Si vives en la ciudad de México, seguro estás harto del ruido, el tráfico y el estrés. Hay una solución de turismo a sólo 90 minutos de tu inquieta ciudad: el valle de las montañas sagradas.

Ubicado en el Estado de Morelos, este valle tiene dos atractivos para el turismo: los pueblos de Tlayacapan y Tepoztlán. Si uno viaja desde la ciudad de México, por la autopista del sol, debe uno tomar la desviación hacia Tepoztlán. Al salir lo primero que encontrará será una granja didáctica que resultará una parada muy adecuada si viaja con niños ya que en ese lugar ellos podrán alimentar a caballos, vacas, llamas, patos, tortugas y muchos otros animales. Es un lugar pequeño donde solo por 5 pesos podrán divertirse sus pequeños. Poco después, al dirigirse al centro del pueblo de Tepoztlán, podrán admirar las imponentes montañas que lo envuelven. Si uno lo visita en estas épocas, con un poco de lluvia, el clima es muy agradable, húmedo y hasta romántico. Uno de sus principales atractivos, además de su arquitectura tradicional, sus callecitas empedradas y las artesanías que el turismo puede adquirir, es su comida. La gente puede deleitarse el paladar en el mercado con platillos típicos mexicanos como la pancita, el pozole, los tamales, las quesadillas, los tacos de cecina y chorizo, pero sobre todo podrá probar el manjar que son los Itacates, pequeños tríangulos de masa, cocidos al comal y rellenos de cualquier guisado: pollo, rajas, setas, huitlacoche, queso y hasta chapulines o flores de colorín, platillos que sólo en Tepoztlán los podrán probar.

Otro sitio que el turismo no puede perderse es el Ex Convento de la Natividad, construcción del siglo XVI considerada como patrimonio de la humanidad por la UNESCO. En ese lugar también se puede distrutar de conciertos, exposiciones, presentaciones literarias y otros eventos culturales.

Pero sin lugar a dudas, lo que ha dado ese ambiente místico y sagrado al pueblo de Tepoztlán es su famoso cerro del Tepozteco, uno de los más altos de la cordillera de las montañas sagradas. En su parte superior se encuentra una pirámide, que puede ser visitada por los valientes que hagan la excursión y lleguen a la cima del imponente Tepozteco.

La población de este lugar tiene fama de aguerrida, pero es muy amable con el turismo. En Tepoztlán se puede disfrutar de baños prehispánicos (Temazcal), masajes, reflexiología, aromaterapia y un sinfin de terapias alternativas.

Al salir de Tepoztlán uno puede tomar la carretera hacia Yautepec, pasar por Oaxtepec -famoso por sus balnearios que encantan al turismo- y llegar a otro pueblo maravilloso que se encuentra también al pie de estas montañas sagradas: Tlayacapan.

Tlayacapan es famoso por las manos de sus alfareros que crean verdaderas obras de arte en barro. El turismo se aglutina en las calles de acceso principal al pueblo para comprar ollas, tarros, jarrones, esculturas y todo tipo de objetos decorativos realizados con este material. Se dice que la tierra de estas montañas es la única que puede dar ese barro, pero lo cierto es que la tradición alfarera es uno de los mayores atractivos de este pueblo. Famoso es también por su tracición musical. La banda de Tlayacapan, fundada por Don Brígido Santamaría, ha representado a México en todo el país y ha curzodo las fronteras, llevando su música y el talento de los jóvenes tlayacapenses, incluso a Europa.

El turismo también puede encontrar en Tlayacapan un convento del siglo XIX, que forma parte de la ruta de los conventos, patrimonio cultural de la humanidad, sgegún la UNESCO. En lo alto de sus montañas, el turismo puede apreciar fauna muy interesante e incluso, pinturas rupestres en sus cuevas.

Las calles angostas y empedradas, el ambiente campirano, los puentes de piedra que conectan las callecitas del pueblo, el clima agradable que da el abrigo de las montañas sagradas, hacen de Tlayacapan un pueblo maravilloso si el turismo quiere gozar de paz y tranquilidad. La comida es una delicia, sobre todo en el mercado municipal y para dormir, hay algunas posadas realmente acogedoras y muy agradables para toda la familia. Recuerda, si estás de visita por el centro de México, Morelos es un estado que ofrece mucho al turismo y que, sin duda, dejará en ti grandes y maravillosos momentos.