sin esas cargas. De aquí viene la famosa frase “Tirar la casa por la ventan”, que significa liberarse de todo lo malo que pudo suceder en el año que termina. Es por eso que en los sitios donde se lleva a cabo esta práctica, deben vaciar las calles previamente y se establece un horario fijo para arrojar los muebles, vasos y otros objetos contundentes, sobre todo para que los transeúntes sepan en que momento salir de sus casas, sin temor a ser alcanzados por un sofá o un candelabro.
Otra tradición italiana y muy difundida en España y América Latina es regalarse una prenda íntima de color rosa (también, el rojo es otro color que simboliza la fortuna y las nuevas oportunidades) para descargar la envidia y renovar el ciclo anual con el máximo de expectativas. También es costumbre europea comer doce uvas durante las doce campanadas de media noche. Este es un hábito que surge en los años 20 cuando unos vinateros catalanes necesitaban desprenderse de un excedente de uvas. Hoy se practica como un ritual mágico que asegura un año próspero y abundante. En ese mismo orden, se usó regalar tres avellanas a un ser querido para propiciar la buena fortuna y salud durante el año que se inicia, las cuales debían ser guardadas por todo el año.
¿Qué se celebra en el Año Nuevo de la religión de los antiguos pueblos del Viejo Mundo?
La fiesta de Año Nuevo está íntimamente relacionada con la celebración de Nochebuena, Navidad y Hannukah. Según la tradición judeo-cristiana, el 1 de enero coincide con la circuncisión de Cristo (ocho días después de su nacimiento), cuando recibe el nombre de Jesús, como afirma el Evangelio de Lucas.
En cambio, las celebraciones de la religión musulmanas no son muy frecuentes. Refuerzan mucho la vida familiar y social, además de conmemorar los episodios de la religión más importantes. Varían mucho de unos países a otros tanto en el número y la forma. En el año nuevo musulmán (Muharraq), el primer día del año nuevo no trabajan y recuerdan la hégira o éxodo del profeta Mahoma y de sus compañeros. El Año Nuevo de la religión del Islám se celebra el 1 de Muharram, aproximadamente fines de enero e inicios de febrero. Por la tarde hay celebraciones religiosas en las mezquitas. El Muharram es especialmente importante para los chiítas ya que conmemoran la muerte de los califas Alí y Husein. A menudo se representa una obra que da origen a la religión musulmana y hay procesiones para conmemorar la muerte del nieto de Mahoma, Husein en la batalla de Kerbela en el año 680. Algunos chiíes caminan por las calles cubiertos de sangre de animales para simbolizar su tristeza y dolor.
La Celebración de Rosh Hashaná o año Nuevo para el pueblo judío es el 12 de septiembre, se encienden las velas y se recitan las bendiciones correspondientes. Al día siguiente, el primer día del año, antes del encendido de las velas, se coloca en la mesa una fruta nueva de estación y, en el momento de recitar la bendición, se tiene presente mentalmente esa nueva fruta. La primera noche de Rosh Hashaná es costumbre desearse mutuamente: Leshná Tová Tikatev Vetejatem, que significa: Para un buen año, que sea inscripto/a y sellado/a. Durante la comida se sirven alimentos que simbolicen la dulzura y la abundancia. Durante la noche, se moja la Jalá o pan trenzado en miel, luego se come un trozo de manzana mojado también en miel mientras se profieren bendiciones y buenos augurios. También, se acostumbra ir a una fuente de agua natural, río o mar y recitar textos sagrados. El agua simboliza la bondad de Dios; los peces representan los ojos del Creador, que siempre se encuentran abiertos velando por sus creaciones. Esta costumbre tiene como objetivo despertar la Misericordia Divina y simboliza el deshacerse de los pecados. Otras costumbres incluyen comer la cabeza de un pescado, granadas y zanahorias.
Otras celebraciones del Año Nuevo están ligadas a historias de amor. Por ejemplo, el año nuevo en Etiopía o Enkutatash, que significa “el regalo de joyas”, se remonta a la famosa reina de Shabba cuando fue a visitar al Rey Salomón en Jerusalén. Él enamorado de ella, la recibió repletándola de tesoros y joyas. Pero Enkutatash no es exclusivamente un día de fiesta religiosa. Hoy Enkutatash, en las sofisticadas ciudades, es también la temporada para recibir el nuevo año, cambiando formalmente saludos y tarjetas o regalándose los tradicionales ramilletes de flores. El festival de primavera tiene estado célebre desde aquellos tiempos temprano en los que se unían estos reinos a través de la alianza de un amor célebre; por otro lado, hoy conmemoran el comienzo del nuevo año. Así, como la lluvia vuelve y se va en un abrupto final, la costumbre actual es bailar y cantar hasta ser oído en cada aldea y en el verde campo.
El Año Nuevo chino: el año del Cerdo, entre la magia y la tradición
El domingo 18 comenzará el Año Nuevo chino 4705 bajo la influencia del Cerdo de Fuego, portador de buena fortuna según la religión taoista: solidario, bondadoso y proveedor, se dice que tiene mucho para ofrecerle al hombre para poder afrontar la dura realidad con buena cara.
Es tal el cariño que en China se le tiene al cerdo, que el gobierno de este país acaba de editar una estampilla postal de homenaje: es una chancha roja (color de la suerte), con una gorra verde (la esperanza) y cinco chanchitos (la abundancia), que vale 1,20 yuan (queda para los economistas evaluar su equivalencia en pesos).
El Cerdo marca para los chinos el fin de un ciclo de doce años que recomenzará el 6 de febrero de 2008 con la Rata. Cada doce años cada animal cambia de elemento (que determina su matiz) de modo que el Cerdo, ahora de Fuego, en 1995 fue de Madera, en 1983 de Agua, en 1971 de Metal y 1959 de Tierra. La tradición dice que personas nacidas bajo el Cerdo, el Mono y el Dragón suelen gozar de fortuna y buena suerte; y que en cambio, a los Cabra les toca bailar con la más fea. El Año del Cerdo será muy bueno para todo, excepto para casarse, porque el calendario ha previsto que nacerá "viudo", lo que para China, dada su súper población, tampoco es negativo.
Las cosmovisiones de la religión de los pueblos originarios y la renovación de los ciclos naturales.
Con ceremonias de purificación, los mapuches, uno de los principales pueblos originario de Argentina y Chile, celebran el We Tripantu durante el solsticio de invierno, el Año Nuevo indígena. Uno de los tres grandes ritos de esta nación, que ha demostrado una férrea voluntad de permanencia e identidad, frente a la cultura occidental. La celebración comienza la noche del 23 de junio, con una reunión familiar, en la que se cuentan historias tradicionales de la familia, como preparación de la salida del Sol, el 24. En el período de epewun, que es antes de la amanecida, hombres, mujeres y niños e invitados concurren al río, vertiente o estero más cercano a bañarse y esperar la nueva salida del sol con el cuerpo y el espíritu renovado y limpio y sintiendo la fuerza de Gnechen, el Dios creador.
Para la misma época del año, en los Andes centrales, antiguamente se celebraba el Intiraymi o fiesta de la religión de adoración al Dios Sol entre los pueblos que componían el antiguo Imperio Inka o Tawantinsuyu (hoy las naciones Bolivia, Perú y Ecuador principalmente). El Intiraymi es un culto a la fertilidad simbolizada a través de la importancia del maíz dentro de la vida andina. En la religión inka, las ofrendas eran vino de maíz, el inca ofrendaba esta chicha de maíz en un vaso preparado con un mes de anticipación, como símbolo de arrepentimiento y entrega de su voluntad al sol. Luego ponía parte de la bebida en la pileta de piedra en donde también depositan la chicha los delegados de todo el imperio a fin de que el sol los acepte, los beba y en esa forma compartir recíprocamente. Por eso junio es el mes especial en el que el sol bajaba a beber la chicha de maíz junto con el inca y llevaba las peticiones de los hombres a Pachacamac, su dios soberano y creador.
La religión del culto al maíz, cantos y danzas de fertilidad.
Luego de las ofrendas el inca iniciaba la fiesta con una danza especial que la realiza personalmente. Después, todos participaban bailando, comiendo y bebiendo. Pero en esta fiesta nadie podía emborracharse, en caso de de hacerlo eran castigado severamente. Todas las ceremonias del Intiraimi se realizaban mediante los cantos del Aymuray (dedicado a la cosecha del maíz como un rito para la fertilidad de la tierra) y el Ayrihua (baile dedicado al maíz). En la actualidad, este rito espiritual del Intiraymi ha sido reemplazado por el Corpus Christi.
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