En el estado de Pernambuco se encuentra una de las playas más hermosas e imperdibles de conocer si se desea emprender unas vacaciones en Brasil. Esta atractiva playa situada a 60 km al sur de Recife fue en el siglo XIX un puerto clandestino de desembarco de esclavos y hoy nos deleita con sus finas arenas blancas, sus aguas cristalinas, sus copiosas palmeras que envuelven al mar y sus piscinas naturales. Mas allá de su belleza natural Porto de Galinhas es un lugar donde abunda el buen gusto de sus comercios, bares y hospedajes.

La gran particularidad de este paradisíaco lugar es que en sus calles, espacios públicos y comercios, uno puede encontrar por doquier estatuas con forma de gallina, símbolo distintivo de Porto de Galinhas.

Son numerosas las actividades que se pueden realizar en estos 18 km de de arena clara, el visitante puede optar por playas desiertas o por más concurridas. Sin lugar a dudas, una de las atracciones turísticas mas importante son las piscinas naturales que son lo mejor que se puede esperar de unas vacaciones en Brasil. Estas últimas están formadas por arrecifes que actúan como contenedores del agua, donde los bañistas se pueden sumergir y nadar junto a bonitos peces de colores. Para llegar a las piscinas es posible tomar unas pequeñas embarcaciones llamadas “jangadas” que parten de la playa céntrica y acercan al lugar. Las mejores piscinas están en Muro Alto, un lugar que atrae por sus serenas, templadas y cristalinas aguas. Los surfistas tienen su paraíso solo a unos pocos minutos del centro, allí se encuentra el Pontal de Maracaípe, donde se pueden practicar numerosos deportes acuáticos y dar un placentero paseo en Jangada.

Para comodidad y gusto de sus visitantes las playas del centro de la villa cuentan con pintorescos restaurantes y bares llamados “barracas”, allí se pueden tomar refrescantes tragos, la famosa agua de coco verde y comer exquisitos platos compuestos de frescos y sabrosos frutos de mar y pescados.

La diversión nocturna también es otra de las opciones que ofrece esta playa , hay numeroso bares, además posee la ventaja de tener frecuencias horarias para ir y volver hacia Recife en confortables ómnibus de línea, trayecto que no supera los cinco reales.

Respecto a la hotelería, existe un variado abanico de posibilidades, en los últimos cinco años se han construido enormes resorts, con todas las comodidades que uno pueda imaginar, lo cual es un clásico en cada punto turístico para pasar vacaciones en Brasil. Para aquellos que tienen un presupuesto un poco mas acotado existen variadas posadas con infraestructura cómoda y acogedora ( la mayoría atendida por sus propios dueños) y unos desayuno muy abundantes y nutritivos, que pueden hasta suplantar un almuerzo. Estas Posadas difícilmente superen la tarifa de los $120 reales. Si la idea es pasar por las playas de Pernambuco y/o Alagoas, Galinhas ofrece la mayor variedad de infraestructura hotelera y gastronómica, con excepción obviamente de la capital de ambos estados y consecuentemente precios mas atractivos. Las excursiones mas tradicionales son a la playa de Maragogi (Alagoas), a la playa de Tamandaré (algunos kilómetros más al sur de Porto de Galinhas), a la ciudad de Recife, a la ciudad de Olinda, a las playas de Cabo de Santo Agostinho, a las playas de Maria Farinha , Iga-rassu e Itamaracá. Unos kilómetros más al norte de Recife (aprox. A 100 km. de Porto) se puede visitar el Veneza Beach Park (un clásico de las vacaciones en Brasil) un parque acuático de enormes dimensiones con numerosas atracciones, el cual por estos días se encuentra cerrado por refacciones pero en breve (Septiembre/08) abrirá sus puertas nuevamente. Otra ventaja inigualable que posee esta playa es que difícilmente existen días de lluvias y/o nublados, la temperatura asimismo no varía en todo el año, teniendo una mínima de 20 grados y una máxima que oscila alrededor de los 30. Puedo sugerir a modo de ejemplo la Pousada Recanto da Preguica, que se encuentra a unas 5 cuadras del centro y está recomendada por la guía 4 rodas. No tiene lujos estridentes pero lo necesario (aire acondicionado, pileta con buen mantenimiento , su ubicación , el desayuno atendido por sus dueños)como para tener una estadía tranquila y con aire para los bolsillos, recuerdo que el precio rondaba los 80 Reales la habitación doble en enero de 2.006. Otra actividad muy frecuente por estas latitudes es el paseo en buggy, el cual se puede alquilar de a 4 personas así puede resultar más económico, y tiene como principal ventaja el hecho de poder descubrir infinidad de lugares que sólo conocen aquellos que viven allí y recorren diariamente dichos lugares, amén de que casi siempre son paisajes que no pueden visitarse con un auto. El alquiler de autos suele ser muy oneroso, como la mayoría de los lugares para pasar las vacaciones en Brasil . Además la nafta también es muy cara (ronda los 3 reales en la actualidad) , guarismo que hoy por hoy representa 2 dólares. Y si la idea es ir a Alagoas a pasar unos días, tanto el alojamiento como la gasolina tienen un incremento de alrededor del 20-30%, no encontrando ninguna razón que amerite la diferencia de precios aludidas. A aquellos que les gustan las artesanías, existe una gran variedad de productos hechos por nativos , la mayoría hacen alusión a la gallina , que representa el emblema del lugar. Recomiendo degustar los mariscos que son uno de los platos más típicos, la macaxeira frita es otro clásico indiscutible. Para aquellos amantes de lo dulce, vale la pena probar un acai na tigela, a media tarde (después de un lindo día de playa) en el local Ponto de Acaí, el cual se encuentra a metros nomás de la estación de servicio Texaco (justo en la entrada de Porto). Creo indudablemente que este destino (que se ha convertido inexorablemente en un alto punto turístico para pasar vacaciones en Brasil) tiene un potencial enorme, fantástico, ha sido uno de los 5 puntos que más se ha desarrollado en este último lustro.