Las expectativas que se han creado en los correveidiles de la sociedad de hispanoamérica en ebullición de desarrollo y crecimiento un tanto desmesurado, sin que haya una agenda cuya coordinación corresponda a una estrategia armónica de participación hemisférica, tal vez es uno de los más grandes vacíos que se deban llenar por parte del señor Barack Obama, si desea conservar el voto hispano como definidor de su triunfo.

1. Frontera abierta para intercambio, ayuda y asistencia tecnológica, científica, industrial y universitaria a los centros líderes de la región.

2. Tratamiento preferencial aduanero para la importación de drogas y medicamentos para la prevención, inmunización y curación de la población infantil en alto riesgo.

3. Rígido control a insumos químicos y precursores de fabricación norteamericana que se exporten con rótulos de legalidad y sufran desviaciones ilícitas.

4. Tratado de Libre Comercio con una balanza equilibrada en importaciones, exportaciones dentro de un régimen en que la igualdad de oportunidades sea equitativa.

5. Teconología de punta para el desarrollo armónico de la ganadería, la agricultura, explotación de recursos naturales y tratamiento de aguas residuales aptas para el riego.

6. Tratamiento preferencial para la fuerza trabajadora hispana que aporta al desarrollo norteamericano y que requiere de estabilidad y seguridad permanente.

7. Apertura para las exportaciones con mano de obra nacionales en floricultura, calzado, tejidos, confecciones, artesanías, alimentos, tesis e investigaciones para la aplicación y desarrollo comunitario de las sociedades.

8. Precios justos y equitativos para materiales de construcción de vivienda urbana y campesina, para escuelas, centros de capacitación, resguardos infantiles, hospitales, escenarios para educación física y campos deportivos, de fabricación norteamericana.

9. Apoyo y promoción para la industria hotelera y turística de toda la región latinoamericana con los atractivos culinarios, de paisajes, sitios históricos, bellezas naturales, aguas medicinales, lujuria tropical de selvas, playas incontaminadas, nevados, cordialidad, economía en hoteles y paradores con todas las normas internacionales exigidas.

10. Mayor flexibilidad para visados y permisos consulares a visitantes, estudiantes, trabajadores y turistas que deseen conocer a los Estados Unidos.

Ojalá estas reflexiones de un latinoamericano que sueña con ser parte de un continente unificado, próspero y seguro, con la juventud de una tierra generosa y fértil, lleguen al señor Barack Obama y justifiquen su tarea de presidente con el respaldo del voto hispano.