Tenias que decirlo dulce amor,

Destruir los únicos instantes de dicha y felicidad

Ahora en medio del desierto calcinante me consume el sol de tu maldad

He caminado tanto en los senderos oscuros del desprecio llevando a cuestas una carga

Tan grande que me cuesta soportar, la soledad es tan pesada y no me puedo levantar,

Y he perdido muchos cosas , y en medio del camino en el piso yacen inertes, la alegría, la esperanza y la pobre dignidad, antes compañeras mías, pero hoy después de tanto tiempo se han roto los lazos de nuestra amistad , pero la tristeza nunca muere, y me temo que será mi acompañante por toda la eternidad,

Y te odio y te aborrezco!

Porque tus ojos reflejaban el mas bello paraíso, porque la dulzura y la tranquilidad de tu sonrisa, me han embrujado

Y ahora me desprecias y tu cruel risa se clava en mi pecho inerte como mil cuchillos envenenados ¡anunciándome la muerte!

¿Por qué? si yo te he amado tanto, ¡resé por ti todas las noches!

Quizás mi error fue venerarte, ¡Y que tu amor se clavo en mi pecho cual flameante estandarte!

¡Todo el mundo lo sabia!, no era un secreto esta devoción por adorarte

Pero ¿que puedo hacer amor? ¿Como de mi mente he de sacarte?

Si me das la solución ¡prometo jamás volver a molestarte!

Lo intentado todos los días y las noches, que son ¡tan largos y sombríos desde el día en que te conocí!

Ojala tus desdenes y tu fría risa, llevasen de mí esta pasión que me consume,

Y si este amor se esfumara como suave brisa, ¿seria yo feliz?

Pero el sol no se puede apagar tan fácil, ¿O acaso se podría secar el agua de los mares o entonces tu sabes como una estrella dejaría de brillar?

Cuando lo sepas se que este amor se extinguirá, mientras tanto permíteme seguir añorándote! Prometo no molestar, prometo ser invisible y esperar como las abejas esperan beber gota agota la miel de la flores, como el naufrago espera la calma en medio de la tempestad, como las aves esperan entre los árboles ser iluminadas por los rayos del sol Entonces amor! Permíteme seguir en este campo de batalla ¡luchando por tu corazón! Quizás no gane hoy, ni mañana, pero por favor no robes lo único que tengo, que es esta pobre ilusión,

No es esto un adiós certero,

Simplemente es un hasta luego te esperare detrás del arco iris, cuanto tus ojos se liberen de tanta oscuridad, cuando al fin distingas los colores de este sentimiento cuando liberes toda tu maldad.

Mi soledad dormirá tranquila, inerte, esperando tu regreso, y con un beso que se difumina en el horizonte, se que volverás a mí.