Los avances de la tecnología son hoy un motor indetenible de la historia, esto es algo que no puede negarse ni evitarse. Estos "avances", que a veces nos podemos preguntar si son realmente tales, han llevado a que, desde el Atari hasta acá, hayan aparecido consolas de videojuegos como la PLaystation, el WI y las realidades virtuales. Los juegos, supuestamente más "reales", también han avanzado en cuanto a calidad gráfica y jugabilidad, y en cuanto a las opciones, supuestamente, que ofrecían esos juegos de computadora.

Felizmente, con todo eso, también apareció el MAME (Multiple Arcade Machine Emulator, Máquina emuladora de juegos de arcade múltiples), un extraordinario emulador de juegos "clásicos" para los amantes de aquellos juegos que hoy sólo podemos encontrar, con suerte, en alguna sala de videojuegos.

El MAME surgió para albergar juegos arcade como si fueran juegos de computadora: entre ellos, podemos citar el Pac-Man, el Pac-Land, el Wonder-Boy, por citar unos exiguos casos, pero también el extraordinario Tekhan World Cup, precursor de todos los juegos de fútbol. Este emulador permite darse el gusto con juegos que si bien no fueron concebidos para ser juegos de computadora, pueden ser usados como tales. El MAME permite también configurar las teclas de comando, cambiar opciones y lo mejor... agregar créditos como si estuviéramos realmente en los videojuegos.

Este breve artículo se propone realmente una meta poco ambiciosa: recordar los clásicos, revivir aquellos juegos que marcaron los comienzos de los juegos de computadora, y que hoy son prácticamente olvidados ante los alcances tecnológicos de las renovadoras consolas y las súper máquinas. ¿Podrán acusarme de romántico? Sí, y con razón. Pero eso es lo que quiero: albergar un poco de romanticismo, para estos viejos juegos de computadora.