El diseño de sitios web es la tarea más placentera para los creativos y la más temida por quien necesita mostrar o vender algo. Cuando uno hace referencia al armado de distintos espacios en una web hay que saber que existen diversos programas, herramientas y complementos que se crearon para ir aportando a internet características llamativas que capten la atención del consumidor. Es un tema ya sabido, pero cabe destacar que en el ciberespacio es más fácil captar la atención que mediante otros medios de comunicación masivos, es mucho más factible que alguien fije su mirada en un aviso colorido con imágenes de muestra que en un aviso comercial radial o en uno televisivo (donde las publicidades son muy breves debido al alto costo de las mismas). Es por eso que el diseño de sitios web es el 90 por ciento de la tarea de vender en internet. Es de público conocimiento la existencia de personas especialmente capacitadas para desarrollarse como creativos y seguramente ellos tengan mayor rapidez al momento de fijar tres elementos clave para comenzar con el diseño de sitios web: 1) Tener en mente lo que quiero vender, mostrar, publicar o informar. 2) Saber a quienes voy a dirigir mi mensaje o venta. 3) Tener pleno conocimiento de productos similares para establecer las ventajas y desventajas de los mismos y así enriquecer mi producto.

Parece una tarea sencilla dicho de esta forma, sin embargo, esos tres puntos esconden las piezas fundamentales para que el diseño de sitios web no esté solo en manos de los creativos sino para que quienes no tienen demasiado conocimiento se animen y arriesguen a dar rienda suelta a la creatividad y plasmen cuanta idea tengan en el simple acto de publicar en la web.

Retomemos el punto 1: Tengo en mi mente el producto o servicio o idea, lo imagino de la manera más perfecta y detallista; de allí voy a pensar en los colores y formas esencialmente ya que tal vez esos dos ítems delimiten el abanico de posibilidades sobre el cual voy a trabajar. Si mi producto es azul y la etiqueta es blanca con detalles en rojo y negro (por ejemplo un producto de la línea Mr. Músculo de Argentina) lo más lógico sería utilizar una base blanca de fondo o una negra (recordemos que el blanco y el negro son VALORES y no colores). Con un fondo neutral me puedo permitir luego jugar más y tener mejores resultados visuales. Si en cambio voy a vender prendas de vestir y la etiqueta de mi producto es negra con letras en gris o blanco, puedo utilizar un color fuerte como fucsia, violeta intenso, azul, rojo; en este ejemplo es más simple encontrar una buena combinación. Pero para tomar esta decisión además tengo que tener en cuenta el público al cual voy a dirigir este diseño de sitios web (punto 2), si es un público de adolescente podré jugar con colores vivos y hasta mezclar colores y formas de una forma mucho más libre que si destino mi página a un público adulto. No hay que omitir tener en cuenta para el punto 2 el nivel socioeconómico de los posibles consumidores. En el punto 3 es sumamente importante la competencia en el mercado, si quiero ofrecer un servicio de telefonía, o bien puedo hacer un logo con colores y formas que no tengan ni un mínimo parecido al producto dominante en el mercado o, por el contrario, puedo buscar pequeños elementos que induzcan al consumidor a asociar nuestro espacio en internet con el de una marca o compañía ya conocida en el mercado.

Con estos 3 puntos tenemos que sentir que las principales vigas para el diseño de sitios web están en nuestras manos, ahora dependerá de pruebas en las que combinemos tantas veces como sea necesario los colores y diseños elegidos, tener una cantidad importante de imágenes de nuestros productos o que ilustren lo que necesitamos mostrar es una buena herramienta ya que tenemos que pensar siempre en que quien ingresa a nuestra página está de paso, siempre con apuro y con la necesidad de entender a primera vista el objetivo de nuestra página web. El cibernauta muchas veces está de paso y hasta por error y es sabido que los textos largos en internet (a menos que sea a fin de informar algo especialmente buscado) son evadidos por el 95% de quienes navegan.

Existen a su vez innumerables complementos para enriquecer el diseño de sitios web, se pueden incorporar audios descriptivos, videos de promoción que hayan sido creados por nosotros, podemos también incluir vínculo a otras páginas, se pueden incorporar buscadores, música, fotografías que concuerden con la temática y también elementos de retroalimentación donde los que ingresen a nuestra web puedan dejar comentarios que seguramente favorecerán nuestro diseño y nuestras ganas de alimentar ese espacio.

Diseñar es aportar una innumerable cantidad de pequeñas piezas que ensambladas con cuidado van a generar ese todo que imaginamos y tendremos que probar, tal como con un rompecabezas, todas las maneras posibles de incluir las imágenes, sonidos, párrafos, títulos, información, etc. a fin de lograr que el público entre con un objetivo o sin él pero que encuentre lo que buscaba o algo que no buscaba pero que igualmente le interesó.

A continuación, para poner las manos a la obra ya mismo en lo que refiere al diseño de sitios web, una pequeña reseña de elementos importantes a tener en cuenta: tener programas de diseño de los más sencillos para comenzar, Dreamweaver o Front Page son excelentes herramientas, completas y muy prácticas. Luego ubicar algún espacio web que permita realizar publicaciones de prueba o por lapsos breves para que tomemos contacto con la feliz oportunidad de publicar como así también para que nos vayamos interiorizando sobre las posibles dificultades y también las posibles soluciones, en los buscadores podemos introducir “páginas web gratis” y nos brindarán innumerables posibilidades. Por último, el diseño de sitios web, llevará tiempo, mucho más del que imaginen, pero es insignificante con la enorme posibilidad de crear uno mismo el espacio en el que queremos poner aquello que tanto nos importa. “Nuestro sitio web es la alcoba de nuestro sueño”.

Espero que haya sido de utilidad para ustedes!