Introducción

La concepción de asesoramiento que trata de abordarse, consiste en una práctica teórica vinculada a la dinámica institucional, desde un enfoque procesual planteado en términos de colaboración, de responsabilidad compartida, de interacción abierta y permanente, y de comunicación simétrica con los otros profesionales: directivos, integrantes del equipo técnico y muy especialmente con los docentes.

Sobre esta misma postura Sanjurjo (1988) señala que, pensar la asesoría pedagógica implica reconocer que las instituciones educativas están determinadas por factores políticos y sociales y que las resistencias por un lado y las demandas sobredimensionadas por otro, dan cuenta de que se trata de un lugar conflictivo donde estallan, tanto más que en otras, las contradicciones del proyecto hegemónico.

Frente a esta perspectiva sobre el asesoramiento pedagógico es que nos preguntamos acerca del asesoramiento pedagógico en la ciudad de Córdoba.

Para abordarlo un poco más desde un análisis de la práctica misma, hemos realizado dos entrevistas mediante las cuales queremos recuperar como se conforma el rol del asesor dentro de las instituciones, cuales son las delimitaciones que posee y cuales son los problemas principales con los que tiene que lidiar.

Por lo tanto, el siguiente trabajo final consiste en el análisis de dos casos de asesoramiento pedagógico que se llevaron a cabo en una escuela de la provincia de Córdoba; uno precedió al otro, y ambos presentaron algunas características diferenciadoras.

A partir de la construcción de categorías de análisis obtenidas del material brindado por la cátedra, intentaremos hacer una comparación entre los mismos. Pero, nuestro objetivo no sería poner uno de los casos en mejor posición que el otro, o concluir que un trabajo de asesoramiento fue mejor que el otro; sino compararlos para identificar las características que fueron tomando: considerando a las personas que ocuparon ese cargo, el rol que le otorgaron al asesoramiento y las dificultades con las que se encontraron.

Presentación de casos

CASO 1: Licenciada en Ciencias de la Educación de la Universidad Nacional de Córdoba, recibida en 1988, ingresa a trabajar como asesora pedagógica en la institución educativa en el año 1996. El cargo se define como “ayudante técnico del gabinete psicopedagógico” para que sea remunerado. Su tarea principal fue el trabajo que implicó para todas las escuelas de la provincia la Transformación Educativa.

CASO 2: Unas vez retirada la persona que ocupaba el cargo por licencia, ocupa ese lugar una Licenciada en Ciencias Pedagógicas egresada en Buenos Aires que se encontraba cubriendo horas en la materia metodología del aprendizaje. El cargo se denomina ahora como “asesoramiento pedagógico” y ocupa un lugar al interior del gabinete pedagógico. Su principal trabajo consistió en elaborar el reglamento de convivencia, que había sido previamente trabajado pero no había quedado plasmado en forma escrita.

Construcción de categorías de análisis

Para desarrollar este trabajo nos fue necesario delimitar algunas categorías que nos posibilitaran hacer el análisis de los dos casos abordados.

Para ello, no realizamos solamente una lectura de los materiales disponibles sino que también, seleccionamos categorías que pudiéramos atravesar en ambas entrevistas para llevar a cabo nuestro trabajo.

A continuación, queremos especificar aquí las categorías a utilizar en el transcurso de este análisis:

Rol del asesor

Típicamente la figura del “asesor” es considerada como el rol formal que desempeña una persona en una estructura organizativa desde una posición externa o interna. Pero en palabras de Rodríguez Romero (2001), definir el rol obliga a plantear una toma de postura frente a los asuntos más decisivos en los procesos de asesoramiento, como la interacción entre iguales y el equilibrio entre las demandas externas y los requerimientos de los centros.

Nosotros aludimos a esta última consideración, es decir, que definir el rol consiste en una toma de postura; ya que es un campo poco delimitado y definido socialmente ni siquiera aún al interior de las mimas instituciones educativas.

Vínculo asesor - asesorado

Este concepto, el vínculo entre asesor y asesorado, es un aspecto central al momento de configurar el campo de acción del asesor pedagógico.

En primer lugar, debemos explicitar que todo trabajo de asesoramiento supone el desarrollo de un campo dinámico, lo que implica aludir a un conjunto de sucesos, acontecimientos, fenómenos y relaciones tal como se presentan e interactúan en un momento dado. Siguiendo a Nicastro y Andreozzi (2003) “el campo remite a una situación, al recorte de un “aquí y ahora”. El “aquí” es la delimitación de un espacio en su calidad material y simbólica; y el “ahora”, la inscripción en una temporalidad que desde el presente abre la posibilidad de enlazar pasado y futuro”

Dentro del marco referencial del campo, el vínculo implica ligazón, enlace, compromiso emocional, niveles variados de dependencia y autonomía, reconocimiento, credibilidad y confianza.

Dos experiencias de asesoramiento pedagógico

Para comenzar queremos hacer algunas aclaraciones teóricas. En primer lugar, la tarea de asesoramiento es una actividad compleja que implica diversas cuestiones que tienen que ver con la cotidianeidad de las escuelas en las cuales se desarrollan los procesos de asesoramiento, con las características de los asesorados, y también con las particularidades de los asesores.

Esto implica que los procesos de asesoramiento, y por consiguiente, el rol que el asesor tenga, no es una cuestión dada a priori. Por el contrario, supone una construcción mediante las relaciones y contradicciones que se van manifestando en la práctica del día a día; en las instituciones en las que se desempeña como tal.

En relación a esto las asesoras entrevistadas manifiestan como su rol y su forma de trabajo se fue construyendo de a poco y con el paso del tiempo, con su relación con las demandas de la institución, su trabajo con la dirección y los profesores, y al mismo tiempo con sus propias concepciones de lo que sería asesorar.

En este sentido manifiestan:

Caso 1 “…básicamente creo que el asesor tiene que intervenir en cuestiones pedagógicas, pero… tiene que ser un coordinador. Un coordinador de lo que la gente trae, de lo que la escuela tiene. El asesor que es guía. Que trae el conocimiento, que tiene las cuestiones pedagógicas resueltas no funciona, no existe, es absolutamente rechazado en la institución…”

Caso 2 “… En realidad mi rol lo fui construyendo, cuando yo empecé trate de hacer un diagnostico a nivel institucional. Un poco conocer los modos de comunicación, las vías de comunicación que ya existían, las demandas que se le hacían al asesor, y todo básicamente consiste en entablar las mejores formas de establecer una articulación, una comunicación con los profesores. Lo que ocurre es que a veces en los casos puntuales uno adopta como varias posturas a medida que vas tratando de delimitar tu rol, de encontrar tu rol. También marcando las respuestas a las demandas que te hacen…”

Es posible en las entrevistas ver cuál es la concepción del rol del asesor y de su práctica que en la cotidianeidad del trabajo se fue construyendo a lo largo de los años. Así mediante el relato de las entrevistadas sobre su trabajo en la institución, podemos ver como en su práctica se fueron solapando y complementando diversos enfoques y roles: el del asesoramiento como técnico experto en ciertos contenidos, y el de facilitador de procesos.

En el caso 1, el proceso de asesoramiento se instituye como un rol de especialista técnico. Un lugar demandado o mejor dicho, necesitado, solicitado, llamado a intervenir en una situación crítica como fue el proceso que las instituciones educativas debieron atravesar con la Transformación Educativa.

“… Y la tarea de asesoramiento con la que empecé a trabajar fue la Transformación Educativa. Toda la transformación de Córdoba y la propuesta de Nación así que fueron años dedicados de asesoramiento a la adecuación de la nueva propuesta de ley a las instituciones, no? Fui totalmente abocada a una tarea… desde reorganizar espacios institucionales, espacios curriculares, desde trabajar con contenidos. Había que cambiar los planes de estudio entonces…”

Mientras que en el caso 2, su proceso de asesoramiento comienza con el apoyo en ciertas tareas y contenidos que tienen que ver con una demanda inaplazable, que es la construcción de un reglamento de convivencia de la institución, sin embargo, luego se va remontando hacia un asesoramiento a la institución como organización, en el sentido de facilitar y apoyar ciertos procesos. Esto lo manifiesta la entrevistada de la siguiente forma:

“…lo primero que se me pide como asesora es elaborar el reglamento de convivencia, que era algo que estaba trabajado pero que no había quedado plasmado, escrito (...) fue digamos el principal objetivo que yo tuve, para el año siguiente, al otro año el principal objetivo que yo me he planteado… digamos… de ordenar, de conocer las tramas, los vínculos, las relaciones y básicamente las vías de comunicación. Y este año (…) el planteo ahora fue… lo que ya esta planteado mediante un plan de trabajo y un proyecto de trabajo es: vamos a seguir trabajando por departamento de materias afines, pero solicito un encargado de departamento que pueda ayudarme a agilizar básicamente las vías de comunicación, con el cual poder llegar a hacer el proyecto curricular del CBU que no esta y a revisar los proyectos curriculares del CE que ya fueron realizados en el año 2004-2005…”

Por otra parte puede verse como el rol de la asesora de la institución, se va conformando, a través de la práctica de diversas funciones que tienen que ver con la coordinación y el apoyo continuo en distintas cuestiones de la institución en general. “…los profesores trabajan en departamentos, entonces coordinar y articular las funciones de todos los que integran el departamento como para poder conformar… digamos… un eje y a partir de ahí que cada uno elabore su planificación anual…”(…) “…, hemos planteado pautas generales de actuación, pautas generales de evaluación, pautas generales de trabajo en grupo…”

“…También desde el rol de asesora pedagógica estoy trabajando la articulación entre niveles, la articulación con escuela primaria…”

Sin embargo, más allá de estas diversas actividades que las asesoras realizaron en la institución, una cuestión de importancia para analizar en las entrevistas, tiene que ver con la percepción que tienen del rol y de las demandas:

Caso 1 “… Y las demandas bueno siempre dentro, enmarcadas dentro de la presión de la ley para la transformación…”

Caso 2 “...a veces en los casos puntuales uno adopta como varias posturas a medida que vas tratando de delimitar tu rol, de encontrar tu rol. También marcando las respuestas a las demandas que te hacen. Y a veces, haces, yo le digo “el trabajo del bombero” tenemos problema en esta área, bueno ahí voy… tenemos problema en esta cátedra, tenemos problema con la prueba que se presento de tal materia bueno ahí estamos, si? Un poco haces de todo, esto, lo cotidiano te lleva aunque no te guste a hacer este “trabajo del bombero”

Esto implica pensar en una característica propia de los procesos de asesoramiento, que es, que si bien cada asesor puede manifestar un encuadre , como un conjunto de constantes o invariantes, que regulan, contienen, le dan forma a lo que acontece en el campo de asesoramiento, también este, se caracteriza por ser un campo complejo, entrecruzado por múltiples dimensiones e intereses y por supuestos e imaginarios configurados históricamente, que torna dificultosa y controvertida la práctica y obliga a construir continuamente la posición del asesor. Así, por ejemplo, esta metáfora del “bombero” da cuenta de algunos de los significados que habitualmente pesan sobre el asesor a modo de expectativas y demandas que aún cuando no sean explicitadas del todo, definen el alcance de la tarea.

Esto supone, pensar que la posición institucional de un asesor, no se define sólo por el lugar formal que se le asigne al mismo, ya sea el de “ayudante técnico” o “asesor pedagógico”; sino que es también tal como dicen Nicastro y Andreozzi, un espacio simbólico que implica presencia, territorio y límites. En este sentido tal como lo manifiestan estas autoras, es necesario pensar la posición del asesor, como una “situación implicada, en el sentido de comprometida, envuelta en una situación que la enmarca…”

Por otra parte es necesario considerar que “en su práctica cotidiana todo asesor, pone en juego aspectos de su propia personalidad, significados construidos en su biografía profesional y su trayectoria social, concepciones y representaciones ligadas a la posición institucional que ocupa…” .

Pero al mismo tiempo, como anticipamos en el título anterior cuando elaboramos las categorías de análisis, es necesario considerar que en el campo de asesoramiento un rasgo fundamental es el de la interacción con otro. El vínculo con un otro, que en este caso es el asesorado (sea este individual o colectivo), y que en esta relación constante se va construyendo el rol del asesor y su trabajo con la institución. Es en este sentido que las entrevistadas manifiestan:

Caso 1 “Yo estaba dentro del sistema, estaba dentro de la escuela media, trabajaba cara a cara con los alumnos, sabia cuales eran las problemáticas, las fortalezas, las debilidades de los docentes. El docente no se sentía invadido, no se sentía mirado o evaluado, yo creo que lo peor que puede hacer el asesor es evaluar y ponerse en el lugar de la teoría, no? Sino escuchar, creo que la escuela por sí misma, la institución, el nivel medio más allá de lo vapuleado que siempre esta, de que es una transición, de que no se desarrolla siempre, de que no se desarrolla el contenido teórico, de que siempre quedas ahí como en el camino; creo que tiene una potencialidad de innovación, de crecimiento, de movimiento. De plasticidad y de flexibilidad increíble, entonces si no sos capaz de captar como asesor eso de la gente y poder generar un proyecto con la gente… creo que esa es la funció…”

Caso 2 “… siempre por supuesto… esta la cuestión de la conciliación entre lo que yo quiero hacer y lo que se puede hacer, si? Entre lo que a mi me gustaría como este plan y lo que se permite a nivel de la institución. Entonces, yo trabajo siempre asesorando en forma directa al director, por supuesto que respondo también a lo que el solicita. Siempre mis propuestas van a estar sujetas a su opinión…”

Al mismo tiempo, este reconocimiento de la interacción como aspecto central del campo implica atender especialmente a la demanda como un contenido clave del vínculo con el otro. Pensar en la demanda significa estar atento al motivo de la consulta, a la necesidad que expresa el desfasaje entre aquello que forma parte de las condiciones con las que se cuentan para llevar adelante un trabajo, un proyecto o una experiencia y aquello que en cada caso se requiere.

A esta cuestión del vínculo y la demanda podemos agregar lo que acordamos con Bolivar (1999) en que el trabajo de asesoramiento considera 3 orientaciones estratégicas:

Trabajar “con”

Desde una perspectiva de la escuela como centro de cambio, la labor del asesor se dirige a una relación de colaboración en el trabajo “con” los centros, para ofrecer herramientas y procesos que capaciten a los propios docentes a mejorar lo que hacen. Supone crear una relación de igualdad entre asesor y los asesorados (por ej. Los profesores).

Desarrollar

La labor del asesoramiento pretende contribuir a que el centro docente sea la unidad básica de formación, innovación, entorno a procesos de reflexión sobre la práctica.

Función de mediación – enlace

El asesor es un elemento mediador. Media entre el conocimiento pedagógico disponible y las prácticas y conocimientos profesionales de los profesores. Su función principal consiste entonces en servir de “enlace” entre el conocimiento acumulado sobre determinados ámbitos, y los profesionales que trabajan en él.

Acerca de estas estrategias las entrevistadas dicen:

Caso 1 “…Básicamente trabajamos con talleres, para recolectar datos, para recolectar, que se yo, la opinión de la gente. A partir de eso, ver donde estas parado para configurar una propuesta…”

“Tomaba a veces, propuestas o ideas de lo que ellos traían o a veces se te ocurrían y a partir de eso intentabas como modelar la idea para ver si se podía convertir en proyecto.”

“… si vos subestimas al docente… aparte vos quien sos? Vos que traes? Un conocimiento teórico, un conocimiento practico? Y estas metido dentro de una escuela, ahí no es que prima la idea ni del asesor ni del asesorado, lo que prima es el proyecto que se puede gestar…”

Caso 2 “… para mi tiene un rol importante que es el de poder permitir el esclarecimiento de los roles de cada uno de los que integran una institución escolar. Para eso, vos necesitas conocer a la gente, trabajar con la gente y en buenos términos, entonces yo me he… preocupado y esmerado mucho cuando entre en mostrar mi línea de trabajo que apuntaba más a un trabajo de colaboración, de comprensión, de dialogo que de control, no?”

“… yo lo voy a asesorar en lo que se necesita para que académicamente las cosas siempre estén claras, y eso va a ser decisión de debate…”

En relación a todo lo anteriormente expuesto es que coincidimos con Nicastro y Andreozzi , cuando manifiestan que el asesoramiento, es una práctica especializada en situación, que puede estar localizada en un puesto de trabajo específico (como es el caso de las asesoras entrevistadas) o extenderse a otras posiciones institucionales (como componente constitutivo de las mismas). Implica al mismo tiempo la configuración de un campo dinámico en el que se hacen presentes fenómenos diversos (personales, intersubjetivos, grupales y organizacionales), y que a su vez, supone un despliegue de un montaje de escenas en constante movimiento.

Conclusiones

Para finalizar este trabajo queremos decir que no intentamos definir en forma exhaustiva al asesoramiento pedagógico, sino lograr un acercamiento a algunas experiencias en el campo. Por ello consideramos que el trabajo del asesor pedagógico, y en estos casos particulares que logramos analizar se conformó como un trabajo conjunto con los demás sujetos participes de la institución educativa, ya sea ejerciendo de mediador entre el conocimiento pedagógico y los centros, o como colaborador en la identificación y solución de problemas. Y que este tipo de trabajo, en la asesoría pedagógica, supone no limitarse a hacer un diagnóstico externo, sino a contribuir a identificar los problemas a ver y también asistir las posibilidades de desarrollo.

Porque el asesoramiento pedagógico consiste en una práctica localizada y transversal. Localizada en tanto constituye un puesto de trabajo específico y transversal porque se expande, se extiende y desarrolla como componente constitutivo del trabajo realizado desde diferentes posiciones institucionales. Y a su vez cada posición imprimirá matices particulares al trabajo de asesoramiento.

Y por ultimo, recordar las palabras de Rodríguez Romero: “La naturaleza conflictiva y cambiante del asesoramiento reside en la complicada convergencia que mantienen los 3 principales planos de desempeño:

1.Dimensión socio – histórica y estructural.

2.Dimensión biográfica que despliega cada sujeto enfrentado a la construcción personal de la práctica profesional del asesoramiento.

3.Compromiso con la mejora de la educación.