INTRODUCCIÓN

Para lograr que el proceso cumpla con su función de un tratamiento útil de la administración de justicia son necesarios unos principios que se basen en postulados elementales de justicia, estos son los llamados Principios Procesales: Son las grandes de directrices que van a permitir que el proceso de enjuiciamiento pueda operar eficazmente. Estos principios se van a caracterizar por ser comunes a los distintos tipos de proceso y por ser inmutables – no pueden cambiar - además porque responden a razones de necesidad.

En virtud del Principio Iura Novit Curia el juez es el único dotado de la facultad específica de administrar justicia aplicando e interpretando la norma para resolver los conflictos de los particulares, sin embargo, pronunciarse sobre el tema que éstos - las partes – han plateado, sin transgredir, ignorar o modificar lo pedido, en virtud también de otro principio: el de Congruencia Procesal.

Entonces iniciaremos este artículo, planteándonos una incógnita, que intentaré responder a lo largo del presente trabajo:

¿Cuál es el límite que tiene el juez para que en ejercicio de sus facultades, su resolución no peque de incongruente? O ya hablando en contraposición de principios ¿Cómo es que el Principio de Congruencia Procesal limita al Principio de Iura Novit Curia?

I.- Principio de Iura Novit Curia en el Derecho Civil

Se afirma que este aforismo nace en la edad media; de una manera muy humorística, cuando un abogado defendiendo a su cliente hablaba tanto que el juez tuvo que interrumpir y decirle; remítase a los hechos que yo conozco el derecho.

Y es que resulta cierto, pues el órgano jurisdiccional es un buen conocedor de las normas; puesto que es su tarea aplicarlas pertinentemente. Por lo mismo, el juez debe verificar los hechos dados por las partes y hacerlos de su conocimiento para remitirse a una clara calificación jurídica de su parte; al referirse que no pueden ir más allá de los hechos se refiere a que no puede modificarlos; en otros términos, el iura novit curia no puede ser entendido como una herramienta que habilite a los Jueces a eludir el relato de los hechos vertido por cada una de las partes en sus respectivos escritos; puesto que, pondría en grave riesgo el respeto a la congruencia, con la consecuente afectación al derecho de defensa en juicio, de seguridad constitucional, desde que las partes no sabrían de qué defenderse.

“Por tanto, la gestión del juez radica en solucionar si la consecuencia jurídica que la pretensión desea alcanzar se identifica con la que describe en las circunstancias de hecho” .

Según nuestras normas nacionales ; este principio es amparado pero presenta una limitación al referirse que no puede ir más allá del petitorio ni de los hechos alegados por las partes; es aquí donde necesitaremos precisar a qué hace referencia; es por eso, causa necesaria de hacer mención del Principio de Congruencia.

II.- Principio de Congruencia Procesal en el Derecho Civil

A primera impresión entenderíamos o se viene a la mente la concepción que congruencia es la razón lógica y coherente existente entre dos o más supuestos o sujetos concretos; sin embargo, al adherirla a un proceso se nos hace difícil adecuarla y muchos empezamos por preguntarnos ¿entre cuáles o quiénes debe existir tal correlación? Y entonces surgen las ganas de encontrar respuesta a tal cuestión y es allí cuando empezamos a indagar dentro de la doctrina, con referencia al proceso sobre dicho principio.

Este principio está referido a la concordancia existente entre el pedimento planteado por las partes y la decisión que de tal pedido desprende el juez; quedando entendido que el juez no puede modificar el petitorio ni los hechos planteados en la demanda. Es decir, debe existir una adecuación “entre la pretensión u objeto del proceso y la decisión judicial”

Por tanto, queda entendido, que la pretensión planteada en la demanda, presenta una estructura: El objeto o petitum y la causa o causa petitum.

Resultando necesario proporcionar un análisis de estos dos puntos que aunque suene simple; son causas principales de tal limitación al IURA NOVIT CURIA.

2.1.-El objeto o petitum: Hablar de objeto es nuestro cotidiano lenguaje; es referirse a algún cuerpo, materia o cosa palpable.

Pero en el campo del Derecho se le otorga otra acepción, referida al origen por el cual se inicia la demanda. Es decir, se trata del derecho que el demandante alega en estricto dentro de la demanda; mas no se refiere a la cosa corporal. Podemos citar como ejemplo al desalojo, la entrega de algún bien.

El tratar de alterar el petitum – objeto del proceso – sólo puede operarse a instancia de partes; pero el trabajo en este aspecto, por parte del juez es restringido. Ergo, si el órgano jurisdiccional pretende pronunciarse en cuánto algo diferente de lo solicitado estaría transgrediendo el principio de Congruencia.

Caer en incongruencia procesal no tiene que ver con el fondo; sino con el pronunciamiento del juez; lo relevante de ello, no es que me den la razón o no me la den; sino que debe existir un pronunciamiento con respecto a lo solicitado, independientemente si me dan la razón o no.

2.2.- La causa o causa petitum: Está referido a aquello que suscita mi pedido –causa de pedir- constituyendo fundamentalmente a los fundamentos de hecho y los de derecho. Hacer mención de estos fundamentos necesariamente tenemos que precisar lo que dejamos sin respuesta en el apartado del IURA NOVIT CURIA:

Los hechos ; éstos no pueden ser los que la ley presume como ciertos; porque siendo así, no deben ser tomados en cuenta. Por tanto, son estos fundamentos en los que se basará el juez al momento de dar su calificación y no podrá hacer mención a aquellos adquiridos por conocimiento propio; si no sólo los que son presentados por las partes.

Los hechos referidos al proceso que configuran la causa petendi no se identifica con los sucesos narrados, sino, que se refiere a los supuestos de hecho identificables con una norma; respecto de la cual “se ha planteado el petitorio” por parte del demandante sustentado en la demanda; por ende, el juez se vincula sólo a éstos actos principales, por tanto, para que el calificativo del juez sea meramente congruente deberá tener en cuenta sólo a los referidos.

CONCLUSIONES

No debe existir temor en otorgar mayores facultades a los jueces, por el contrario, el mayor temor es que el juez por exceso de trabajo o por indolencia, no haga uso de las facultades que la ley le otorga, cuando la situación del pleito así lo exigía. Por ende, mientras el juez respete los principios podrá investigar la existencia de fuentes de prueba pero el medio que se utilice, se hará sin vulnerar el derecho de defensa de las partes; puesto que, lo que a él le interesa es formar su convicción para poder fallar, independientemente que de alguna manera el resultado sea beneficioso para alguna de las partes.

La regla más importante del juzgamiento, es sin duda, la correspondencia entre lo pretendido y lo juzgado, conocida como “congruencia procesal”. Ello indica que la resolución que emite la autoridad acerca del litigio debe guardar estricta conformidad con lo pretendido por las partes; cumpliendo bien el principio de iura novit curia, lográndose de esta manera una real igualdad de los litigantes.

Finalmente, desenmarañando el petitorio de la demanda; tenemos que tener en cuenta, los dos presupuestos de gran importancia contenidos dentro de ella: El objeto o petitum y la causa o causa petitum; los que permiten que la calificación jurídica del juez se base en hechos constitutivos por las partes y que exista tal identidad entre el supuesto de hecho de la norma que se elige ampararse; y respondiendo a la incógnita planteada en el principio de este artículo podemos decir que para que una sentencia no peque de incongruente en necesario basar el fallo en la colaboración que han aportado las partes y no en alguna que no haya sido presentada por éstos; resultando así una sentencia justa.